Ex presidente de la Bolsa de Lima tras primera vuelta en Perú: “El riesgo es que continuemos con un congreso muy populista y que no tenga un contrapeso en el gobierno”

Marco Antonio Zaldívar anticipa volatilidad en los mercados peruanos, aunque duda que se imponga una devaluación severa en la moneda. "Tener un populismo multiplicado por dos. Esa es la preocupación central del empresariado, más que el mismo presidente", reconoció.




Aunque la carrera presidencial está lejos de terminar, para Marco Antonio Zaldívar, ex presidente de la Bolsa de Valores de Lima y actual consejero de Valtin Capital en Chile, asegura que la configuración del Congreso dice mucho del escenario económico que le depara a Perú.

El también ex vicepresidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas de Perú, asegura que difícilmente se podrá frenar el ánimo populista del congreso, por lo que la duda está en si encontrará un contrapeso en la presidencia con Keiko Fujimori, Hernando e Soto o Rafael López Aguilera, o si se verá potenciado con Pedro Castillo.

¿Qué análisis hace de los resultados que se conocen hasta el momento?

-El escenario está muy a abierto. En la elecciones anteriores los dos primeros candidatos tenían por lo menos dos tercios de los votos y se peleaba el tercio restante. Aquí, los que no han votado por ellos son dos tercios del electorado. Entonces, con estos resultados, casi partimos de cero esta elección para la segunda vuelta.

Muchos tienen la interrogante de qué es peor, el radicalismo de izquierda o Keiko Fujimori, que en el imaginario popular está representando, de alguna manera, la corrupción política.

Pero, más allá del resultados de la segunda vuelta, acá se está eligiendo a un presidente que no va a tener mucha legitimidad, en el sentido que gran parte el pueblo no votó por él o ella. Vamos a tener una presidencia débil

¿Qué lectura hace del resultado de las elecciones al congreso?

-En estos últimos cinco años ha quedado demostrado que el congreso tiene mucho poder, no solo para destituir muy fácilmente a un presidente, sino para dar una serie de mediadas económicas totalmente irracionales que terminan siendo aprobadas por mayorías, pese a la oposición que tenga el mandatario.

De un total de 25 departamentos, Castillo ha ganado 20. No ganó Lima, Loreto, La Libertad, pero ha ganado 25. Eso le debería dar un número de congresistas mayor al que le da su votación pura.

Aunque a esta altura todavía es difícil hacer una proyección concreta, lo que yo creo es que este congreso va a tener una representación mayor de esa izquierda radical. Por lo menos 30 de los 130 congresistas van a ser de ese sector, aun cuando Pedro Castillo no gane la presidencia. Ya tiene asegurada una cuota de poder en el congreso.

¿Qué implica esto en términos económicos?

-Significa que veremos algo similar a lo que hemos visto este último año. Tras la salida de Vizcarra, con el ingreso de nuevas fuerzas se pensó que sería difícil ponerse de acuerdo. Sin embargo, las medidas populistas, como las de retiro de AFP, control de precios, rigidez de temas laborales, entre otras, fueron aprobadas con más de 100 votos a favor, es decir, no es un tema de ideología, no importaba de donde venían. El congreso se enfocó en estos temas de agenda económica y dejó de lado los asuntos más políticos.

Entonces, el riesgo es que continuemos con un congreso muy populista y que no tenga un contrapeso en el gobierno, porque si gana Castillo sumará medidas populistas a las que ya pueden emerger del congreso. Vamos a tener un populismo multiplicado por dos. Esa es la preocupación central del empresariado, más que el mismo presidente.

¿Qué medidas de una presidencia en manos de Castillo teme el empresariado?

-Si bien un cambio constitucional no ha sido su bandera, sí ha planteado la recuperación de los recursos naturales, lo que sí implica un cambio específico de la constitución. Asimismo, plantea que el Estado tenga una mayor participación en el control de precios.

No plantea un concepto general de un cambio constitucional, sino que plantea cambios a cuatro o cinco cosas, que para concretarse no las puedes hacer con un cambio constitucional.

¿Qué diferencia haría una presidencia de Keiko Fujimori?

-Keiko en temas económicas siempre ha estado en el centro a la derecha. A la gente empresarial no le preocupa Keiko. De hecho, si ves a los tres candidatos de derecha (De Soto y Aguilar) se parecen mucho, y lo cierto es que su agenda económica no genera mayor atención en los medios, porque son los que menos buscan cambiar la situación actual.

¿Hay alguno de esos tres candidatos con opciones de llegar a la segunda vuelta que entusiasme más al empresariado?

-El empresariado está dividido en esas tres opciones. De partida, el fujimorismo siempre ha tenido apoyo dentro de ese sector y su partido sigue funcionando bien en el establecimiento de esos lazos. Por otra parte, hay quienes cree que hay que dar una pelea firme contra el populismo. Quieren que controlen a los progresistas y por eso se inclinan por Aguilar. En tanto, de Soto, por su trayectoria como economista, también tiene adeptos entre los empresarios.

De Soto ha comentado que admira el modelo chileno...

-Soto no es políticamente correcto. Acá vemos que en Chile han tenido problemas, que quieren cambiar su Constitución, pero él no tiene problemas en decir que le gusta el modelo. Él ha trabajado solo en toda su vida y hay gente que duda que tenga la fuerza política para mantener el modelo económico. Incluso he escuchado a empresarios a los que le preocupa su edad, tal como preocupó en sus momento la edad de Pedro Pablo Kuczynski.

¿Cómo espera que se comporte el mercado en el corto plazo?

-El resultado no ha sido tan sorpresivo. El mercado asumía que en estas elecciones no ibas a tener un resultado muy optimista. La sorpresa es la de Castillo, pero no es una victoria contundente. En una elección anterior al 18% no pasaba segunda vuelta. Entonces en el mercado habrá quienes ven el vaso medio lleno y medio vacío y mientras no tengas claro qué tantas posibilidades reales tiene Castillo de asumir el poder, va a haber cierta volatilidad, pero no a números muy grandes. De hecho, el dólar subió muchísimo en su momento, pero la semana pasada desapareció toda la devaluación de un año. Yo creo que va a subir algo, pero si en estos días salen encuestas que favorecen a quien acompañe en segunda vuelta a Castillo, esto se va a calmar un poco. No mucho en todo caso, dada la configuración del congreso.

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