Moody’s y el momento político e institucional de Chile: existe la expectativa y esperanza de que las fuerzas políticas puedan lograr consensos

El director económico para América Latina, Alfredo Coutiño, señaló que la crisis por la que atraviesa el país no alcanza todavía a afectar la mirada de país serio y estable que se tiene de Chile en el exterior. “Hasta ahora no se alcanza a ver que el país esté al borde de un conflicto social que no se pueda resolver por los cauces legales”, menciona.




El país atraviesa por un complejo momento económico, político y social. El Tribunal Constitucional no acogió el requerimiento del gobierno para declarar inconstitucional el proyecto que permite un tercer retiro del 10% de los fondos de pensiones, tras lo cual optó por promulgar la iniciativa, acrecentando la crisis del Ejecutivo.

Pese a todo este ruido, el director económico para América Latina de Moody’s Analytics, Alfredo Coutiño, estima que la imagen de país “serio” y “estable” persiste. “Chile sigue teniendo su atractivo como país relativamente estable y responsable ante los ojos internacionales”, argumenta.

Se acaba de aprobar un tercer proyecto que permite retirar un 10% de los fondos de pensiones. Esto acrecentó el problema político-institucional de gobernabilidad que comenzó en octubre de 2019 con el Estallido social y que se ha mantenido durante la crisis sanitaria. El Congreso ha impulsado proyectos que a primera vista no son constitucionales, y el gobierno no ha logrado alinear a su coalición, ¿cómo es percibido hoy día Chile en el escenario internacional?

Es correcto, la discrepancia en el quehacer político chileno de los últimos años se ha agravado, mayormente por la oposición que se ha presentado entre Congreso y las propuestas oficiales del gobierno. Si bien esto sucede en cualquier democracia, también se corre el riesgo de desembocar en una parálisis política en donde los desacuerdos entre el ejecutivo y el legislativo empiecen a minar la confianza en el país.

Pese a este escenario, ¿Chile mantiene la calificación que tenía de país serio y estable para invertir?

Chile sigue teniendo su atractivo como país relativamente estable y responsable ante los ojos internacionales. El gobierno y el Congreso deberían poner todo de su parte para mejorar esa visión.

¿Ve que la situación actual podría afectar la inversión extranjera?

Por ahora existe la expectativa y esperanza de que las fuerzas políticas y los poderes puedan lograr consensos que lleven a mejorar el clima político y social y que redunde en una mejoría del panorama económico.

Hay economistas locales que en su análisis mencionan que el nivel de incertimbre política aumentó por la cantidad de candidatos presidenciales que hay para los comicios de fines de año y que eso nos acerca a los países latinoamericanos afectando la estabilidad y la inversión. ¿Cuál es su mirada al respecto?

La cantidad de candidatos es en cierta forma una expresión del descontento de la sociedad con las políticas y formas de gobierno implementadas. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que no sólo basta con querer ser candidato, sino se necesita ofrecer programas consistentes, responsables y que ofrezcan soluciones a los problemas nacionales y no a los de grupos particulares.

El país está en un proceso de cambios constitucionales y en la discusión pública también ha aparecido el hecho de si Chile seguirá el camino hacia el desarrollo o bien se quedará estancado donde estamos hoy en día. ¿Cuál es su perspectiva?

El país ha demostrado por décadas una madurez política y social que lo ha llevado a superar sus diferencias y sus problemas. La fortaleza de sus instituciones es un factor relevante para mantener la estabilidad política y social, y Chile debe preservar en ello. Hasta ahora no se alcanza a ver que el país esté al borde de un conflicto social que no se pueda resolver por los cauces legales, así como también se ve que el país tiene la fortaleza para salir adelante.

Alza en el precio del cobre impulsó excedentes de Codelco a su mayor nivel en una década en el primer trimestre

“Existen condiciones para un nuevo superciclo del cobre”

El Ministerio de Hacienda acaba de actualizar el escenario macroeconómico para este año. Subió su proyección de crecimiento para 2021 a 6%, mientras que el precio del cobre llegaría a US$3,99 la libra. ¿Cuál es su perspectiva para este año?

Chile se encamina a ser el país latinoamericano líder en crecimiento en 2021, dada la fortaleza que ha mostrado la recuperación desde la segunda mitad del año pasado. Nosotros estimamos que la economía puede crecer entre 6% y 6,5% en 2021, lo cual incluye el efecto aritmético generado por la baja base de comparación del año pasado.

¿Estamos nuevamente frente a un nuevo superciclo del cobre?

Las condiciones de recuperación sostenida que han mostrado las dos locomotoras mundiales - China y Estados Unidos- anticipa que efectivamente existen condiciones para ver un nuevo súperciclo de los comodities, el cual podría durar algunos años más. En ese sentido, el precio y la demanda de cobre paracen liderar este nuevo superciclo, junto al petróleo.

¿Cuál es su proyección para el cobre? ¿Puede tocar máximos históricos?

Si la recuperación mundial no se descarrila, entonces es posible ver un precio del cobre que podría estar en el rango de US$4 a US$4,5 la libra en los próximos dos años.

En esta actualización también se moderó la trayectoria de la deuda pública y ahora se espera que se estabilice en 39% hacia 2025, menor a la última proyección que hablaba de 42%. De acuerdo a Hacienda esto se debe a los mayores ingresos por cobre. ¿Es sustentable esa proyección?

El coeficiente de deuda a PIB se mueve no sólo por mejores ingresos derivados de mejores precios, sino también por un mayor crecimiento de la economía. Si la economía crece más en los próximos años, como es posible anticipar, entonces se generan más ingresos públicos, pero también más ingreso del PIB nominal, con lo cual el coeficiente de deuda a PIB se reduce.

Para una economía como la chilena, ¿cuál debería ser el máximo recomendable de deuda-PIB?

Chile es uno de los pocos países en el mundo emergente cuya razón deuda-PIB es menor que el promedio, y mucho menor comparado con otros países latinoamericanos como Brasil y México, cuyos coeficientes andan entre 80% y 50% respectivamente. Chile tiene el potencial de regresar a sus niveles de deuda históricos que fluctuaron alrededor de 30%. Esto no quiere decir que un 35% sea malo, pero sí le otorga al país un sello de mayor garantía en sus niveles de sostenibilidad fiscal.

En Chile se discute la necesidad de realizar una reforma tributaria para allegar más recursos. En ese debate está presente subir el impuesto a las grandes fortunas gravando el patrimonio, otros proponen subir el impuesto que pagan las personas por sus ingresos o bien eliminar exenciones. ¿Cuál cree que debe ser el camino a seguir para aumentar la recaudación?

Las reformas fiscales se están convirtiendo en un tema no sólo de actualidad sino de necesidad, sobre todo ante las políticas de estímulos llevadas a cabo en el 2020, lo cual ahora pone a los países ante la necesidad de empezar a buscar fuentes alternativas y más permanentes para lograr la consolidación fiscal. En este marco, Chile no es la excepción y el país necesita empezar a discutir una reforma que no sólo aumente los ingresos, sino también haga el ejercicio del gasto más eficiente. En la parte de ingreso, nuevos impuestos o alza no se deben descartar.

¿Se debe comenzar a discutir hoy una reforma tributaria?

Por supuesto, el 2021 es el año en donde los gobiernos deben empezar a discutir la manera de cómo empezar a regresar las cuentas fiscales a niveles más sostenibles y con ello desactivar la vulnerabilidad fiscal.

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