La Homeopatía ¿Placebo o realidad?




"A la homeopatía se le descalifica la mayoría de las veces porque no se la conoce a fondo; muchas otras veces, quienes hacen críticas se dejan llevar por experiencias en donde la homeopatía ha sido mal manejada", indicó a Efe el homeópata y fundador de www.homeopatía.org, Armando Moreno.

Hay incluso remedios homeopáticos para curar la gripe A, tratándola como la gripe común, según dijo a Efe el homeópata y director de la empresa británica de homeopatía Helios, John Morgan.

Sin embargo, la OMS ha anunciado recientemente que la homeopatía no es una solución efectiva para tratar a enfermos graves.

Médicos británicos y africanos denunciaron ante la OMS que no hay pruebas objetivas suficientes de mejoría en pacientes que sufren de enfermedades como la gripe, el sida, la tuberculosis o la malaria, tras ser tratados con remedios homeopáticos.

Además, como consecuencia del uso de recetas homeopáticas, en países pobres, propensos a males mortales muy contagiosos, enfermos que podían curarse con fármacos tradicionales están falleciendo, según subrayaron los médicos.

La homeopatía es la segunda medicina más utilizada en el mundo y se usa en muchos países con buenos resultados, pero se emplea sobre todo para curar problemas sin riesgo de muerte.

"Por ejemplo, la medicina convencional no funciona bien para tratar migrañas, problemas de piel, efectos derivados de la menopausia y problemas mentales y emocionales", afirmó a Efe Morgan.

Según la organización benéfica londinense de defensa de la homeopatía HMC21, en Alemania, donde se originó esta cura natural, el 50% de la población emplea remedios homeopáticos.

El origen de la palabra homeopatía explica su simple funcionamiento.

La palabra deriva del griego "homeo" que significa "lo mismo" y "pathos" que significa sufrimiento. Así, un paciente recibe una dosis muy disuelta de un remedio no tóxico que provocaría los mismos síntomas propios de su enfermedad o dolencia si se aplicara en mayor cantidad, obligando al cuerpo a defenderse por sí mismo.

"La homeopatía es mejor que otra medicina porque funciona con el cuerpo y no contra él", dijo a Efe la representante de HMC21, Ursula KrausHarper.

Pero en ocasiones las soluciones están tan diluidas en agua o alcohol que no queda ninguna molécula medicinal en el remedio, lo que para muchos explica el hecho de que no se hayan descrito efectos secundarios en tratamientos homeopáticos.

Algunos homeópatas, como KrausHarper, afirman que esto, que desafía los fundamentos de la física, no impide que el remedio afecte al cuerpo a otro nivel, que hasta ahora es desconocido.

Otro factor preocupante es la regulación de esta disciplina porque en algunos países personas sin conocimientos médicos realizan cursos de homeopatía y tratan a enfermos sin la formación adecuada, lo que puede resultar peligroso.

"No olvidemos que la base de la homeopatía es la medicina general y que, si uno no conoce la medicina general, nunca podrá distinguir cuándo el tratamiento del paciente deberá ser por métodos no medicamentosos", afirmó a Efe el doctor Alejandro Flores, de la Clínica de Homeopatía Flores, en Monterrey (México).

Él resume que la homeopatía "busca estimular a la fuerza vital del organismo para facilitar e iniciar el proceso de curación que de manera natural tenemos todos".

La duda acecha cuando se trata de enfermedades severas como el sida o el cáncer ya que, aunque el cuerpo humano sea la máquina más perfecta, no siempre se puede curar sola y a veces tener fe no es suficiente, según los críticos de la homeopatía.

Así, la advertencia lanzada en agosto por la OMS alertaba del recurso de esta práctica médica, sobre todo en los países pobres, para el tratamiento de los enfermos de sida, tuberculosis o malaria, así como en los casos de diarrea infantil.

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