Dólar en 2021: escenario externo favorece al tipo de cambio, pero riesgos políticos y sociales serán significativos

Con el cobre cotizando sobre los US$3,5 la libra, los niveles parecen no ser coherentes con variables económicas. Sin embargo, el premio al riesgo, producto de las turbulencias locales, moderan las perspectivas de mayores caídas del dólar.




Una serie de factores explican la fuerte apreciación del peso chileno en los últimos dos meses de 2020. El optimismo por una pronta vacuna, la debilidad global del dólar y el rally del cobre, guían el rumbo del tipo de cambio local. Sin embargo, la situación política y social preocupa de cara al próximo año.

Al cierre de las operaciones de ayer, el dólar cayó $9,94 a $714,61, registrando su menor nivel desde el 18 de octubre, el día del estallido social. (Ver gráficos)

A partir de noviembre, el dólar refleja una clara tendencia a la baja en Chile, en línea con el triunfo de Joe Biden a la presidencia de EEUU, las noticias sobre avances en vacunas y la continuidad de la política de estímulos monetarios de la Fed.

A ello se suma el apetito por el riesgo y la masiva rotación de capitales hacia economías emergentes que benefician de un repunte económico.

Dicho escenario prolongaría el rally del cobre, siendo un soporte de largo plazo para el peso chileno frente al dólar. Desde noviembre a la fecha, el dólar acumula un desplome de $59,4.

“Se advierte que el cobre ha aumentado su contribución sobre el tipo de cambio durante los últimos meses de 2020, explicando entre un 70% y 85% de los movimientos de la paridad, muy por sobre el promedio histórico, situado entre 40-50%”, explica Bci Estudios.

¿Nivel transitorio?

Los niveles del tipo de cambio parecen no ser coherentes con variabes fundamentales de la economía local, y un claro ejemplo es el cobre cotizando sobre los US$3,5 la libra. Además, el metal rojo se encamina a cerrar el año con alza de 26%.

¿La razón? El premio al riesgo incorporado en el peso chileno producto de la incertidumbre política y social, lo cual modera las perspectivas de caídas adicionales del dólar.

“Se registró un diferencial entre 8-10% entre el tipo de cambio efectivo sobre el tipo de cambio coherente con variables fundamentales, entre ellas, el precio de cobre, tasas de interés, confianza empresarial, entre otros. Este diferencial, sin embargo, ha ido disminuyendo gradualmente hacia 5-7% en lo reciente”, agrega Bci.

Con los factores externos e internos sobre la mesa, el escenario base de Bci Estudios establece que el dólar se ubicaría en $715, hacia finales del próximo año, recogiendo un escenario externo más favorable y condiciones sanitarias que van mejorando a lo largo del año. En la medida que la tensión política y social vaya cediendo y prevalezcan los fundamentos económicos, el tipo de cambio convergería a $700 en 2022.

“El tipo de cambio real y multilateral para Chile han ido convergiendo rápidamente hacia sus promedios de largo plazo, luego de ubicarse por varios meses en niveles altos respecto a la historia. Ambas variables cotizarían en torno a su promedio histórico durante 2021″, agrega el área de estudios del banco.

Una visión menos optimista es la que tiene EuroAmerica, pues estima que el dólar se ubicará en $765 en un horizonte a tres meses, mientras que a seis meses proyecta un nivel de $780.

“Nuestro escenario es bastante depreciativo, principalmente por el tema politico. El movimiento del dólar en la jornada de ayer es simplemente explicado porque a nivel local hay mucha venta de dólares por parte de las AFP, Hacienda y cambios de fondos de pensiones. Eso en algún momento terminará”, explica la economista de EuroAmerica, Martina Ogaz.

En tanto, Bci indica que en un escenario de mayores alzas del cobre, contínuo apetito por emergentes y menor tensión política a nivel local, esto sería coherente con un tipo de cambio en $690 durante 2021.

Eso sí, en caso de un incremento en los riesgos sociales y políticos en Chile, Bci no descarta un nivel de $760.

Los riesgos políticos mantendrán bajo presión al peso chileno según Bank of America, cuyas perspectivas sugieren que el nivel actual del tipo de cambio sería transitorio.

En concreto, el banco de inversión norteamericano estima que el dólar cerrará el primer trimestre del próximo año en $760, para luego subir a $770 en el segundo trimestre y $780 en el tercer trimestre.

“Mantenemos una visión neutral para el peso chileno frente al dólar ya que creemos que los riesgos locales probablemente compensarán el entorno global favorable. Esta moneda ligada a los metales enfrenta un shock positivo en los términos de intercambio caracterizado por fuertes precios del cobre y bajos precios del petróleo.Sin embargo, esperamos que la incertidumbre de la política económica relacionada con el nuevo proceso de constitución y las bajas tasas de política monetaria mantengan al peso chileno bajo presión”, indica BofA.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.