El congreso que tenemos y el que podríamos tener

FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI/AGENCIAUNO




El lunes y hasta la madrugada del martes vimos de manera dramática cómo un poder del Estado puede usar las herramientas a su alcance para contrapesar a otro. La cámara de diputados aprobó la acusación constitucional contra el presidente Sebastián Piñera, en una jornada marcada por el maratónico discurso de más de 15 horas del diputado Jaime Naranjo, a cargo de la acusación, para dar tiempo para que todos los diputados pudieran votar.

Para la oposición fue un triunfo con revestimiento épico, aun cuando en el Senado es muy probable que la acusación fracase, dados los quórums que se requieren. Pero para un buen observador del sistema político fue una oportunidad de reflexionar sobre el Congreso que tenemos y la correlación de fuerzas entre poderes. Y lejos de ser una preocupación académica, ese es un asunto particularmente contingente, ad portas de una elección parlamentaria y en medio del trabajo de la Convención Constitucional, donde la posibilidad de un cambio de régimen ha sido una permanente discusión. Se ha dicho que Chile tiene un sistema “hiper presidencial” y hay quienes han planteado que deberíamos adoptar un sistema parlamentario o semiparlamentario.

Lo que pasó a inicios de semana, sin embargo, es el mejor argumento para no hacerlo, según la opinión del doctor en Ciencias Políticas Mauricio Morales, académico de la Universidad de Talca.

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