Keir Starmer bajo presión para acordar un plan de salida tras la aplastante derrota del Laborismo
Luego de que el Partido Laborista perdiera el control de más de 25 ayuntamientos y 1.000 escaños, solo en Inglaterra, varios de sus diputados reaccionaran en contra del actual primer ministro y le pidieron establecer un calendario para su dimisión.

Luego de la aplastante derrota del Partido Laborista en las elecciones en todo el Reino Unido, varios e importantes diputados de la colectividad comenzaron a presionar a su primer ministro, Keir Starmer, para que establezca el calendario de su dimisión en el plazo de un año.
Esto luego de que la tienda perdiera el control de más de 25 ayuntamientos y 1.000 escaños en Inglaterra en las elecciones realizadas el jueves. Muchos de ellos a manos de Reform UK, el partido del ultraderechista Nigel Farage, que logró importantes avances en las Midlands -o región central- y el norte del territorio inglés, además de quitar puestos a los conservadores en el sur.
A esto se suma la derrota del laborismo en Gales, donde su primera ministra, Eluned Morgan, perdió su escaño, y que en Escocia la colectividad cayera al tercer puesto de las preferencias de los votantes, por detrás del Partido Nacional Escocés (SNP) y el Partido Reformista.
En Londres, en tanto, el alza de los Verdes, la coalición liderada por Zack Polanski, provocó que el Partido Laborista perdiera el control de ayuntamientos que había dominado por años, como Hackney y Waltham Forest.

De acuerdo con The Guardian, estos resultados llevaron a que varios diputados de alto rango reaccionaran en contra de Starmer, algunos de los cuales le habían advertido que debía cambiar de rumbo o se arriesgaba a la derrota electoral.
Para el viernes por la noche local, ya diez legisladores le habían pedido al premier británico que estableciera un calendario para su salida del número 10 de Downing Street.
De acuerdo con el periódico, una de las primeras en pronunciarse fue Louise Haigh, exministra y copresidenta del influyente grupo parlamentario Tribune, quien declaró que “lo que está meridianamente claro es que, a menos que el gobierno implemente cambios significativos y urgentes, el primer ministro no podrá llevarnos a otras elecciones”.
Un diputado veterano, que no quiso identificarse, comentó a The Guardian que “queremos que Keir acuerde un calendario para su salida, pero queremos que sea digna. Debería celebrar su última conferencia este otoño y luego supervisar una contienda por el liderazgo inmediatamente después. No puede llevarnos a las elecciones locales del año que viene. Es demasiado tarde”.
Una idea compartida por Sarah Owen, la presidenta del comité de mujeres e igualdad laborista, quien declaró: “A menos que Keir Starmer logre un cambio tangible y conecte verdaderamente con el público a nivel humano, no podrá liderarnos en otras elecciones, ni a nivel local ni nacional”.
Simon Opher, diputado por Stroud, añadió: “El público se ha pronunciado; creo que necesitamos cambiar de líder. No es cuestión de si ocurrirá ahora, sino de cuándo. Keir es un buen tipo, pero creo que no es el líder adecuado para las próximas elecciones. Si nos presentamos a las próximas elecciones con él, sufriremos una derrota aplastante”.
Varios legisladores además coincidieron en que el mandato del primer ministro no debería extenderse más allá de finales de año. “Creo que está claro que si sigue en el cargo en otoño, entonces deberían intensificarse los esfuerzos para destituirlo”, afirmó uno de ellos.
La respuesta de Starmer ante la derrota electoral
Starmer, sin embargo, insistió esta viernes en que “no abandonará” el liderazgo, ya que hacerlo “sumiría al partido en el caos”, aunque reconoció que los votantes estaban hartos de la lentitud del cambio.
De la misma forma, como consignó Belfast Telegraph, afirmó que responder a los “duros” resultados, que supusieron la pérdida de cientos de concejales para el Partido Laborista en Inglaterra y una humillación en Gales, significaría “defender nuestros valores” y “unir en lugar de dividir”.
En un desafiante artículo de opinión para The Guardian, el primer ministro además escribió: “Si bien debemos responder al mensaje que nos han enviado los votantes, eso no significa girar a la derecha ni a la izquierda”.
“Significa reunir a un amplio movimiento político, defender con firmeza nuestros valores, ser audaces en nuestra visión y atender las demandas de la gente (...) Unificar en lugar de dividir. Ese es el enfoque correcto para nuestro partido y, lo que es más importante, es el enfoque correcto para nuestro país”, apuntó.
Tras esto, añadió que las preocupaciones expresadas entre las diferentes comunidades tienen “más en común de lo que algunos quisieran admitir”, y que el costo de la vida une a los votantes de todos los sectores.
“Nuestro trabajo consiste en convencerlos de que tenemos soluciones progresistas a los problemas y desafíos a los que se enfrentan”, argumentó el premier.
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