El “descontrolado” y “perturbador” aumento de casos de Covid-19 entre los adultos jóvenes de EE.UU.

Surfistas y ciclistas sin mascarillas en las playas de Santa Mónica, California, después de tres meses de restricciones por la pandemia.

Los funcionarios de Salud han visto un contaste incremento de contagios en la población de 20 a 40 años que estaría relacionado a la "poca cautelosa" conducta ante el levantamiento de restricciones.




Los jóvenes “ansiosos” por retomar sus actividades sociales están generando una escalada de casos de coronavirus en Estados Unidos. Si al inicio de la pandemia la mayor preocupación la concentraban los adultos mayores, considerado el perfil más riesgoso ante el Covid-19, con el levantamiento de restricciones en gran parte del país la edad de los contagiados está cambiando. Casi la mitad de los 50 estados del país han experimentado un aumento en las infecciones en las últimas dos semanas.

Los ancianos siguen teniendo más probabilidades de morir a consecuencia del coronavirus, pero ahora no son los más propensos a contagiarse, ya que en las últimas semanas existe un aumento “descontrolado” y “perturbador” de casos de adultos jóvenes en la nación con más contagios del mundo.

Jóvenes en un cine al aire libre en Miami Gardens, Florida.

De acuerdo con la revista Time, una serie de factores han permitido la propagación del virus en la población de entre 20 y 40 años. Se debe especialmente, asegura, a una conducta “poco cautelosa” en medio del relajamiento de restricciones que ha llevado apresuradamente a este segmento a asistir a “gimnasios, bares, restaurantes y reuniones sociales”, muchas veces sin respetar el distanciamiento social o el uso de mascarillas.

La agencia France Presse va más allá al señalar que las redes sociales han sido testigos de las fiestas en playas, piscinas y yates privados, especialmente en el sur de Florida. Esto se debe a que los bares y las discotecas siguen todavía cerradas debido al riesgo de mantener grupos de personas en espacios cerrados con escasa ventilación.

Además, se ha visto un aumento en el arriendo de buses para organizar encuentros sociales en Miami, ciudad que está recibido visitantes de Missouri, Texas, Georgia y otras localidades de EE.UU.

En el caso de Florida, en las últimas dos semanas registró un número récord de nuevos casos en 24 horas, con cerca de 9.000 el viernes pasado, “casi el doble de lo alcanzado el miércoles y jueves” de esa semana. Así, el estado tiene 122.960 casos y 3.366 muertos, con un promedio de edad en los casos positivos de 33 años. Hace menos de dos meses era de 65 años.

“Hay una verdadera explosión de nuevos casos entre la juventud”, criticó el gobernador de Florida, Ron DeSantis esta semana tras acusar que los más jóvenes no están respetando el distanciamiento social en la reapertura de locales, lo que arriesga que los dueños pierdan sus licencias para vender alcohol.

Por esto, algunos locales han decidido cerrar voluntariamente sus puertas hasta que la situación esté más controlada debido a la imposibilidad de mantener las medidas sanitarias.

Personas caminan por las playas de Miami sin mascarillas a pesar del aumento de casos en la mayoría de los estados.

El principal temor de las autoridades estadounidenses, lo que ha sido respaldado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es que si bien los pacientes de menor edad se enferman de manera más leve (lo que impediría un colapso en hospitales), en la mayoría de los casos son “asintomáticos”. Esta condición les permitiría propagar el virus en silencio, infectando a sus padres o abuelos en las reuniones familiares de reencuentro, lo que podría generar un “efecto dominó”.

Un estudio publicado en la revista Emerging Infectious Diseases revela que la mayoría de los adultos jóvenes inician brotes antes de presentar síntomas, cuando no son conscientes de que pueden contagiar. Por ello es necesario evitar espacios de riesgo con poca ventilación, lugares con mucha gente y situaciones de contacto estrecho.

Algunos epidemiólogos norteamericanos han señalado que la población más joven se siente “inmortal” ante la enfermedad, porque en primera instancia los medios de comunicación hacían eco de la baja mortalidad que tenían los contagiados de menos edad.

Jugadores de bowling recogen bolas limpias en Westgate Lanes en Austin, Texas.

Ante ese escenario, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. establecieron en marzo que cerca de la mitad del total de pacientes positivos por Covid-19 tenía desde 55 años en adelante, a pesar que este grupo etario es solo el 29% de la población total del país.

La preocupación radica en que, tras la actualización de la semana pasada, quedó en evidencia que casi el 70% de los nuevos casos tenía un promedio de 48 años y era aun más bajo en los estados de Arizona, Florida y Texas.

Por ejemplo, en el caso de Arizona del total de 66.458 contagiados un 48% tiene entre 20 y 44 años; un 15% entre 45 y 54 años; un 13% es mayor de 65 años; un 12% entre 55 y 64 años, y un 11% es menor de 20 años.

En el condado de Dallas, Texas, la población entre 18 y 40 años representa el 52% de los casos reportados desde inicios de junio. En marzo correspondía al 38%.

Justamente este “patrón” está alertando a las autoridades que en el otoño boreal esperan reabrir las clases en escuelas y universidades, lo que implicaría retomar eventos deportivos y sociales.

Personas sentadas en las terrazas de un barrio de la ciudad de Nueva York.

Según The New York Times, a pesar que no se puede asegurar que el aumento de casos se debe solamente a la reapertura, los brotes están amenazando a los estados que reanudaron sus actividades relativamente temprano como Alabama, Florida, Oklahoma, Carolina del Sur y Texas. Los funcionarios de Salud del sur de Estados Unidos apuntaron también a que un factor serían las aglomeraciones en fiestas de fraternidades o del Día de los Caídos.

Pero muchos de estos “nuevos casos” podrían ya haber estado contagiados hace semanas, pero como inicialmente había poca preparación los testeos se realizaban a pacientes con síntomas y, en su mayoría, a la población de riesgo.

”Nuestra mejor estimación en este momento es que por cada caso que se informó, en realidad hubo otros 10 contagios”, señaló el Dr. Robert Redfield, director del CDC, que advirtió de la “complejidad a la que nos enfrentaremos en otoño”, cuando el Covid-19 coincida con virus estacionales.

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