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Jaime Bayly: “Trump está en plena luna de miel con Delcy, y esa no es una buena señal para Venezuela”

En Los golpistas, la última novela del autor de Los genios, el escritor peruano relata el intento fracasado por derrocar a Hugo Chávez en 2002. Un episodio, reconoce, que de haber tenido éxito hubiera cambiado el rumbo de Venezuela. El régimen sobrevivió varias décadas después de eso y hoy Bayly ve con pesimismo lo que sucede en ese país. “Mientras Delcy Rodríguez le entregue el petróleo, Trump no la presionará para convocar a elecciones libres”, dice.

Fue una pregunta lo que motivó a Jaime Bayly a escribir Los golpistas, el relato del fallido intento por derrocar a Hugo Chávez en abril de 2002. “¿Por qué los confavulados?”, se preguntaba el escritor peruano, “lo traicionaron, lo encerraron en un calabozo, lo obligaron a firmar una carta de renuncia y, tres días después, lo restituyeron en el poder”. Para encontrar una respuesta se dedicó a investigar lo sucedido. Y la razón, dice hoy, a pocos días de haber lanzado su libro en Madrid, es muy simple: “el golpe fracasó porque los conspiradores era unos idiotas”. Los golpistas, asegura, “no estaban preparados para ejercer el poder”. Pero no sólo eso. Además, “fueron improvisando”, sin un guion claro, “y, así les fue”, concluye Bayly.

Tal vez por eso, la nueva novela del autor de Los amigos que perdí y de Los genios se lee como una comedia de equivocaciones, una suerte de opera bufa en versión lationamericana. Pero no hay casi nada inventado, asegura Bayly, al recorrer las 72 horas que definieron el futuro de Venezuela, ni tampoco cuando -en forma paralela- se relata el ascenso de Hugo Chávez al poder. “Los hechos capitales de la trama”, asegura, “son todos reales, los he narrado como si fuera un reportaje periodístico”, pero, agrega, “como el golpe fue risible, hilarante, ridículo, ha sido inevitable que el humor irrigue poderosamente la historia”. Ahí están no solo Chávez, sino los generales golpistas Efraín Velázquez y Lucas Rincón, y también Pedro Carmona, quien juró como presidente y ejerció por pocas horas, antes de exiliarse en Colombia.

Aparecido a solo semanas de que Estados Unidos capturara al successor de Chávez, Nicolás Maduro en territorio venezolano y se lo llevara a Nueva York, donde hoy espera el inicio del juicio en su contra, el libro ha adquirido un especial interés, aunque Bayly asegura que todo fue una mera coincidencia. “Tuve suerte”, dice, “el libro estaba impreso desde octubre del año pasado para que la editorial Galaxia Gutenberg hiciera el lanzamiento en España y América”. Pero reconoce que “la captura de Maduro ayudó mucho a que las noticias sobre Venezuela estén en las portadas y, con suerte, despierten la curiosidad de los lectores”. Noticias que el propio Bayly ha seguido atentamente, como demuestran varias intervenciones y columnas en los últimos años, y como él mismo reconoce al hablar sobre la inspiración para escribir Los golpistas.

“La curiosidad agitaba mi imaginación hace por lo menos veinte años”, asegura, al hablar sobre el origen del libro. Una obra, agrega, para la cual, entrevistó “a muchos venezolanos: políticos, escritores, periodistas, militares, espías retirados”. Fuentes que le ayudaron a alimentar las 240 páginas del libro, cargadas de anécdotas sobre los sucesos de esas 72 horas, como cuando el coronel Julio Ramírez traslada a Chávez desde el fuerte Tiuna a Turiamo con la orden de lanzarlo al mar, pero se resiste a hacerlo o cuando el general Rondon debe repetir su mensaje por televisión anunciado la renuncia de Chávez, porque en un primer intento acaba diciendo todo lo contario. “Fuera de cámaras, haciéndome el distraído, les preguntaba por qué fracasó el golpe”, apunta, “y así fui armando el rompecabezas, pero recién me animé a escribir la novela después de publicar Los genios hace tres años”.

Nicolás Maduro protagoniza en el libro algunos episodios que parecen sacados de una comedia, como cuando aparece oculto en el baño de la embajada cubana, temiendo ser detenido por los golpistas ¿Por qué cree que finalmente fue él el “elegido” de Chávez para sucederlo y no alguien como Diosdado Cabello?

Fue Fidel Castro quien eligió a Maduro como el heredero. Confiaba en él, no en Cabello. Maduro era un comunista ortodoxo, educado en La Habana. Y cuando Fidel decide que el hombre es Maduro, ya Chávez estaba muy enfermo. Y es Fidel quien mandaba sobre la salud de Chávez: qué médicos lo atendían, cuáles eran los tratamientos que debía seguir, dónde debía agonizar. Fidel mandaba sobre el cuerpo de Chávez del mismo modo que mandaba sobre Venezuela.

A supporter of the Government of Nicol�s Maduro holds an image of late President Hugo Chavez during a march in the framework of International Women's Day, in Caracas, on March 8, 2022. (Photo by Pedro Rances Mattey / AFP) PEDRO RANCES MATTEY

El personaje de Fidel Castro juega un papel central en el libro, gestionando la estrategia para liberar a Chávez, ¿fue así o hay algo de licencia literaria en esa historia?

He querido que la novela cuente las cosas tal como ocurrieron. He tratado de narrarla con una prosa periodística. No me he inventado nada de un modo caprichoso, antojadizo. Cuando Chávez salió de la cárcel, Fidel le explicó que debía llegar al poder no dando un golpe militar más, sino por la vía democrática, y una vez elegido, capturar todo el poder y no entregarlo más. Fidel escribió el guion, Chávez lo ejecutó con maestría. Y cuando Chávez fue apresado durante tres días, Fidel le salvó la vida, llamando por teléfono y amenazando a los golpistas.

¿La presencia cubana en Venezuela cambió o se profundizó después del golpe fallido?

Después del golpe fallido, Chávez confió su seguridad personal en los cubanos, y muerto Chávez, Maduro se rodeó de más cubanos. Eso quedó demostrado el 3 de enero, cuando la Fuerza Delta lo capturó en Fuerte Tiuna: su anillo de seguridad estaba integrado solo por cubanos.

Hay varias referencias al suicidio de Allende en el libro, ¿cree que eso estuvo rondando en la cabeza de Chávez en esos días o fue una preocupación real de Fidel Castro?

Es un hecho histórico que, cuando Chávez está preso en abril de 2002, le conceden tres llamadas telefónicas, y una es a Fidel, quien le dice: No se te ocurra inmolarte como Allende, tu deber es salvar la vida, que te suban a un vuelo a La Habana y desde acá organizaremos tu regreso al poder. Aun así, Chávez tuvo mucha suerte, porque estuvieron a punto de matarlo.

Los sucesos de abril de 2002 se produjeron tras masivas manifestaciones que terminaron con muertos, ya había entonces un rechazo al régimen en un sector de Venezuela, ¿cómo se explica que después de eso, el chavismo se haya mantenido por décadas en el poder?

Cuando Chávez recupera el poder en 2002, Fidel le aconseja que meta en la cárcel a todos los militares golpistas, y que encierre también al general Baduel, que no se plegó al golpe y rescató a Chávez. En los tres días que duró el golpe fallido, Chávez pudo perder la vida. Quisieron fusilarlo, quisieron arrojarlo desde un helicóptero a un lago. Puede decirse que Fidel le salvó la vida. Y una vez que Chávez volvió al poder, Fidel lo convenció de que tenía que rodearse de agentes de inteligencia cubanos y purgar con ferocidad a todos sus enemigos y también a quienes, como Baduel, aspiraban a la presidencia.

(260109) -- MIRANDA, 9 enero, 2026 (Xinhua) -- Imagen del 8 de enero de 2026 de familiares de prisioneros reaccionando frente al Internado Judicial de El Rodeo, en Guatire, estado Miranda, Venezuela. El Gobierno de Venezuela lleva a cabo la liberación de "un número importante de personas venezolanas y extranjeras", informó el jueves el presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento), Jorge Rodríguez. (Xinhua/Str) (ms) (jg) (ra) (vf) [e]STR

No podemos saber qué hubiera pasado si el golpe hubiese tenido éxito, pero hay una sensación en el libro que en esos días de abril se jugó el futuro de Venezuela y del rumbo que tomó el régimen de Chávez. ¿Es así o con o sin golpe fallido el chavismo se hubiera aferrado igual al poder como lo hizo?

Es así. Si los golpistas no hubiesen sido tan torpes, si despachaban a Chávez en un vuelo a La Habana, si llamaban a elecciones en tres meses, quizás Venezuela se habría salvado de una larga dictadura. Pero los golpistas derrocan a Chávez y luego se arrepienten y al final destituyen también al empresario golpista que los había secundado (Pedro Carmona). Bien mirado, es un golpe insólito.

¿Qué cree que representa o encarna Hugo Chávez en la historia de América Latina?

Chávez representa al dictador popular que dilapidó una oportunidad histórica para mejorar la calidad de vida de los venezolanos. A pesar de ser militar, hablaba bien, era simpático, le encantaba salir en televisión. En los primeros años de su gobierno, era popular, los pobres lo querían. Por desgracia, eligió el modelo cubano.

El libro apareció casi en paralelo a los actuales sucesos en Venezuela, ¿cómo ve lo que está pasando ahora en Venezuela?

Veo con pesimismo lo que está ocurriendo en ese país porque desconfío de Trump. Me temo que solo quiere liberar el petróleo, y no a los venezolanos. De momento, está en plena luna de miel con Delcy Rodríguez, y esa no es una buena señal.

Y en relación a eso, cree que hay algo de pantomima en todo lo que está pasando en Venezuela tras la captura de Maduro, porque el régimen sigue manteniendo un discurso duro, pero paralelamente reciben al secretario de Energía de Estados Unidos y cumplen las exigencias de Washington. ¿Está de acuerdo con eso, es una pantomima o unos y otros están tratando de jugar su juego y se creen más inteligentes que el adversario?

Estoy de acuerdo. La dictadura de los hermanos Rodríguez es de un cinismo escandaloso. Por una parte, reciben con alfombra roja a los enviados de Trump, como el secretario de energía, el jefe del comando sur o la jefa de la misión diplomática, y virtualmente se arrodillan ante ellos. Por otra parte, con exquisita duplicidad moral, anuncian que la ley de amnistía no perdona a María Corina Machado porque ella apoyó la captura de Maduro por parte de militares extranjeros. Es decir que se hincan de rodillas ante los invasores, y amenazan a quienes aplaudieron la breve invasión de madrugada.

Trump en su intervención tras la captura de Maduro no usó en ningún minuto ni la palabra democracia ni la palabra libertad al hablar sobre Venezuela, pero sí de petróleo. ¿Cree que vamos realmente hacia el fin del régimen o a Trump le interesa más asegurar los flujos de petróleo?

Sin duda esto último. Trump prefiere entenderse con dictadores y no con demócratas. No tiene una agenda ética. Está encantado con Delcy. Mientras ella le entregue el petróleo, no la presionará en convocar a elecciones libres.

Muchos de los militares que lideraron el golpe no fueron perseguidos, sino que ocuparon cargos en los años siguientes, uno de ellos fue ministro de Defensa, ¿por qué cree que Chávez optó por eso y no por perseguirlos?

Es un tema complejo. En ciertos casos, Chávez agradeció que no lo hubiesen matado, que los golpistas se arrepintieran y permitieran su regreso al poder. Pero, al final, se vengó de todos.

Y el caso del general Raúl Baduel aparece como la contracara de Chávez al final, el hombre que pudo cambiar el rumbo de Venezuela si no salía en rescate de su compañero de armas, pero que al final terminó pagando caro, ¿cree que Baduel en la soledad de su celda se arrepintió de haber salvado a Chávez?

Sí. Baduel es el gran personaje de la novela. Es el héroe de la trama. Rescata a Chávez, lo salva de morir, lo devuelve a Miraflores. Y al final, siguiendo el consejo de Fidel, Chávez lo encierra en la cárcel y Baduel muere enfermo en una mazmorra, arrepentido de haber salvado a Chávez. Es un final infausto, funesto, propio de una tragedia.

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