Por Cristina CifuentesLa encrucijada de los países del Golfo Pérsico tras nueva escalada entre Estados Unidos e Irán
Por un lado, la presencia militar estadounidense los convierte en objetivos, y al mismo tiempo quieren evitar ser un campo de batalla y socavar su estabilidad económica. El presidente Trump dio marcha atrás el martes en su exigencia de cobrar un peaje del 20% a los barcos que transitan por el estrecho de Ormuz, y en su lugar dijo que los estados del Golfo harían importantes inversiones en Estados Unidos.

La renovada escalada entre Estados Unidos e Irán, y la propagación del conflicto a los estados del Golfo y al estrecho de Ormuz, están poniendo a los gobiernos de la región en una compleja posición: Por un lado, dependen de sólidas alianzas con Washington, que incluyen una amplia cooperación en materia de seguridad y la presencia de bases y fuerzas militares estadounidenses. Pero por otro lado, están decididos a evitar un enfrentamiento con Irán que podría convertir su territorio en un campo de batalla y socavar su estabilidad económica.
Aunque Teherán insiste en que su objetivo es únicamente la presencia militar estadounidense y no los propios estados del Golfo, los restos de misiles, los ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Qatar, Kuwait, Omán y Jordania, lanzados en respuesta a un amplio ataque estadounidense contra decenas de objetivos militares en Irán, demostraron la facilidad con la que los países vecinos pueden convertirse en participantes involuntarios del conflicto.
En medio de este contexto, el presidente Trump dio marcha atrás el martes en su exigencia de cobrar un peaje del 20% a los barcos que transitan por el estrecho de Ormuz, y en su lugar dijo que los estados del Golfo harían importantes inversiones en Estados Unidos.

El anuncio que había hecho el lunes sobre el cobro de tasas por el estrecho de Ormuz fue considerado ilegal por la agencia marítima de la ONU y conmocionó a muchos aliados de Estados Unidos en el Golfo. Además, validó la exigencia iraní de cobrar tasas por el uso del estrecho, algo que el propio Trump había rechazado hasta hace unos días.
“Tras conversaciones muy productivas con los líderes de Oriente Medio, he decidido sustituir la tasa de reembolso del 20% de Estados Unidos por acuerdos comerciales y de inversión que los distintos Estados del Golfo realizarán en Estados Unidos”, escribió Trump en Truth Social.
Tump hizo estas declaraciones varias horas antes de que entrara en vigor el bloqueo naval estadounidense contra Irán. El Comando Central de Estados Unidos, que supervisa las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente, anunció que el bloqueo naval de los puertos iraníes, vigente de abril a junio, se reanudará el martes a las 23:30 hora local. Añadió que los ataques aéreos contra Irán en los últimos días tenían como objetivo mermar la capacidad militar iraní para atacar buques mercantes en el estrecho.
“El estrecho de Ormuz está abierto a TODO el tráfico marítimo, excepto al de Irán, y eso se debe a su liderazgo mentiroso, violento y malicioso, que los está llevando por el camino de la DESTRUCCIÓN TOTAL”, escribió Trump.
Dos funcionarios de los países del Golfo afirmaron al portal Axios que el anuncio de Trump sobre los peajes el lunes tomó por sorpresa a los países de la región. Según las fuentes, funcionarios de varios países del Golfo pidieron aclaraciones a sus homólogos de la Casa Blanca.

El martes, Trump habló con el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, para expresarle sus condolencias por el fallecimiento de su padre. En la conversación también se abordó el tema del estrecho de Ormuz.
Antes de la guerra con Irán, Arabia Saudita, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin ya se habían comprometido a invertir más de 2 billones de dólares en Estados Unidos durante los próximos años.
Trump afirmó en su publicación que los países del Golfo realizarán “nuevas inversiones” que “harán que esa cifra sea aún mayor”.
Situación de los países del Golfo
La principal preocupación de los estados del Golfo es si sus redes de defensa aérea estratificadas podrán seguir resistiendo los ataques iraníes sostenidos si la confrontación entre Washington y Teherán deriva hacia un conflicto más intenso y prolongado.
“Los estados del Golfo se encuentran en una situación difícil porque son blanco de ataques debido a sus relaciones con Estados Unidos, pero esas relaciones con Estados Unidos y la presencia de esas bases también han significado que muchos de los ataques se hayan frustrado en gran medida o que sus consecuencias se hayan reducido”, dijo a Al Jazeera, Simon Mabon, profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Lancaster.
Un funcionario árabe de uno de los estados del Golfo declaró a Haaretz que los ataques de Irán “no solo pretendían enviar un mensaje militar, sino también ejercer presión política sobre los gobiernos del Golfo e instarlos a utilizar su influencia en Washington para detener los ataques estadounidenses”.
“Para los Estados del Golfo, este mensaje resulta particularmente preocupante. Subrayan que no permitieron que su territorio se utilizara para atacar a Irán y que desde el principio intentaron evitar la escalada. En su opinión, atacarlos en represalia es, por lo tanto, injustificado y podría socavar sus esfuerzos de mediación”, añadió.
En este sentido, indicó Haaretz, su margen de maniobra se reduce cada vez más. “Su vía preferida sigue siendo la diplomacia, que consideran la opción menos peligrosa y la que mejor se ajusta a sus intereses. Mientras exista la más mínima posibilidad de reanudar las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, se espera que los estados del Golfo continúen invirtiendo en la mediación”, sostuvo en un análisis el diario.
Al mismo tiempo, se preparan para una posible intensificación de los combates reforzando las defensas aéreas, asegurando las instalaciones petroleras, los puertos y los aeropuertos, y profundizando la coordinación de seguridad con Washington. Sin embargo, evitan parecer involucrados en operaciones ofensivas contra Irán, por temor a convertirse en blanco permanente de represalias iraníes.
“Además del desafío de seguridad, los estados del Golfo también se enfrentan a una grave amenaza económica. Las continuas tensiones en torno al estrecho de Ormuz podrían interrumpir las exportaciones de petróleo y gas, aumentar los costos de transporte marítimo y seguros, y perjudicar la inversión, el turismo y el transporte aéreo”, indicó el diario.

“Si la crisis persiste, los países importadores de energía podrían buscar proveedores alternativos, lo que debilitaría la posición de los estados del Golfo en los mercados energéticos mundiales. Al mismo tiempo, la crisis podría acelerar sus esfuerzos por desarrollar rutas de exportación alternativas y reducir su dependencia del estrecho”, añadió.
Si la escalada continúa sin una solución, su margen de maniobra se reducirá aún más, obligándolos a afrontar una realidad económica y de seguridad mucho más compleja. La estrategia de los estados del Golfo se basa actualmente en tres pilares: proteger su propia seguridad, evitar que su territorio se convierta en un campo de batalla y seguir invirtiendo en una solución diplomática. Pero el éxito de esa estrategia depende principalmente de las decisiones que se tomen en Washington y Teherán, escribió Haaretz.
“Lo que estamos empezando a ver es un fortalecimiento de las relaciones entre los países del Golfo y el desarrollo de inteligencia y seguridad compartidas: el seguimiento de vuelos y el intercambio de información sobre defensa aérea”, dijo Mabon.
“Estamos viendo acuerdos formales en el Consejo de Cooperación del Golfo y una mayor cooperación. También observamos una diversificación junto con una excesiva dependencia de Estados Unidos, con la esperanza de que pudieran defenderse si se redujera la participación estadounidense.”
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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