Nacional

Más de 10 entrevistas en 48 horas: la estrategia de la Secom para el paso al frente de Lincolao tras su agresión

Del repliegue inicial a una intensa agenda mediática en horas. El entramado de cómo La Moneda impulsó a Ximena Lincolao a liderar el relato público, transformando su testimonio en eje de la ofensiva comunicacional del gobierno frente a la violencia.

El Presidente Jose Antonio Kast junto a la Ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, luego de las agresiones en la Universidad Austral de Chile campus de Valdivia. JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

La mañana del jueves pasado, un día después de la agresión que sufrió en Valdivia, la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, seguía afectada por lo ocurrido. En su entorno reconocían que no estaba en condiciones de enfrentar a la prensa, pese a que estaban afuera del edificio buscando sus reacciones. De hecho, esa mañana tenía comprometida una entrevista radial a las 7.30 que terminó cancelando, y los móviles de matinales se agolparon en Morandé 226 para rescatar alguna declaración. Ante eso, y en una señal de repliegue tras una jornada marcada por la violencia sufrida en la Universidad Austral, la estrategia era evitar cualquier tipo de exposición.

Pero esa decisión duró poco.

Con el paso de las horas, desde la Secretaría de Comunicaciones (Secom) comenzó a instalarse una estrategia distinta. La directriz que se transmitió al equipo de la ministra, a modo de recomendación, según recalcan en su entorno, fue visibilizar al máximo el caso, y hacerlo con su propio testimonio como eje. La evaluación en Palacio apuntaba a que el impacto público del episodio abría una ventana para posicionar con fuerza una señal política de condena a la violencia, en un contexto que el propio gobierno ya caracterizaba como complejo.

Según fuentes conocedoras de las conversaciones, Lincolao se inclinó por aceptar las recomendaciones, aunque su estado anímico y físico tras la agresión, sumado a la exposición que implicaba relatar en detalle lo ocurrido, generaban dudas en su círculo cercano. Sin embargo, desde Secom se insistió en la conveniencia de que fuera ella quien encabezara el relato, bajo la lógica de que su testimonio directo permitiría dar mayor credibilidad y fuerza al mensaje del Ejecutivo. Otro de los ámbitos que consideraron era que, debido a la poca experiencia comunicacional de la ministra, pudiese ser interceptada en un lugar no controlado, lo que podría dar un escenario impredecible.

“Ok, estoy lista”, dijo la ministra.

La persuasión surtió efecto. Durante esa misma jornada comenzó a aceptar entrevistas y a participar en distintas instancias mediáticas. Así, lo que partió como un día de resguardo, incluso con la cancelación de su presencia en la Fidae 2026, terminó transformándose en el inicio de una intensa agenda comunicacional que se extendió durante los días siguientes, con presencia en televisión, radio y prensa escrita. Ese mismo día jueves, todavía convaleciente por los golpes que recibió, estuvo hasta altas horas de la jornada entre llamados con medios, visitas a radios y canales de televisión.

Ximena Lincolao en La Moneda. JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

En menos de 48 horas dio entrevistas y relatos a 11 medios de comunicación, incluido medios escritos, radios y canales de televisión. Eso, sin contar las notas que se hicieron a partir de sus dichos tomados en otros contextos.

El cambio de posición fue evidente. Lincolao pasó de evitar el contacto con los medios a convertirse en uno de los principales rostros del gobierno en esa semana, relatando la agresión, describiendo el ambiente que se vivió durante el episodio y reforzando la condena a la violencia. En paralelo, La Moneda articuló vocerías de ministros y autoridades para amplificar el mensaje, alineando el caso dentro de un marco más amplio.

El encuadre final

Esa estrategia quedó consolidada este lunes, durante el consejo de gabinete encabezado por el Presidente José Antonio Kast en el Palacio de La Moneda. En la instancia, el Mandatario no solo abordó el avance de las primeras semanas de su administración, sino que también hizo una mención explícita a la situación vivida por la ministra de Ciencia.

Kast destacó la “fortaleza” de Lincolao frente a una situación que calificó como compleja y valoró su actitud tras la agresión. Pero, además, utilizó el episodio como un punto de apoyo para reforzar una de las líneas discursivas centrales de su gobierno: la necesidad de enfrentar sin matices los hechos de violencia. En ese contexto, el Presidente advirtió sobre los riesgos de relativizar este tipo de actos y llamó a las fuerzas políticas a adoptar una postura común.

El Presidente de la Republica, José Antonio Kast, encabeza el segundo Consejo de Gabinete. DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE

Con todo, en el entorno de la secretaria de Estado admiten que el proceso no estuvo falto de tensiones. La rapidez con que se pasó del resguardo inicial a la sobreexposición mediática generó incomodidad en algunos cercanos, que consideraban necesario un mayor margen para que la ministra se recuperara antes de asumir un rol protagónico en la agenda pública. Aunque, también reconocen, que la postura de Lincolao era pasar página lo antes posible de la situación vivida en Valdivia, y que el tema se trasladara a las agendas de los ministerios de Interior y Seguridad.

De hecho, este lunes en la tarde expuso junto al subsecretario Araos ante la Comisión de Ciencia de la Cámara sobre los avances de la ley sobre la protección de neuroderechos y la integridad mental. Una señal de que el tema de lo vivido en el Campus Isla Teja comienza a quedar atrás. Al menos, en lo comunicacional para la cartera.

Así, lo que comenzó como un episodio de violencia a una actividad en Valdivia derivó en una operación comunicacional de mayor alcance, donde la figura de la ministra quedó en el centro. Su testimonio no solo sirvió para dar cuenta de lo ocurrido, sino que también se convirtió en un insumo clave para instalar el relato del Ejecutivo en sus primeras semanas de gestión, en un escenario donde la seguridad y la violencia se han transformado en ejes prioritarios. Y, como efecto colateral, posicionar en vitrina al Ministerio de Ciencia, que históricamente suele estar en los últimos puestos en la fila de visibilidad de todo el gabinete.

Más sobre:Ximena LincolaoCienciaSecomJosé Antonio Kast

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE