Por Bastián DíazLos hechos que marcarán la agenda del mundo en 2026
El curso de la crisis venezolana y la presión de Trump contra Maduro, así como la eventual resolución de la guerra en Ucrania, además de las elecciones en Colombia, Perú y Brasil, y las de medio término en Estados Unidos, forman parte de los acontecimientos más importantes del año que recién comienza.

El año 2025 fue turbulento y estuvo cargado de acontecimientos históricos y eventos mundiales que quedaron grabados en la memoria colectiva. Y el nuevo año que recién comienza se vislumbra con una agenda igual de intensa. A continuación, algunos de los hechos que marcarán este 2026.
El futuro de Gaza
Tras dos años de combates, Israel y Hamas acordaron en octubre un alto el fuego, con la mediación de Estados Unidos, Qatar, Turquía y Egipto. El acuerdo estableció un plan de paz de tres fases para Gaza, que consistió un alto el fuego inmediato y el retiro de las fuerzas de seguridad israelíes a las líneas preestablecidas y un intercambio de rehenes y prisioneros.
Otra fase incluye la desmilitarización de Hamas y el envío de una fuerza internacional de estabilización a Gaza y, por último, la reconstitución del gobierno palestino y la reconstrucción del enclave. Estados Unidos considera que la fase uno está terminada, aunque Israel insiste en que no pasará a la fase dos hasta que se libere al último rehén israelí. El Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas ha señalado que aún queda el cuerpo de un rehén.
Sin embargo, los expertos concuerdan que una paz duradera sigue siendo difícil de alcanzar. Hamas no muestra indicios de desarmarse, Israel ha reanudado sus ataques en Gaza y ningún país se ha comprometido formalmente aún a contribuir con tropas a la Fuerza Internacional de Estabilización.
Al respecto, el politólogo y máster en diplomacia Xavier Abu Eid comenta a La Tercera sobre las posibilidades de que la paz se consiga en Gaza: “Debería depender en gran medida de la presión que ponga Estados Unidos sobre Israel. Queda de manifiesto que Europa no quiere asumir ese rol de presión y que luego de firmado el acuerdo de alto el fuego, a pesar de que Israel no lo ha respetado y que hay cientos de palestinos asesinados desde ese momento, la presión internacional ha bajado de cierto modo sobre Israel”.
En una columna publicada en el diario Haaretz, el analista Joshua Leifer señala que en las condiciones actuales es difícil prever que comience la segunda fase del plan de paz, esto a pesar de las garantías del Presidente Trump. “Las tropas israelíes parecen haberse atrincherado en la mitad de la Franja que ocupan actualmente. Netanyahu enfrenta turbulencias políticas dentro de su coalición por el proyecto de ley de exención del reclutamiento ultraortodoxo; sus socios de coalición de extrema derecha encontrarán que avanzar hacia la nueva fase de alto el fuego será una factura bastante difícil de digerir. Hamas se ha recuperado en gran medida del daño infligido a sus efectivos por Israel durante la guerra”, añade.
Elecciones en la región
Luego de un año lleno de elecciones presidenciales, y que terminó con el balotaje chileno y el largo conteo de votos hondureño, el diagnóstico general es claro: muchos presidentes de izquierda y centroizquierda dejaron el cargo, para dar paso a mandatarios de derecha. El calendario electoral de 2026 comienza con las presidenciales peruanas el 12 de abril, las colombianas el 31 de mayo y el 21 de junio, y finalmente, el 4 de octubre, las presidenciales brasileñas.
Frente al “movimiento del péndulo” que se percibe en la región, comparado con “la ola rosa” de presidentes de izquierda a principios de la década, el cientista político argentino Fernando Pedrosa asegura que más que algo puramente ideologizado, la vuelta de la derecha es más bien “desplazar al oficialismo de turno”. “Si miramos el final del siglo pasado, en la década de los 90, y el posterior auge de las izquierdas a principios del siglo XXI, notamos que esos ciclos duraban más de una década y respondían a proyectos programáticos muy intensos. Me parece que hoy esa dinámica ha cambiado. Lo vemos en las alternancias rápidas: en Argentina, de Mauricio Macri a Alberto Fernández y de este a Javier Milei; en Chile, de Sebastián Piñera a Gabriel Boric y, recientemente, de Boric a José Antonio Kast”, indica el politólogo de la Universidad de Buenos Aires.
En su opinión, el movimiento actual tiene menos que ver con la ideología y más con las demandas de ciudadanos que están disconformes con sus gobiernos y, últimamente, ha sido la izquierda la que ha tenido que pagar ese costo político. “En este marco, la elección en Colombia será trascendental. El rumbo de Gustavo Petro resulta confuso respecto del régimen político. Si bien Colombia no es Venezuela, cabe recordar que Venezuela tampoco parecía el lugar propicio para una deriva como la chavista. Los últimos pasos de Petro y el impacto del asesinato de Miguel Uribe Turbay generan una profunda preocupación sobre el futuro democrático del país”, indica Pedrosa.

¿Fin de la guerra en Ucrania?
En febrero, el conflicto a gran escala de Rusia en Ucrania ya cumplirá cuatro años. El último año vio a un Donald Trump fuertemente interesado en apurar el fin de la guerra, pero hasta ahora los diálogos y esfuerzos no han tenido resultado.
El investigador en seguridad transatlántica y transpacífica del German Marshall Fund, Etienne Soula, se refirió a lo que podría pasar durante 2026 en este frente. “La guerra en Ucrania está ahora más cerca de terminar debido a la gran presión que Estados Unidos ejerce sobre sus aliados. Con la reducción considerable de su apoyo financiero a Ucrania por parte de Washington, la UE ahora tiene que asumir el costo. La falta de acuerdo para utilizar los activos rusos llevó a la UE a solicitar un préstamo de 90 mil millones de euros para financiar a Kiev durante los próximos dos años, y dicho préstamo ejercerá una fuerte presión sobre países que ya se encuentran muy endeudados, como Francia e Italia”, indicó el experto.
“Al final, el principal obstáculo para la paz sigue siendo Rusia. Por ahora, Moscú parece no estar dispuesto a aceptar nada que no sea un acuerdo humillante para Ucrania. Si el Kremlin acepta hacer concesiones para que Ucrania y sus aliados puedan salvar las apariencias, hay una gran probabilidad de que la guerra termine este año”, opina Soula.
Ahora, los líderes europeos han declarado de manera cada vez más frecuente la necesidad de prepararse ante una eventual guerra contra Rusia.
“Rusia seguirá siendo una amenaza para la seguridad europea incluso si hay paz en Ucrania, especialmente si esta se da en términos favorables a Moscú. En 2026, los europeos pueden esperar que Rusia continúe su guerra híbrida contra el resto del continente, apunta el investigador.
Para Soula, la amenaza podría tocar de manera particularmente directa a Estonia, Letonia y Lituania, países que pertenecían en el siglo pasado a la Unión Soviética. “Ahora, los partidos con vínculos conocidos con Rusia están más cerca del poder que nunca en varios Estados miembros de la UE, especialmente en Francia y Alemania. En conjunto, estas tendencias representan una amenaza existencial para la UE como organización y, en general, para la democracia en el continente europeo. Después de 2026, es probable que Rusia reconstruya su capacidad militar e intente apropiarse de más territorio, ya sea en Ucrania o en otras partes de Europa. Por ejemplo, los países bálticos son un objetivo frecuente en la propaganda del Kremlin”, apunta.
Comicios clave para Trump
Este año, el 3 de noviembre, corresponden las “midterms” o elecciones de medio término, en las que se renuevan parte de las cámaras alta y baja del Congreso estadounidense. Con esa fecha en mente, es probable que todos los hechos políticos que vengan ocurriendo en Estados Unidos tengan presente ese cálculo electoral, tanto para los republicanos que se acercan o alejan de Trump, como para los demócratas que buscarían, al menos, recuperar la Cámara de Representantes.
John Zogby, fundador de la encuestadora Zogby Strategies, asegura que de momento se ve muy difícil que los republicanos mantengan la mayoría legislativa en esa cámara. “En primer lugar, su mayoría es estrecha y han perdido escaños. En segundo lugar, un número significativo de miembros del Partido Republicano se están jubilando y los demócratas tienen más posibilidades de ganar escaños vacantes. En tercer lugar, el Presidente Trump ahora es un lastre para el partido. Por un lado, inspira una lealtad absoluta, pero por otro, está fracasando ante los ojos del electorado”, explica.
El gobierno de Trump no entra en las mejores condiciones al año: “Su aprobación general se sitúa en torno al 40%, y es menor en temas como la economía y la inflación. Es el responsable del problema de la inflación, que los demócratas han presentado como de ‘asequibilidad’, lo cual preocupa profundamente a la mayoría de los estadounidenses. El 60% culpa a Trump de la inflación. Está utilizando tácticas de distracción, como los esfuerzos de paz en Ucrania, Gaza y otros lugares, pero hasta ahora no ha logrado nada. Está librando una guerra contra Venezuela, que el 70% de los estadounidenses no apoya”, señala el encuestador.
Desde la oposición, el surgimiento del liderazgo de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York dio esperanzas a ciertos demócratas, sobre todo del ala más progresista. Ahora, habrá que ver si es capaz de resolver en la ciudad más grande del país, y volver la “asequibilidad” algo más allá de un lema.
“La victoria de Mamdani fue potencialmente tectónica. Tiene una enorme presión para cumplir. Si logra algunas victorias tempranas en materia de vivienda, transporte y precios de los alimentos, brindará una plataforma para resolver problemas y podrá generar una mayor participación entre los jóvenes, algo que los demócratas necesitan. Si se le considera un soñador ineficaz, el partido sufrirá”, indica Zogby.

Crisis en Venezuela
Nicolás Maduro logró terminar 2025 ostentando el poder en Venezuela, pero ¿logrará hacerlo durante 2026? La duda se instala luego que, después de meses de presión y bombardeos en el Caribe a supuestas narcolanchas, la CIA perpetrara su primer ataque en suelo venezolano tras bombardear con drones un puerto cerca de Maracaibo.
Para Fernando Pedrosa, la apuesta de Trump ya es muy alta, y “dada la magnitud del despliegue de fuerzas norteamericanas en el Caribe, resulta difícil imaginar una marcha atrás en esta estrategia”.
El profesor Robert Evan Ellis, analista de la Escuela de Guerra del Ejército de Estados Unidos, comentó a La Tercera:“Creo que en las próximas semanas podremos ver un aumento de la presión, que podría incluir el hundimiento de más narcolanchas, el bloqueo de barcos petroleros sancionados y también quizás otros tipos de maniobras que podrían incluir acciones en territorio de Venezuela”.
“La cuestión es si Estados Unidos va a decidir de actuar militarmente de forma más decisiva o sólo va a seguir con una campaña de presión. Yo creo que en cualquier caso vamos a ver una aceleración del colapso de la economía de Venezuela, por la presión a los flujos de petróleo, y también algunas maniobras por parte de los seguidores de Maduro en reacción a la nueva presión”, comenta Evan Ellis.
Para Pedrosa, el régimen venezolano hoy es una amenaza para toda Latinoamérica. “Venezuela ya no puede definirse simplemente como una dictadura, se ha transformado en un narcoestado estrechamente vinculado a Cuba, y a potencias extrarregionales. Su influencia se expande sobre el resto de los países mediante interferencias electorales, financiamiento ilegal, la operación de carteles y grupos narcoguerrilleros, contaminando la estabilidad de toda la región”, señaló a La Tercera.

China y Taiwán
China lleva décadas amenazando con cambiar el statu quo imperante y, de una vez, anexar Taiwán. En ese sentido, precisamente en los últimos días, como respuesta a una millonaria venta de armas de Washington a Taipéi, Beijing lanzó unos ejercicios militares que envían advertencias no solo a la isla, sino a aliados como Estados Unidos y Japón.
Y mientras el mundo aún está en vilo por el conflicto entre Rusia y Ucrania, China podría dar en 2026 el salto hacia adelante que viene tiempo preparando.
Para Evan Ellis, “nunca ha habido un riesgo tan grande de actuación militar por parte de China contra Taiwán como el que tenemos ahora”. De todos modos, no sería una invasión propiamente tal: “Es más probable que veamos actos de presión como un bloqueo por parte de China a Taiwán, y no necesariamente una invasión, porque ello podría obligar a Estados a tomar decisiones difíciles. Incluso, iniciar acciones militares”.
Esto también pasa por la política interior de la isla. “También se notan otras cosas, como por ejemplo una maniobra por parte del Kuomintang, para tomar acciones políticas para derrotar al Presidente Lai Ching-te, lo que podría indicar también presiones tras bambalinas por parte de China continental, para desestabilizar a este gobierno como parte de una estrategia de actuación integral”, opina Evan Ellis.
El experto de la Escuela de Guerra del Ejército norteamericano cree que, en un contexto en que Estados Unidos podría involucrarse militarmente en Venezuela, “este estado de confusión global otorgue una señal a China de que es su momento oportuno de acabar con la autonomía de Taiwán y así cimentar el legado de Xi Jinping como uno de los grandes líderes chinos más poderosos en tiempos modernos, poniéndolo al rango de Mao Zedong”.
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