Directora de Senadis: “Hay que eliminar prejuicios sobre la discapacidad”

La normativa facilita que personas con discapacidad ingresen al mundo laboral.

El próximo 1 de abril se cumple un año de la Ley de Inclusión Laboral. María Ximena Rivas destaca los avances, aunque asegura que le preocupa la calidad de los empleos.


Juan Sebastián Solorza (37) tiene síndrome de Down y en abril cumplirá dos años trabajando en una empresa de valores. Nunca antes había efectuado una actividad laboral. Hoy, en la empresa se dedica a entregar regalos de cumpleaños, reciclar, fotocopiar e imprimir.

“Ha sido un desafío. Todo me gusta: encargarme del reciclaje y entregar las colaciones a los compañeros”, relata. Él es una de las 11.451 personas en situación de discapacidad que se han integrado al mundo del trabajo, avance favorecido por la vigencia de la Ley de Inclusión Laboral, que cumplirá un año el 1 de abril.

La norma obliga a las empresas u organizaciones con 100 trabajadores o más a que al menos 1% de sus contratados tenga algún tipo de discapacidad.

Durante este primer año, según consigna un artículo transitorio, tenían que cumplir con esta norma las compañías con 200 trabajadores o más. Para el resto, la ley comienza a regir la próxima semana.

El Ministerio del Trabajo y Previsión Social informó que al 14 de marzo, 2.196 empresas han contratado personas con discapacidad. Las cifras muestran un leve aumento, de acuerdo a un documento de la Dirección del Trabajo (DT) de febrero de 2019, en el que se consignaban 1.988 empresas con contratos vigentes de este tipo.

No obstante, antes de que comenzara a regir la ley, un documento elaborado en noviembre de 2017 por el Servicio Nacional de Discapacidad (Senadis) estimó que habría 27.500 cupos laborales.

De esta manera, se ha cumplido con la cobertura de un 41,6% de esos puestos de trabajo.

María Ximena Rivas, directora del Senadis, considera que “el balance en general es bastante positivo”, aunque recalcó que su cartera está “alerta para ver de qué manera se están dando las contrataciones. Nos preocupa de qué calidad son”.

Otro tema de interés se relaciona con lo que, para ella, es el mayor desafío: “Hay que eliminar los prejuicios y la estigmatización que existe hacia la discapacidad, de creer que hay cargos para sordos o para ciegos. Eso no es así. Una persona con discapacidad puede hacer prácticamente cualquier cosa”.

Si bien la directora de Senadis afirma que “el espíritu de la ley es que contraten”, también lo es “que las medidas alternativas que las empresas emprendan vayan hacia proyectos que favorezcan la contratación”. Dichas medidas son dos: contratación de servicios tercerizados, o donar la suma equivalente a dos sueldos mínimos mensuales a fundaciones u organizaciones con proyectos de inclusión laboral. El 19 de febrero el reporte de la DT mostraba que 385 empresas habían optado por la primera opción y 268 por la segunda.

Nicolás Monckeberg, ministro del Trabajo, dice que el “primer y gran desafío” en esta materia es que el 100% de las empresas cumpla con la ley. “Debemos profundizar nuestro rol de guía y apoyo más allá del cumplimiento de una cuota. Ello supone entender que contratar a personas con discapacidad no es un acto de caridad, sino de justicia”, señala.

María José López, directora ejecutiva de Fundación Con Trabajo, resalta que esta ley “es por lejos la mejor política pública que ha habido en Chile para personas con discapacidad”, aunque admite que todavía hay tareas pendientes.

A partir del 1 de abril de 2020, las empresas que se resten de la contratación de personas con discapacidad deberán justificarlo con razones fundadas, como no encontrar candidatos o por la naturaleza de las funciones que realizan.

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