Villagra, la caída del general fiel

Imagen A_UNO_1064162

El 15 de abril, el general (R) Villagra prestó declaración ante la ministra Romy Rutherford.

El oficial de confianza del Alto Mando del Ejército, comandante de la Brigada N° 1 Coraceros y actualmente procesado por la ministra Rutherford, renunció hoy. Dijo que lo hizo "por lealtad a la institución a la que he servido".




"Agradezco a cada uno de los integrantes de la Brigada Coraceros por su incondicional lealtad y camaradería". Así rubricó el general (R) Alejandro Villagra Ramírez un texto que hoy por la mañana difundió entre sus cercanos, compañeros de trabajo y miembros del Ejército. Lo envió casi en paralelo a que se difundiera la noticia de su renuncia a la institución castrense.

El ahora exgeneral Villagra dio un paso al costado. Y en las filas militares no parece haber sido tan sorpresivo. En abril de este año, la ministra Romy Rutherford lo procesó por un eventual fraude al Fisco, cifrado en $ 9 millones, en la arista que más ha complicado al Ejército: "Empresas de turismo".

Hoy, antes del mediodía se oficializó la noticia de que Villagra, general de brigada y comandante de la 1° Brigada Acorazada Coraceros, con asiento en Arica, había estampado su renuncia. Esto se produjo luego de que el pasado viernes el Tribunal Constitucional (TC) rechazara el recurso de inaplicabilidad que había presentado su defensa.

El Ejército emitió un breve comunicado. "El día de hoy, el general de brigada Alejandro Villagra Ramírez (...) ha presentado su solicitud de retiro voluntario al Ejército de Chile, la que ha sido tramitada por el comandante en jefe, por los canales reglamentarios, a S.E. el Presidente de la República".

En el texto, que difundió entre sus compañeros, Villagra señaló que "aunque soy inocente de los cargos que se me imputan, lo que espero sea confirmado por los respectivos tribunales, soy también consciente de que la incertidumbre provocada por la actual situación procesal afecta no solo a mi persona y familia, sino también al importante mando que el Ejército me ha confiado".

Añadió que "por esta última razón, y por mi lealtad a la institución a la que he servido hasta ahora, con esta fecha he solicitado mi retiro voluntario del Ejército de Chile, con la plena convicción de que, en la medida en que pueda ejercer mis derechos a defenderme como cualquier ciudadano, si no ahora, en el futuro mediato, se demostrará mi inocencia y la injusticia del proceso seguido en mi contra". Destacó que "agradezco a cada uno de los integrantes de la Brigada Coraceros por su incondicional lealtad y camaradería; al Ejército de Chile, por todo lo que me entregó a lo largo de mi carrera militar, y muy especialmente a mi querida familia...".

Importancia del caso

El general (R) Villagra no era un oficial de brigada más en la institución. En octubre del año pasado, como coronel, firmó el primer documento del Ejército que hacía referencia al caso de los pasajes y reembolsos en el Ejército. Esa vez, la institución defendió esta práctica como un "derecho".

Villagra tuvo que dar explicaciones ante Rutherford de por qué firmaba ese documento y también de otra situación: se le tomó declaración como inculpado por la eventual devolución de US$ 13 mil en pasajes y fletes.

La situación tensionó el ambiente en el Ejército, más aún cuando en abril fue definitivamente procesado y detenido. Era el único oficial activo en esa situación, a pesar de que en noviembre de 2018 el propio ministro de Defensa, Alberto Espina, le pidió al comandante en jefe de la institución, general Ricardo Martínez, "limpiar" el alto mando, con lo que 21 generales pasaron a retiro.

El 23 de abril, Villagra logró la libertad bajo fianza por parte de la Corte Marcial, tras el pago de $ 500 mil. Fue un respiro, pero el periplo judicial no terminó allí.

Avanzaban los días y Villagra estaba ad portas de ser prontuariado, lo que era una situación "incómoda" para el mundo uniformado, reconocen distintas fuentes de la institución. Un alto oficial fotografiado como reo.

Entonces, el ahora renunciado general acudió al TC para lograr la suspensión de su caso, lo cual le fue rechazado en una primera instancia. Su última carta era apelar al autoprocesamiento en la Corte Marcial. El jueves 16 de mayo se vería su apelación. En la Justicia Militar solo se puede apelar una vez al auto de procesamiento en la Corte Marcial. Sin embargo, su defensa hizo una última jugada. Fue nuevamente al TC, el día antes de que se viera el caso en la Corte Marcial, y tuvo resultados: la 1° Sala accedió a la suspensión y acogió su solicitud a trámite.

Villagra fue reintegrado a sus funciones, ya que no existía ninguna condena en su contra. Además, se tomó licencia médica.

Pero el TC finalmente dijo otra cosa: el pleno rechazó los tres recursos de inaplicabilidad a Villagra, Humberto Oviedo e Iván Faber. El martes, además, el Consejo de Defensa del Estado (CDE) pidió alzar la suspensión de estos casos.

Y hoy, el TC levantó las suspensión de las tres causas. Con esto, Rutherford puede continuar con las diligencias. Así, la apelación de Villagra ante la Corte Marcial por el procesamiento deberá seguir también su curso. De rechazarse, será prontuariado, pero no como militar activo, sino como oficial en retiro, lo que para muchos uniformados fue el objeto de su renuncia.

Su abogado, Juan Carlos Manríquez, señaló que "la decisión del general Villagra da cuenta de su completa integridad y entidad moral, y de que las decisiones que ha tomado las ha tomado por intereses superiores".

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.