Arun Sundararajan, autor de "The Sharing Economy": "La legislación (laboral) debe adaptarse a una forma más individual de trabajo"

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El profesor de la Universidad de Nueva York agregó sobre la automatización que "los robots harán ciertas cosas en vez de los humanos, pero no los reemplazarán. Incluso se habla de que el 47% de los trabajos actuales no existirán al 2050, pero eso no es inmediato. Hay factores políticos, sociales y de consumo que van cambiando también".


El fin del empleo y el auge del capitalismo de masas. Ese es el postulado principal del best seller "The Sharing Economy", escrito por Arun Sundararajan, profesor de la Universidad de Nueva York y que estuvo esta semana en Chile como speaker principal del congreso internacional ENANDES 2019, organizado por Caja Los Andes.

Durante los últimos años, Sundararajan ha investigado la economía detrás de las transformaciones digitales y su impacto en los negocios y la sociedad. Hoy está empeñado en mostrar las implicancias empresariales y sociales de las tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, deep learning, blockchain y robótica, entre otros, incluidas la reestructuración del trabajo humano y los efectos de la automatización en el futuro del trabajo, en los próximos 20 años. "Definitivamente los cambios que están sucediendo transformarán a la economía capitalista administrativa hacia una realidad donde las empresas se muevan en una economía compartida o capitalismo basado en la multitud", comenta Sundararajan.

¿Cuáles son los principales mitos con respecto a la automatización?

-El principal mito es que la automatización, la inteligencia artificial y la robótica van a destruir los empleos del futuro. Creo que cada generación ha estado preocupada por eso. Hace 200 años atrás la Revolución Industrial generó alarma acerca de que las máquinas reemplazarían al ser humano, pero no fue tan así. En los 60, en EEUU, había preocupación porque la industria manufacturera haría desaparecer trabajos. Pero si se estudia y se ve la historia de la automatización, diferentes máquinas han reemplazado ciertas acciones que hacía el ser humano, pero la economía termina creciendo y ganando otros elementos y aparecen nuevas tareas que los seres humanos pueden hacer.

Incluso se piensa que los robots reemplazarán a los humanos…

- Ese es otro gran mito. Los robots harán ciertas cosas en vez de los humanos, pero no los reemplazarán. Incluso se habla de que el 47% de los trabajos actuales no existirán al 2050, pero eso no es inmediato. Hay factores políticos, sociales y de consumo que van cambiando también. Entonces, más que pensar en cómo la tecnología puede ir reemplazándonos, pensemos en cómo la tecnología nos puede ayudar.

¿Cómo la legislación se debe adaptar ante este panorama?

-De diferentes formas. Lo primero que debe hacer es pensar en cómo organizar esta nueva realidad que está cambiando. Entre 1950 y 2000 muchos países decidieron tener legislaciones enfocadas en el trabajo asalariado y a tiempo completo. Las personas proveían el conocimiento o su trabajo a cambio de un sueldo. Eso ya no es tan común en este milenio, porque mucha gente puede ganar dinero más allá de un salario fijo. Hay más individualidad, por lo tanto, las plataformas están tomando esto y potenciándolo. Y la legislación debe pensar en cómo poder crear sistemas que provean protección social, no solo para los empleados full time, sino también para otro tipo de modalidades. La legislación debe adaptarse a una forma más individual de trabajo y a pequeños negocios. Es importante reaccionar.

¿Qué tipo de actividades cambiarán?

-Cada vez habrá más Uber que taxis, o sistemas como Netflix en vez de la televisión tradicional. Pero también habrá más abogados, médicos, contadores y especialistas en marketing freelancers. Esto ya se está marcando mucho en las nuevas generaciones y está dentro del concepto de economía colaborativa.

¿Qué otro elemento, aparte de la legislación, es clave para enfrentar el cambio?

-Hay que invertir en los colegios para enfrentar la transición. En muchos países hay gente que perdió trabajos debido a la automatización, básicamente debido a que no hubo un plan de transformación en la educación. No tiene que ver solo con programas de entrenamiento, sino con transformación de competencias. Hay que pensar que la estabilidad de la sociedad depende mucho de los trabajos.

Justamente las nuevas generaciones están muy entusiasmadas con trabajos más freelancer o crear startups. ¿Qué pasará con las grandes compañías en las próximas décadas?

-Creo que ya están tomando caminos en cómo adaptarse. Hay muchos ejemplos de compañías que funcionan con empleados y una dotación de freelancers. Se necesita de ambos, pero hay que saber cómo compatibilizarlos. Las empresas pueden lograr muchas ventajas combinándolos.

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