Abcdin, el dolor  de cabeza de los Yaconi Santa Cruz

La baja del consumo ha complicado su generación de flujo, alertando a las clasificadoras. En un año, los controladores han hecho tres aumentos de capital, todos por $ 57.000 millones. En el sector concuerdan en que AD Retail es el negocio más complejo de los Yaconi Santa Cruz, aunque dicen que existe soporte para esquivar la tormenta.


En septiembre, ICR fue lapidario: si AD Retail continuaba generando un flujo similar al actual, la empresa no cubriría las obligaciones de los siguientes 12 meses en los plazos y términos pactados. Es que los últimos años no han sido fáciles para la matriz de Abcdin y Dijon, y si bien en el mercado aseguran que el análisis vislumbrado por la clasificadora no ocurrirá, lo cierto es que el retailer se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los Yaconi Santa Cruz, ya que si se compara con sus otros negocios -Lipigas y Blumar- este ha sido por lejos el más volátil y cíclico, exigiendo continuamente recursos adicionales de sus controladores. Solo este año han aprobado dos aumentos de capital por $ 44.000 millones, a lo que se suma un tercero, ocurrido en diciembre de 2017, por $ 13.440 millones.

La realidad es que desde 2013 la situación financiera de la compañía se ha debilitado. La baja de la Tasa Máxima Convencional los golpeó directamente, tanto por el público al que apuntan, como por el hecho de que su principal negocio es la venta de electro, que en su base se financia con crédito.

El mayor impacto ha venido de la mano del flujo de caja. Si hace cuatro años su efectivo bordeaba los $ 7 mil millones, a septiembre este alcanza los $ 4.555 millones. Su flujo de efectivo ligado a la operación se ha reducido de más de $ 20.000 millones a $ 11.436 millones, escenario que se ha acentuado este año por una contracción general del consumo. “Hemos tenido dificultades de rentabilidad, porque el negocio ha sido complicado para todos. En la parte tienda por departamento, la gente no está consumiendo”, señala un ejecutivo de la firma. Y añade que a ello se ha sumado un cambio de sistema que les ha impedido ejecutar todos los negocios que debieran haber concretado en temas de retail financiero.

Así, señala el reporte de ICR, a junio las cifras de AD Retail mostraban que el negocio de Abcdin estaba contraído, “con pérdidas de participación de mercado same store sales negativos desde el segundo trimestre de 2017 y con ventas e-commerce que no han logrado llegar a los niveles de los competidores”. A septiembre, los ingresos han caído 11,5% -hasta los $ 269.153 millones-. La venta de electro-decohogar se ha reducido 16,9%, mientras que la ropa ha bajado 8,4%.

La relación deuda financiera Ebitda, en tanto, está en 4,2 veces, mejor que los 4,7 de 2017, aunque aún alto. Los covenants se activan en 5. Según ICR, sus compromisos bordearían los $ 43.000 millones en 2019. “Este negocio es muy desgraciado. Si estás en el retail financiero y te va bien tienes que meterle plata, porque hay que financiar nuevos clientes. Y si te va mal, tienes que meterle plata para financiar el hoyo. Acá, las colocaciones son muy intensivas en capital o deuda. Como estamos al límite de la deuda, ha sido más capital”, destaca un conocedor de la operación.

Y el grupo ha tomado una seguidilla de medidas para obtener liquidez. En marzo y septiembre vendieron carteras de crédito por $ 100.000 millones al FIP III y FIP IV, transacciones que se han hecho recurrentes, dicen en el mercado. Y que están orientadas a pagar pasivos y a crecer en el negocio financiero, ya que les permite elevar las colocaciones sin aumentar la deuda. Además de estar trabajando en una colocación de bonos por UF 2 millones.

“Si bien las medidas llevadas a cabo por la administración han permitido quitarle presión a la liquidez de la compañía en algunos períodos, AD Retail continúa con un bajo nivel de generación de flujo, dada la deuda estructurada que mantiene”, señala a PULSO la subgerenta de Corporaciones de ICR, Maricela Plaza. Y añade: “En opinión de ICR, este escenario de baja del consumo está dentro de los riesgos que deben asumir los retailers chilenos, pero existen algunos que tienen menor holgura para enfrentar este tipo de riesgos, como es el caso de AD Retail”.

Feller Rate, en tanto, ya le asignó una clasificación de BBB- con perspectiva estable a la nueva línea de bonos que prevé emitir, la menor clasificación de los retailers que siguen.

Un director de la firma, sin embargo, le resta dramatismo al panorama: “El negocio no ha andado bien, pero no tiene riesgo de liquidez, ya que la liquidez es muy fácil de recuperar para pagar cualquier deuda, es cosa de dejar de prestar plata y recibir los recursos que tenemos en la calle, y no hay problemas de covenant, porque a través de los FIP podemos no vulnerarlos”.

Cercanos a la compañía precisan, además, que la empresa tiene un controlador comprometido para seguir esquivando la ola. “Las tres familias son bastante fuertes en otras áreas. Este es un negocio menor, desde el punto de vista de contribución del Ebitda, por lo que pueden concurrir a aumentos de capital”, destacan. Y se ve su compromiso. Hace algunas semanas, el lado de los Santa Cruz Negri adquirió la participación de los Binimelis Yaconi, relacionados con Ana María Yaconi, quien a un año de la muerte de su padre, Hugo Yaconi Merino, optó por enajenar su participación, dado que no era parte de su core. Así, el retailer quedó controlado por la familia Santa Cruz Negri (con un 47%), los Santa Cruz Munizaga, con un 29,27%, y por la sociedad de inversiones ligada a Marcela Yaconi, con un 15,14%.

Medidas en desarrollo

El 30 de agosto, el gerente general por más de 10 años, Francisco Samaniego, dejó la compañía. En su reemplazó asumió el exgerente de Banmédica Alejandro Danús. “Se buscó a un gerente de primer nivel, pensando en el futuro. El mandato fue ‘administra esta empresa que se va a ir complejizando cada vez más’”, señala un cercano a la operación. Es que -destacan- hoy el foco y el destino de parte importante de los recursos están en modernizar la compañía, básicamente vinculada a la transformación digital y e-commerce, donde reconocen estar retrasados.

De esta manera, en agosto ampliaron el directorio -presidido por Pablo Turner- a nueve miembros. Se sumó el director ejecutivo para América Latina de la firma de software Sovos y ex VP Latin America Retail de SAP Alfredo Guardiola, y la regional director South America de Estée Lauder, Margarita Hankes. El primero de ellos llega a trabajar justamente en un comité de tecnología, donde están siendo asesorados por expertos en un plan de digitalización que les permita optimizar su operación vía internet. Hankes, en tanto, viene a apoyar en el área marketing.

Con todo, al interior del retailer hay esperanzas en que el negocio dará frutos. La próxima emisión por UF 2 millones, junto al buen desarrollo de los nuevos sistemas, debiera alivianar el panorama, para enfrentar un 2019 sin que -idealmente- los controladores deban meterse nuevamente la mano al bolsillo.

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