Proyecto busca evitar la extinción de caracol típico de Isla de Pascua

El plan les enseña a los isleños a fortalecer las buenas técnicas de recolección del puré.




En Rapa Nui no existen grandes cantidades de recursos endémicos marinos. Y los pocos que se pueden encontrar están en constante peligro de extinción, por su extracción indiscriminada. Dicho problema ocurre hoy con el caracol pure.

Por lo anterior, el Centro de Investigación Marina de la Universidad Andrés Bello se encuentra trabajando con pescadores artesanales de la ínsula.

La idea es solucionar de forma efectiva la extracción antes de que alcancen su tamaño adulto y otras problemáticas ambientales.

El director del proyecto, Diego Ramírez, señala que su idea es hacer frente a la presión extractiva sobre el caracol pure, la cual ha ido en aumento de forma preocupante en las últimas décadas, producto del fuerte desarrollo del turismo, principal actividad económica de los rapa nui.

"Debemos acompañar a la comunidad de forma permanente en fortalecer las buenas prácticas de recolección y manejo, introducir nuevas tecnologías y orquestar esta compleja cadena de valor asociado a un recurso natural y una potente tradición cultural", señaló Ramírez.

La problemática del pure fue reportada en la década de los 90, en el marco de un estudio realizada por la artesana Nancy Rivera, quien analizó información entregada por las propias recolectoras. Ramírez manifiesta que a partir de ese documento se puede concluir que el recurso descendió en un 80%.

Recolección y utilización
El caracol marino antiguamente formaba parte de la dieta de la comunidad. Pese a que la cantidad de carne que se puede extraer del caracol es poca, era habitual encontrarlo en preparaciones como ensaladas. También era utilizado como herramienta de trabajo, en la confección de artesanías, con la finalidad de alisar y sacar brillo a distintas piezas.

Actualmente, es aprovechado exclusivamente como materia prima para la confección de collares y aplicaciones en atuendos típicos.

"Un atuendo tradicional de Rapa Nui, utilizado para la fiesta de la Tapati, puede llegar a tener 600 caracoles pure distribuidos en la corona, falda, sostenes y otros accesorios", comenta la recolectora y artesana Sara Roe.

La isleña, quien se dedica a la confección de collares y a su venta, también señala que la recolección no es una labor fácil: "La faena la realizan mujeres adultas y traspasan sus conocimientos a las nuevas generaciones, mostrándoles las zonas de mayor abundancia del preciado recurso".

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