Política

El dilema imposible de Jara

Tres semanas de crisis ininterrumpidas lleva la candidata comunista. Enfrascada en un tironeo permanente entre su rol como carta unitaria del oficialismo y las posturas de su partido, desde las tiendas que la apoyan la están presionando a que tome una decisión -cortar con el timonel PC, Lautaro Carmona- lo que parece ser inviable.

La abanderada presidencial del oficialismo y la DC, Jeannette Jara. Foto Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

“Tenemos que capear esta tempestad”, comentaban el miércoles al interior del comando de la candidata del oficialismo y la DC, Jeannette Jara, mientras buscaban la forma de sortear la crisis que desataron las críticas del presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, en contra del exministro de Hacienda Mario Marcel. Estas generaron incomodidad en el gobierno y una fuerte confrontación al interior del staff de la abanderada mientras ella se encontraba en plena gira nacional.

Los esfuerzos previos por desescalar el conflicto no habían logrado efecto. Fue entonces que en el equipo de confianza de Jara comenzaron a analizar las distintas opciones y los costos que podría tener para su candidatura cada una de ellas.

Las alternativas eran pocas, y ninguna de ellas completamente satisfactoria. Así lo explicó uno de los hombres fuertes del comando, haciendo un símil con el navegante que enfrenta un temporal y tiene solo tres opciones posibles. “Una alternativa es tomar el timón e ir en contra de la tempestad. Otra es girar en busca de aguas interiores más tranquilas, y la tercera es dar la vuelta. La última es la peor, porque mientras estás dando la vuelta es cuando los barcos se hunden”, señaló.

En el oficialismo admiten que la alegoría refleja a la perfección el dilema que enfrenta Jara ante una tormenta a la que le adjudican nombre y apellido: Lautaro Carmona y el sector dominante del PC, los que nunca vieron con buenos ojos cómo una militante perteneciente a la disidencia a la actual conducción crecía hasta convertirse en la abanderada del oficialismo.

Carmona no solo ha puesto trabas a Jara. Su estrategia de mantener el control del PC y evitar la expansión de los sectores más renovados, señalan fuentes de esa colectividad, también se vio reflejada en la definición de la plantilla parlamentaria. El exdiputado no solo insistió en llevar al exalcalde de Recoleta Daniel Jadue, uno de sus principales aliados, como candidato al distrito 9, pese a la opinión contraria de Jara pues el exedil está próximo a ser acusado por el Ministerio Público por varios delitos en la causa Farmacias Populares, por lo que arriesga quedar inhabilitado para competir en noviembre próximo.

También hizo todo lo posible por que la exalcaldesa de Santiago Irací Hassler no fuera como candidata por el distrito 10. Carmona insistió hasta último minuto para que la actual parlamentaria por Santiago Alejandra Placencia presentara los documentos requeridos por el Servel para que se repostulara. Y en la misma clave política leen la jugada de la directiva comunista de postular al independiente Gustavo Gatica -uno de los emblemas para la izquierda de la represión policial durante el estallido social- en el distrito 8, donde también compite Marcos Barraza, amigo y estrecho asesor de Jara. A Barraza el sector de Carmona ya había logrado sacarlo de la comisión política del PC.

En los dos últimos comités centrales del PC la decisión alentada por Carmona y el exalcalde Jadue, y que terminó imponiéndose, es que Jara tenía que tener independencia para representar a una coalición amplia. Pero al mismo tiempo dejaron en claro que no estaban dispuestos a hipotecar la identidad del PC ante una candidata presidencial de la que Jadue ha sido crítico.

Santiago, 29 de Agosto 2023. Lautaro Carmona y Daniel Jadue en el velorio del expresidente del Partido Comunista Guillermo Teillier en la Sede del Congreso Nacional. Javier Salvo/Aton Chile JAVIER SALVO/ATON CHILE

Jara tendría “toda la autonomía” para tomar decisiones, afirmó Carmona a mediados de julio. Y la colectividad también para jugar su rol como actor político en un escenario al que no están acostumbrados pese a ser un partido más que centenario. Hasta ahora los únicos militantes comunistas en llegar a la papeleta habían sido Elías Lafferte en 1931 y Gladys Marín en 1998, representando fielmente el ideario del partido. Marín, figura emblemática del PC, sacó solo el 3,9% de los votos en la presidencial de 1999. Pero nadie como Jara había asumido el reto de representar a una coalición amplia, con un fuerte sector socialdemócrata.

Se desata la tempestad

Esta semana los nubarrones llegaron de imprevisto. El domingo pasado, desde México, donde se encontraba de vista como parte de una gira internacional -que lo llevará en septiembre a España-, Carmona participó vía online en su habitual espacio de Radio Nuevo Mundo, medio vinculado al partido. Allí el timonel comunista criticó la gestión de Marcel al mando de las finanzas públicas, afirmando que había priorizado la responsabilidad fiscal por sobre las urgencias sociales. “Se hizo casi un dios el recurso por sobre la necesidad social”, dijo el timonel comunista.

Pero fue más allá. Carmona también puso en duda que los motivos de la salida de Marcel del gabinete fueran personales, exigiendo al gobierno de su propia coalición transparentar las razones “porque va dejando la sensación de que algo se va desgranando”.

Los dichos de Carmona causaron indignación en la socialdemocracia. La tarde del domingo pasado, solo horas después de que se conocieron estas declaraciones, el senador Ricardo Lagos Weber (PPD), quien es vocero de la campaña de Jeannette Jara, llamó a la abanderada presidencial y le avisó que era algo que no se podía dejar pasar.

Para un amplio sector del oficialismo no solo eran injustas las críticas de Carmona respecto de la gestión de Marcel. También ponían un manto de duda sobre el compromiso de la abanderada y de la izquierda con la responsabilidad fiscal, justo en momentos en que la directiva del PC presiona para tener mayor injerencia en el programa y que haya cambios en lo que hasta ahora son solo ejes programáticos. Un tema no menor para una candidata que busca atraer al electorado de centro, el mismo al que también pretende conquistar la abanderada de Chile Vamos, Evelyn Matthei.

A mediados del año pasado varios parlamentarios comunistas votaron en contra de algunos artículos de la ley de responsabilidad fiscal propuesta por el gobierno. A esa decisión de la bancada del PC no se plegó la diputada Karol Cariola, quien también es parte de la disidencia a Carmona y ahora postula al Senado por la circunscripción de Valparaíso,

“Cada intervención de Carmona en los últimos seis meses, cada una de ellas, genera un cuadro de fraccionamiento, de distancia, de ruptura”, dijo Lagos Weber el lunes en CNN radio. Y añadió: “Es como que no termina de convencerle que la candidata es de sus filas y no está dispuesto a respaldarla. Uno la tiene que respaldar de distintas formas, respaldando activamente, buscando elementos positivos, pero también uno respalda bien cuando evita hacer declaraciones que pueden mermar".

Los dichos del senador fueron respaldados por otras figuras de la coalición, como la diputada frenteamplista Claudia Mix. Desde La Moneda, la vocera de Palacio, Camila Vallejo, también defendió la gestión de Marcel.

El lunes en la tarde, en la reunión semanal del comité estratégico del comando de Jara, que coordina el independiente Darío Quiroga, el tema no se discutió. Dicha instancia, integrada por el presidente del PR, Leonardo Cubillos -quien se sumó recién esta semana-; la timonel del Frente Amplio, Constanza Martínez (quien esta semana estuvo fuera con licencia médica); el socialista Ricardo Solari (quien llegó recién el miércoles en la noche de un viaje de trabajo en Centroamérica); el secretario general del PPD, José Toro, y la secretaria general del PC, Bárbara Figueroa, dicen en el comando, está a cargo de ver los grandes lineamientos de la campaña y no la operatoria del día a día.

Fue en el entorno de más confianza de la abanderada oficialista donde se evaluó el impacto de las declaraciones de Carmona en la campaña y las reacciones que estas estaban generando en el oficialismo. El mismo lunes en la noche, señalan fuentes del equipo de Jara, se les pidió a todos los integrantes del comando no seguir profundizando el tema.

Eso explica por qué el martes a las 8.05 horas, en entrevista con radio T13C, Lagos Weber dio por superado el tema y se centró en resaltar el trabajo de la campaña. Nada dijo sobre Carmona.

Sin embargo, poco más de una hora después, y en contra de lo que se había solicitado desde el comando la noche anterior, Bárbara Figueroa en el programa Primer Café, de radio Cooperativa, respaldó a Carmona y embistió con duros términos al vocero del comando del que ella misma forma parte.

“En el caso del senador Lagos Weber, lo que uno esperaría es que como vocero del comando hable de esta agenda de la candidata, no que esté dándoles respuestas a los presidentes de los partidos, porque no le compete esa función“, dijo.

En el oficialismo y en el propio comando señalan que la expresidenta de la CUT y exembajadora en Argentina priorizó ese día su rol como secretaria general del PC por sobre su responsabilidad como figura en el comité estratégico del comando presidencial.

Es Figueroa, señalan en el equipo de Jara, quien está a cargo de la relación entre el comando y el PC. Por lo mismo, es quien debe ordenar a la cúpula comunista de la cual forma parte. Las otras dos figuras del PC relevantes son el senador Daniel Núñez, quien tiene a su cargo el trabajo territorial, por lo que su responsabilidad es el despliegue de la campaña, y Marcos Barraza, quien tiene una pública distancia de Carmona.

La tormenta para entonces ya estaba desatada. En el oficialismo, presidentes de partido y parlamentarios atizaron aúun más la confrontación. “(Carmona) es un político avezado, con el que uno podrá tener diferencias, pero no se puede dudar de su historial en la política, lo que hace es con un sentido político, claramente no es el de apoyar a la candidata”, dijo la timonel del PS, senadora Paulina Vodanovic.

En amplios sectores del oficialismo y en buena parte del comando el temor es que si los dichos de Carmona no fueron simplemente una salida de libreto, sino una estrategia política, este no será el único choque que tendrán en la campaña.

Por lo mismo, varias voces desde la DC y del Socialismo Democrático, además de criticar a Carmona, reflotaron la idea de que Jara suspendiera su militancia en el PC. Una posibilidad que se barajó poco después de que la ministra del Trabajo se impusiera en las primarias oficialistas y se convirtiera en la abanderada de la coalición y que fracasó, ente otras razones, luego de que Jadue anunciara anticipadamente que ella daría ese paso.

Incluso, en los debates internos algunos dirigentes oficialistas esta semana llamaron a la candidata a separar completamente aguas de la dirección del PC, sacar a Figueroa del comando y nombrar a un generalísimo que impusiera orden en el comando. Algo que fue descartado por completo el jueves por el comando y la abanderada.

Romper la relación con Carmona y el PC representaba, en la alegoría que usaron esta semana en el comando de la abanderada oficialista, al navegante que decide ir de frente contra la tormenta, aun a riesgo de un quiebre de la coalición. Ni Jara ni su equipo de confianza estaban dispuestos a esto.

Mucho menos a dar un giro en 180 grados y alinearse con la posturas del timonel del PC, las que Jara no comparte, y que terminaría por hundir su campaña.

Solo quedaba entonces dar un pequeño golpe de timón que permitiera a Jara una señal de autoridad hacia el PC a la espera de encontrar aguas más tranquilas.

“No comparto en absoluto la declaración de Lautaro Carmona”, señaló Jara el jueves 27 a The Clinic. Y añadió: “Tengo claridad que la responsabilidad fiscal es un eje fundamental para el bienestar del país y cuando nos pasamos de largo en gasto fiscal quienes más sufren son los más pobres. Por eso nos preocupamos con el ministro Marcel de sacar adelante una reforma que fuera responsable fiscalmente junto con aumentar las pensiones actuales y futuras”.

A la par, desde el gobierno llamaban a sus ministros a no seguir escalando la controversia. El mismo llamado hicieron desde el comando a los partidos.

La controversia de esta semana, sin embargo, dejó al desnudo otro problema en la campaña. En el oficialismo, pese a que se resisten a hablar de desorden en el comando, sí reconocen que los roles dentro del equipo de Jara están “difusos” y que se hace urgente un reordenamiento.

El esquema de Jara, en el que ella y su equipo de confianza tenían todo el control, le sirvió para ganar las primarias, pero ha mostrado evidentes fisuras para encuadrar ahora a fuerzas tan diversas como las que conforman el arco oficialista más la DC.

No solo eso. Al interior del comando reconocen el atraso en dar con un nuevo relato para esta etapa de la campaña. Ni siquiera, señalan, se han terminado de afinar con detalle el programa y las principales medidas para los primeros 100 días de gobierno. Esto último pese a que sus dos principales contendores, José Antonio Kast y Evelyn Matthei, ya las dieron a conocer.

Con un comando que aún no termina de acoplarse y con la directiva del PC, encabezada por Carmona, que esta semana ratificó que no están dispuestos a hipotecar su identidad por la candidata presidencial, el dilema de Jara seguirá abierto.

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