¿Vuelco en la muerte de la detective Vivanco? Las dudas de la fiscalía que pusieron en el foco del crimen a tres PDI

A casi dos meses de que la mujer se convirtiera en la mártir 57 de la policía civil y que el propio Presidente Sebastián Piñera asistiera a su funeral, en la investigación se produjo un giro. Un peritaje, desarrollado por la propia PDI, apunta a que los tres acompañantes de la malograda joven están faltando a la verdad.




“Nosotros la atropellamos, la atropellamos, pero nunca disparamos”. Miguel Alejandro Caniupán Calabrano, de 19 años, y un adolescente de 17 años le explicaban a la policía que habían visto en las noticias la muerte de la subinspectora Valeria Vivanco Caru, de 25 años, y habían decidido entregarse. La mujer cayó abatida en un operativo la tarde del domingo 13 de junio en la comuna de La Pintana. Al enterarse de su deceso, se pusieron a disposición de la justicia, aunque desde un inicio el relato de ambos no coincidía con las circunstancias en que la joven detective había muerto. No tenía lesiones atribuibles a un atropello, sino que -por el contrario- fue una bala en el estómago la que la despojó de su vida.

A casi dos meses de que Vivanco se convirtiera en la mártir 57 de la policía civil y que el propio Presidente Sebastián Piñera asistiera a su funeral, en la investigación se produjo un vuelco. Un peritaje, desarrollado por la propia PDI, apunta a que los tres acompañantes de la malograda joven están faltando a la verdad. Esto, porque pese a que declararon ante el fiscal Christian Toledo que ellos en el operativo no dispararon, exámenes en las manos de uno de ellos demostró que sí tenía residuos de pólvora. A eso se suma que la bala mortal que la detective tenía alojada en su cuerpo corresponde con el tipo de munición que ese día portaban los revólveres con los que los PDI realizaron el operativo.

La situación provocó que hoy la policía civil suspendiera de sus funciones al subcomisario, la subcomisario y el detective que ese día participaron de la diligencia. Respecto de este último, que es quien venía sentado detrás de la detective, es a quien apuntan las principales sospechas.

¿Pacto de silencio?

Valeria Vivanco tenía 25 años y llevaba seis en la institución. Proveniente de una familia de detectives, su muerte caló hondo. Es por esto que el vuelco que se ha producido ha generado un impacto en su familia y en la propia institución.

La Fiscalía Sur hoy investiga, por un lado, para esclarecer quién es el autor de este crimen, apuntando al funcionario de la PDI que ha negado haber disparado su arma de servicio, pese a tener restos de pólvora en su mano, y por otro se indaga el delito de obstrucción a la investigación respecto de quienes no pusieron a disposición del Ministerio Público las verdaderas circunstancias en que se desarrolló este operativo.

Por este motivo, el jefe de Delitos Violentos de la Fiscalía Sur, Christian Toledo, dispuso la realización de una reconstitución de escena en la que deberán participar los funcionarios de la PDI que hoy son investigados. Asimismo, se pedirá un peritaje al FBI que despeje las dudas de la dinámica de cómo ocurrieron los hechos, ya que se indaga un segundo disparo que haya impactado en otro lado.

Una de las diligencias fundamentales para Carabineros y la fiscalía es establecer si los acompañantes de Vivanco, aparte de omitir información, pudieron también ese día alterar el sitio del suceso. De ser testigos clave del asesinato de su compañera de labores, hoy los tres detectives enfrentarán a la justicia en calidad de imputados y es probable que alguno de ellos tenga que sentarse en el banquillo de los acusados por el crimen de la mártir número 57 de la institución a la que pertenece.

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