BMW celebra al modelo 1602, su primer vehículo eléctrico
Desde el debut para los Juegos Olímpicos de Munich 1972, han pasado 54 años del lanzamiento de este modelo pionero. Hoy, la firma sigue esa huella con una amplia gama electrificada.

Mucho antes de que la electromovilidad se transformara en tendencia global, BMW ya exploraba el futuro de la industria automotriz. Corría 1972 cuando la firma alemana sorprendió al mundo con el 1602 Elektro-antrieb, su primer vehículo totalmente eléctrico, desarrollado sobre la base del clásico Serie 02 y utilizado como vehículo de apoyo durante los Juegos Olímpicos de Munich.
Hoy, 54 años después de aquel hito, la firma germana no solo recuerda el origen de su camino eléctrico, sino que también reafirma su liderazgo en el desarrollo de tecnologías sustentables a nivel global.

El BMW 1602 eléctrico fue una propuesta adelantada a su tiempo. Pintado en un llamativo color naranja, mantenía prácticamente intacta la estética de las versiones a combustión, diferenciándose únicamente por la ausencia del escape.
Bajo su carrocería escondía un motor Bosch de corriente directa que desarrollaba 43 hp y que, incluso en esa época, ya incorporaba un sistema de regeneración de energía durante las frenadas, tecnología que hoy es fundamental en los vehículos eléctricos modernos.

El modelo utilizaba doce baterías Varta de plomo-ácido, con un peso cercano a los 350 kilos, que le permitían alcanzar una velocidad máxima de 100 km/h y acelerar de 0 a 50 km/h en apenas ocho segundos. Su autonomía rondaba los 30 kilómetros en ciudad y podía duplicarse en carretera, cifras modestas para los estándares actuales, pero revolucionarias para comienzos de los años 70.
La visión de BMW resultó especialmente estratégica considerando que apenas un año después estallaría la crisis mundial del petróleo, un escenario que aceleró la búsqueda de alternativas energéticas para la movilidad.

Desde entonces, la marca ha evolucionado de manera constante hasta transformarse en uno de los actores más relevantes de la electromovilidad premium. Modelos como los BMW i4, i5, iX e iX3 reflejan el avance tecnológico alcanzado por la compañía, combinando autonomía, eficiencia, conectividad y desempeño deportivo.
En Chile, BMW también ha tenido un rol clave en el impulso de la movilidad eléctrica. Desde 2014 la firma comenzó a desarrollar esta tecnología en el mercado local y uno de los hitos más importantes fue la llegada del BMW i3, el primer eléctrico de producción masiva de la marca en el país. Incluso, en 2017, este modelo se convirtió en el primer automóvil eléctrico utilizado oficialmente por una entidad pública, integrándose a la flota del ministerio de Energía.

Ese mismo año, BMW amplió su estrategia con la introducción de modelos híbridos enchufables como el 740e, el 330e y el X5 xDrive40e, reforzando una oferta enfocada en la eficiencia sin renunciar al ADN dinámico de la marca. Posteriormente, llegó el iX3, el primer SUV totalmente eléctrico de la firma en el país.
A nivel global, por estos días el fabricante alemán celebra otro hito relevante: la producción de su vehículo eléctrico número dos millones, una cifra que refleja el crecimiento sostenido de la electromovilidad y el papel que BMW ha desempeñado en esta transformación de la industria automotriz.
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