Histórico

"El agobio de los profesores de religión"

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Señor director:

A propósito de la nota publicada el domingo bajo el título de esta carta, parecen necesarios algunos comentarios. Lo católico, lo budista, lo musulmán o lo judío representan tradiciones de pensamiento y fe, que existen con anterioridad y prescindencia del profesor que enseña sobre cada una de esas religiones. Si el docente quiere enseñar la doctrina de la fe católica, es razonable que deba obtener la autorización de quien puede hablar a nombre de esa tradición, a fin de verificar que lo que enseñe sea en realidad "lo católico". Son las mismas tradiciones las que pueden determinarse y no el individuo ni el Estado, que carecen de competencias y jurisdicción al respecto.

Nadie aceptaría la propuesta de que cada individuo pueda decidir unilateralmente atribuirse la representación de otro -la iglesia o credo del caso- por el solo hecho de que el individuo lo decide. Nadie tiene derechos adquiridos para ejercer como profesor de religión católica o judía por el solo hecho de haber ingresado a pedagogía en religión o teología.

Tomás Henríquez C.

Director Ejecutivo

ONG Comunidad y Justicia

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