Política

DC se suma a la derecha en la Cámara y profundiza desorden y fractura opositora

La izquierda y centroizquierda dieron un paso en falso esta semana en su estreno como oposición a José Antonio Kast. Quiebre en el Senado, traiciones en la Cámara y nula articulación son parte del debut del sector.

La actual oposición en su último cónclave. LUIS HIDALGO/ATON CHILE

Un brusco golpe de timón dieron los diputados de la Democracia Cristiana este jueves en la noche.

En una votación dividida, la mayoría de la bancada resolvió elegir como nuevo jefe de comité al diputado por Arica Jorge Díaz (DC), en reemplazo de su par de Osorno, Héctor Barría (DC).

La señal fue clara: dar un giro respecto de lo que fueron las negociaciones para un pacto administrativo que había desarrollado, en representación de los diputados democratacristianos, el mismo Barría (DC), quien a mediados de semana llegó a un acuerdo con las bancadas de izquierda y el Partido de la Gente.

Ese entendimiento -que finalmente fracasó con la fallida postulación de Pamela Jiles a la presidencia de la Cámara- siempre tuvo resistencia entre los legisladores de la Falange, que no estuvieron completamente convencidos de apoyar a la periodista.

Pese a ello, la mayoría de los diputados DC resolvió ceñirse al acuerdo logrado por Barría el pasado 11 de marzo. El problema surgió cuando uno de sus integrantes, Felipe Camaño (DC), votó por la derecha. Lo mismo hizo el diputado Jaime Mulet (FRVS), quien a partir de esta semana también se convirtió en integrante de la bancada DC.

En vista del triunfo del diputado Jorge Alessandri (UDI), quien por 78 votos fue elegido nuevo presidente de la Cámara frente a los 75 respaldos que tuvo Jiles, el comité DC, ahora bajo la conducción de Díaz, resolvió seguir los pasos de Camaño y Mulet.

Este viernes, en la sede del Congreso en Santiago, específicamente en la oficina del presidente de la Cámara, representantes de la derecha se reunieron para afinar lo que será la distribución de comisiones que debe proponer Alessandri el próximo martes.

En esas tratativas estaban la vicepresidenta de la corporación, Ximena Ossandón (RN), y los jefes de bancada de RN, Diego Schalper, y de los republicanos, Benjamín Moreno, además del mismo Alessandri.

A la cita llegó también Camaño, pero ahora no en calidad de descolgado, sino como representante formal de la bancada democratacristiana, ya que Díaz no podía estar presencialmente por encontrarse en Arica. Además, participó otro diputado DC, Cristián Mella.

La presencia de ambos falangistas era una señal nítida de que la DC había accedido a integrarse al pacto opositor para generar la distribución de cupos en la Cámara.

De hecho, Camaño y Mulet nunca negociaron completamente solos. La derecha siempre mantuvo una red amplia de contactos, en los que también participaron Barría y Díaz (por la DC) y los diputados Raúl Soto y Héctor Ulloa (por el PPD). Sin embargo, estos últimos no se atrevieron a cruzar y pactar con la derecha tras la fuerte presión de las bancadas de izquierda.

Pese a ello, la derecha dejó abierta una ventana para una incorporación posterior. Prueba de ello es que en el acuerdo alcanzado por Camaño y Mulet, el actual oficialismo cedió dos años de presidencia de la Cámara (2027 y 2029) y un asiento estable hasta 2030 en una de las dos vicepresidencias de la corporación.

En otras palabras, los dos descolgados, que fueron decisivos en el triunfo de Alessandri, lograron más cupos que los que podrán ocupar. Por lo pronto, Camaño ostentará la primera vicepresidencia este año, mientras que Mulet asumirá como presidente de la Cámara entre marzo de 2027 y marzo de 2028.

Por ahora vacantes están las otras vicepresidencias y la presidencia de la corporación en 2029, que podrían ser asumidas no solo por diputados DC, sino también por representantes del PPD, que hasta el cierre de esta edición seguían evaluando la posibilidad de seguir los pasos de Mulet, Camaño y la DC.

Ello le daría a la derecha la mayoría suficiente para aprobar la distribución de comisiones, que deben ser aprobadas por la sala el próximo martes.

Si la DC y el PPD sellan un pacto con la derecha, dejarían aislados al PC, al Frente Amplio y al PS, y profundizarían el quiebre y el desorden en la oposición, que también está fracturada en el Senado.

Quiebre en el Senado

Lo ocurrido en la Cámara solo profundizó el paso en falso con el que inició la izquierda y centroizquierda como oposición al gobierno de Kast.

El mismo resultado negativo por el control de la Cámara de Diputados se replicó en el Senado, donde comunistas, frenteamplistas y la DC unieron fuerzas para salir a cuestionar al Socialismo Democrático por negociar con el oficialismo el trámite administrativo que resolvió la fórmula del 3x1: tres periodos al mando de la testera para la derecha y uno para el PS.

Este primer quiebre fue el estreno del sector como oposición y derivó en que figuras como el senador Diego Ibáñez (FA) salieran a emplazar indirectamente a Paulina Vodanovic (PS) por el rol que ejerció durante las negociaciones. “No podemos tener dobles discursos de comprometer unidad públicamente, pero por abajo generar exclusión”, fue uno de los comentarios que realizó el extimonel del FA.

A su vez, la senadora y timonel del PS ha salido a defender el acuerdo. Ella, de hecho, se reunió el viernes pasado con Ibáñez, Claudia Pascual (PC), Jaime Quintana (PPD) y Yasna Provoste (DC). Vodanovic ha planteado esta semana en sus entrevistas que buscó con los dirigentes citados un acuerdo que beneficie al sector.

El problema terminó con la oposición dividida en dos, lo que transparentó el senador DC Iván Flores. “Hoy hay dos bloques en la oposición, y son dos bloques que están bastante equiparados en número de parlamentarios”, dijo el democratacristiano.

Sin articulación para enfrentar a Kast

Con el marco de fondo de los quiebres administrativos y las disputas de arrastre entre los partidos, la oposición enfrentó la semana de instalación de José Antonio Kast sin mostrar un diseño único ni planificación para pasar a la ofensiva contra el nuevo gobierno.

Así, la respuesta de los partidos del sector fue atomizada ante el anuncio de Kast de abrirse a indultar a exuniformados que hayan sido condenados por delitos cometidos en el marco del estallido social y su advertencia de que podría apoyar a un candidato distinto a Michelle Bachelet en la carrera por la Secretaría General de Naciones Unidas.

Los mismos personeros del sector reconocen que aún no ha habido espacio para generar una coordinación como nueva oposición, pese a que cinco días antes del cambio de mando se reunieron los principales líderes del sector en La Moneda, en un cónclave citado por el entonces Presidente Gabriel Boric.

Esto no ha pasado desapercibido entre los partidos. El secretario general del Partido Socialista, Arturo Barrios, por ejemplo, respondió a La Tercera que “siempre es buena la articulación y el poder tener opiniones conjuntas”.

En medio del fuego cruzado entre los parlamentarios de la nueva oposición y cuando aun no hay muestras de que las directivas sean capaces de ordenar la casa, los alcaldes del sector que apuestan a ellos tomarán un rol clave como articuladores del sector.

“El rol de los municipios va a ser mucho más fundamental de lo que ocurre en el Congreso”, dijo el alcalde Tomás Vodanovic en enero.

Hay otras iniciativas aisladas, como la del diputado PS César Valenzuela que este viernes convocó a un encuentro en Santiago a figuras como la alcaldesa Karina Delfino, el jefe comunal Claudio Castro y la excandidata presidencial Jeannette Jara.

“La primera tarea de la oposición es articularse. Quieren que crean que la prioridad es pasarse cuentas, están equivocados”, dijo al respecto Valenzuela.

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