Por Maximiliano VillenaMarcel y megarreforma, en revista de radio Duna: “Creo que podemos crecer más, pero no sé si vamos por el camino correcto”
El extitular de Hacienda sostuvo, respecto al proyecto del gobierno de Kast, que "le tengo mucha fe a todo lo que está planteado en temas de permisos. (...) Creo que la rebaja de la tasa de primera categoría también ayuda. Pero me cuesta entender el fundamento del resto del paquete desde el punto de vista económico, de crecimiento".

“Tenemos que pensar en reformas que permitan que las empresas competitivas e innovadoras crezcan y sean las que terminen dominando nuestra economía”. Esa es la sentencia lanzada por el exministro de Hacienda, Mario Marcel, en entrevista con la periodista Mónica Pérez, en el marco de la edición especial de una revista impresa de radio Duna.
En la conversación, Marcel repasó su periodo a cargo de la cartera en el gobierno pasado de Gabriel Boric y analizó las implicancias de la megarreforma que busca aprobar la actual administración Kast.
Marcel realizó un paralelo entre los primeros gobiernos de las Concertación y las reformas emprendidas ahora por el Ejecutivo, recordando que durante la presidencia de Patricio Aylwin el liderazgo de Alejandro Foxley fue clave, y que “el gobierno actual está reduciendo los ingresos, exactamente lo contrario” de lo que se hizo durante el primer periodo de la Concertación.
“La Concertación tenía claro que no podía arriesgar desequilibrios macroeconómicos y para eso, necesitaba generar mayores ingresos. Y, por otro lado, hay que reconocer también que Sebastián Piñera tuvo la visión en que aun siendo de oposición, había que reconocer que el país no podía funcionar con esos niveles de pobreza y deterioro de los servicios públicos”, planteó.
En esa línea, sostuvo que, “en aquel momento, por lo menos de parte de una parte de la derecha había un cierto pragmatismo y una visión de que el país necesitaba mayores equilibrios sociales. Ahora veo una situación muy desequilibrada, en que el objetivo único es estimular la inversión, y para eso hay una serie de rebajas de impuestos que eventualmente generarán más actividad y más empleo”.
El exsecretario de Estado indicó que, a pesar de que no se ha logrado cumplir a cabalidad, la regla fiscal “sigue teniendo vigencia porque seguimos discutiendo respecto de ella”, y apuntó que “si no hubiera habido regla no me cabe duda de que, en los últimos 10 años, tendríamos una situación fiscal considerablemente peor”.
El crecimiento
Durante la entrevista el economista detalló una serie de factores que permitieron la expansión de la economía en los años 90, pero también comentó que “nos fuimos poniendo mucho más burocráticos. Las regulaciones, que tenían toda su justificación, se desarrollaron de manera inorgánica y eso dio lugar a lo que hoy día llamamos ‘permisología’”.
Consultado sobre el eventual impacto que tuvo la reforma tributaria de Michelle Bachelet en el crecimiento, respondió que “el punto de inflexión en el crecimiento de Chile no se produjo en 2014. Se produjo dos años antes, el 2012, y coincidió con el fin del boom de los commodities”.
No obstante, admitió que “hay un tema de fondo tras esa reforma: que metió a las empresas en medio de la discusión distributiva de Chile”.
Al respecto precisó que la reforma del 2014 quería recaudar para financiar inversión en educación, “y apuntaba a reducir las desigualdades. Para eso aumentó los impuestos a las empresas. Esto no se le ocurrió a Arenas, a Micco o a Bachelet. Esto tiene que ver con el tema de la integración del impuesto a la utilidad de las empresas y el impuesto a la renta personal de los propietarios de la empresa. La integración ha hecho que en Chile se vea a las empresas como parte del conflicto distributivo”.
En ese sentido manifestó que “se le aplican impuestos para mejorar la distribución de ingresos, pero el problema es que las empresas no son sólo un activo de sus propietarios. Las empresas emplean gente, producen, invierten, hacen innovación tecnológica. Entonces, si uno quiere mejorar la distribución, si uno quiere un sistema más igualitario, a lo que tiene que ir es a la renta personal, pero para eso tiene que separar la renta personal de la renta corporativa y no juntarla o dejarla a medias. Para mí, ese es el problema central de la reforma del 2014″.
A la hora de abordar la megarreforma que empuja la actual administración, Marcel aseguró que “podemos crecer más, pero no sé si vamos por el camino correcto”.
“Le tengo mucha fe a todo lo que está planteado en temas de permisos. Me parece que en el grueso es adecuado. Creo que la rebaja de la tasa de primera categoría también ayuda. Pero me cuesta entender el fundamento del resto del paquete desde el punto de vista económico, de crecimiento, porque no hay evidencia de que la reintegración impulse el crecimiento”, dijo.
Y añadió que “hay bastante consenso de que el crédito tributario a la planilla de remuneraciones es una cuestión demasiado costosa para lo que se supone que quiere hacer. Las medidas transitorias generan oportunidades de elusión tributaria enorme. Entonces, si uno mira el proyecto, todas esas cosas en términos de costo fiscal equivalen más o menos a la rebaja de la tasa del impuesto de primera categoría. Es decir, estamos duplicando el costo fiscal sin que eso esté asociado a ningún beneficio evidente”.
COMENTARIOS
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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