Sebastián Torrealba: “No se puede ganar en el Congreso solamente con ideas de trinchera”

El parlamentario hace un llamado a su sector a canalizar las críticas al gobierno por “vías institucionales”.

Diputado RN asistirá a la celebración de los 30 años del triunfo del No, como “señal de que las nuevas generaciones de Chile Vamos tienen una visión distinta” sobre lo que ocurrió del 73 en adelante.


Se apasiona contando uno de sus proyectos más queridos: garantizar el acceso libre a las montañas de Chile, iniciativa que presentó apenas llegó al Congreso, en marzo pasado, y que ha recibido apoyo transversal, a través de conversaciones con distintos sectores. Esa es su forma de trabajo, dice el diputado RN Sebastián Torrealba, quien destaca la necesidad de una mayor apertura al diálogo, algo que, según plantea, se da más fácilmente en las generaciones más jóvenes de Chile Vamos.

Usted forma parte de un sector de RN que ha sido denominado como “liberal” dentro de la bancada. ¿Qué es lo que los distingue?
Primero, queremos tener una derecha institucionalizada, donde se trabaje de forma ordenada los temas que la campaña del Presidente Piñera postuló. Al mismo tiempo, creemos en una discusión más desideologizada, porque no se puede pretender ganar las votaciones en el Congreso solamente con ideas de trinchera. Estamos obligados a llegar a acuerdos, porque no tenemos la mayoría en el Congreso, y cuando uno plantea soluciones solamente desde su trinchera, lo más probable es que no consiga los acuerdos necesarios para llegar a esa solución.

¿A qué se refiere con “ideas de trinchera”?
Un ejemplo, si el Frente Amplio quiere avanzar hacia la modificación del sistema previsional con el discurso de “No más AFP”, probablemente no vamos a llegar a ningún acuerdo y las pensiones no van mejorar. La posición nuestra tiene que ser desideologizada, con el foco en solucionarles los problemas a los chilenos. Y un tercer aspecto (del sector liberal RN) tiene que ver con cómo vemos al Estado. Un Estado que no es ni chico ni grande, sino eficiente y transparente, que busque generar las oportunidades para todos, que regule los mercados sin asfixiarlos y que esté presente donde se necesita.

En la discusión del proyecto de identidad de género hubo visiones muy contrastantes. ¿Cómo se logra el diálogo en una bancada con diferencias tan profundas?
Convivimos en RN con mucho respeto y tolerancia, haciendo valer lo que creemos, a menos que dentro de nuestro partido se nos trate de imponer una idea. Eso no ha pasado y no creo que vaya a pasar.

Y en la relación con el gobierno, ¿cómo se expresan las diferencias y se da la convivencia? Dentro de su propio partido ha habido críticas públicas a La Moneda.
La única forma de pensar en un gobierno a ocho o 12 años es no cometiendo los errores del pasado, que tuvieron que ver con criticar por la prensa o por vías que no son las adecuadas, y eso es algo que hemos aprendido. Las críticas tienen que hacerse en los canales institucionales. Lo más importante es apoyar siempre al gobierno del Presidente Piñera, porque es el gobierno de Chile Vamos, donde RN tiene un rol relevante.

En los últimos días se notaron más las diferencias a propósito de los temas que estaban en la agenda…
Probablemente. Cuando hablamos de lo que pasó el 11 de septiembre del 73, todos tenemos visiones distintas, legítimas. Yo tengo una visión súper clara y le digo dictadura a lo que es dictadura, y siento que en mi bancada me respetan eso, y he tomado acciones para que Chile Vamos deje de negar lo que pasó del 73 para adelante, que no lo justifiquen y que, al mismo tiempo, tengamos un proceso de reflexión, para que lo que pasó no vuelva a suceder.

Ese es un tema que divide a la coalición y se acusa a algunos, con discursos como el suyo, de hacerle “un favor a la izquierda”.
No es un favor a la izquierda, sino ponerse en el lugar que estamos hoy. Han pasado 45 años desde el golpe y quién puede negar que del 73 en adelante hubo una dictadura, se violaron los derechos humanos y con el plebiscito recobramos lo que habíamos perdido. Por eso, el 5 de octubre voy a participar de la marcha del No, porque creo que es importante dar esa señal, podemos tener diferencias, pero no podemos perder la democracia, y la democracia se trabaja y se proyecta con unidad, con respeto, con tolerancia, no con posiciones extremas. Las posiciones extremas generan situaciones semiviolentas, que no son buenas para nadie. Para mí, participar de esa marcha es dar una señal de que las nuevas generaciones de Chile Vamos tienen una visión distinta.

¿Lo que usted ve en Chile Vamos es una diferencia generacional?
¡De todas maneras! Todos los que estamos más a favor del diálogo, de entender que al frente también hay propuestas positivas, representamos a una nueva generación. No digo que los parlamentarios mayores no estén en esa disposición, pero es más natural desde los más jóvenes, que entendemos que en el Frente Amplio o en el PS puede haber cosas positivas y, al final, puedes hacer un mix y generar muchas mejores cosas.

Seguir leyendo