La agenda que complica a Piñera

Bajo su gobierno se enfrentó duramente con la UDI por el Acuerdo de Unión Civil. Ahora deberá lidiar como candidato y, eventualmente, bajo un nuevo período en La Moneda, con el proyecto de matrimonio igualitario.




Este lunes es la fecha prevista para que el gobierno presente el proyecto de matrimonio igualitario, otro de los temas valóricos que están en la agenda del Ejecutivo y que deberá enfrentar Sebastián Piñera junto a Chile Vamos, de cara a la primera vuelta.

Si bien el ex mandatario ha fijado una postura clara y ha dicho que "el matrimonio es y debe ser entre un hombre y una mujer", en su comando dicen que este asunto puede generar que se abra un nuevo foco de críticas en su contra. Esto, sumado al caso Exalmar y a los cuestionamientos que enfrentó durante la tramitación de la despenalización del aborto en tres causales. Ambos temas, dicen en la centroderecha, ahora se han despejado.

Sin embargo, el ex jefe de Estado tendrá que enfrentar la discusión del matrimonio igualitario, que, por ende, trae consigo el debate sobre la adopción homoparental. Sobre esto, en el entorno de Piñera dicen que "se ha complicado" en las explicaciones cuando le han consultado. En junio, dijo que se debe modificar la ley de adopción y que debe quedar a criterio del juez la elección de la familia para el niño o niña. "No vamos a discriminar ni por sexo, ni por edad, ni por orientación sexual", dijo en esa oportunidad, lo que despertó cuestionamientos, al menos en privado, en la UDI. Días después, aclaró que prefiere que los menores sean adoptados por familias heterosexuales.

En el comando y en Chile Vamos apuntan a una "ambigüedad" que -advierten- podría generarle problemas en los sectores más conservadores de la coalición, particularmente en la UDI, colectividad con la que ya tuvo un duro enfrentamiento bajo su gobierno por el Acuerdo de Unión Civil. En paralelo, partidos como Evópoli y parlamentarios de RN liberales podrían insistir en que es necesario avanzar en aprobar esa iniciativa.

En Chile Vamos dicen, además, que la postura de Piñera también podría ocasionar una fuga de votos en la primera vuelta desde la derecha más conservadora, algo que podría capitalizar la candidatura de José Antonio Kast (ex UDI), quien ha tenido una postura de rechazo en esta materia.

Si bien el matrimonio igualitario estaba en el documento que elaboró el comando respecto a los proyectos del gobierno que deben enfrentar, en el equipo de Piñera explican que no han abordado la materia formalmente y que evitarán "pisar el palito" para no generar un conflicto . Así, las mismas fuentes indican que lo más adecuado sería decretar "libertad de acción" a los parlamentarios, dado que hay diferentes incluso en el propio comando presidencial.

Desde el oficialismo estiman que la tramitación podría extenderse al menos un año, por lo que le tocaría a un próximo gobierno el debate en el Congreso. Y, hasta ahora, Piñera lidera las preferencias y podría ser bajo su mandato que se deba resolver.

En ese sentido, en el Movilh dicen que en el escenario en que el proyecto sea rechazado en el Congreso o que el próximo gobierno lo frene, ellos podrían reactivar la demanda contra el Estado en la Comisión Interamericana de DD.HH. Esto, bajo el argumento que existe un compromiso que involucra no sólo a La Moneda, sino que también al Parlamento. Si el Movilh reactiva la demanda, el caso podría escalar a la Corte Interamericana, organismo que podría forzar al Estado chileno a modificar sus leyes en favor del matrimonio igualitario.

En el entorno de Piñera dicen que aún no se ponen en es escenario, pero que de ocurrir esto bajo un eventual nuevo gobierno suyo, dejarían que el proyecto siga su curso, aunque no acelerarían su tramitación.

En este contexto, hace alrededor de tres meses el Movilh logró que varios candidatos firmaran un compromiso para impulsar este y otros temas en caso de ser electos, lo que fue anunciado en un acto público. Esa vez, sin embargo, José Antonio Kast no se sumó, Beatriz Sánchez informó que se plegaría una vez que su postulación estuviera a firme y, finalmente, Piñera -según dicen en el Movilh- dijo que recibiría al organismo más adelante. Esto aún no ocurre, y uno de los objetivos del organismo es concretar el encuentro con el ex mandatario en las próximas semanas como una manera de presionar para conocer su postura y que adopte un compromiso en esta materia.

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