Cornershop by Uber: El salto global del primer unicornio chileno

En 2015 debutó con un valor de US$ 8 millones. Hoy llega a los US$ 3.000 millones. Pasó de ser Cornershop a Cornershop by Uber. De una firma local a una compañía global. La integración con Uber cumple un año. Y en solo 12 meses ya sumaron 27 ciudades, añadieron países y superaron los 2.500 trabajadores. Y van por más: ser los líderes de la región.




“Cuando construyas tu futuro con alguien... ¡En algún momento tienes que ir con todo!”, tuiteó el lunes el fundador de Cornershop, Oskar Hjertonsson. Ese día, Uber anunció que adquiriría el 47% que le faltaba de la aplicación de delivery. El porcentaje tendría un valor de US$ 1.400 millones, valorizando la compañía en US$ 3.000 millones, el primer unicornio chileno, categoría que logran las empresas que superan los US$ 1.000 millones en valor. Hace seis años, cuando partió, valía US$ 8 millones, y hace un año y medio, cuando Uber acordó la compra del 53% en US$ 456 millones, ese valor ya se había multiplicado por 100 veces. Hoy, según la capitalización bursátil de las empresas chilenas, sería la número 15 del Ipsa.

Cornershop by Uber se ha transformado en una unión millonaria. Y si bien la norteamericana comunicó en octubre de 2019 sus intenciones de hacerse de la aplicación chilena, fue el 6 de julio de 2020 cuando comenzaron a trabajar de manera integrada. Ad portas de ese primer aniversario, Cornershop es otra: más global, más grande, más poderosa y mucho más valiosa.

“Ha sido un gran año de trabajo junto al equipo de Cornershop que cada día nos sorprende con talento joven, creativo y dispuesto a crear nuevas soluciones para los usuarios de la plataforma. Estamos muy contentos de poder seguir trabajando con ellos en nuestra estrategia de delivery y compras de supermercado a nivel global”, dice a Pulso el director de Uber Eats para Latinoamérica, Eduardo Donnelly.

De US$ 8 millones a unicornio

Federico Antoni conoció a Daniel Undurraga y Oskar Hjertonsson en febrero de 2015 en San Francisco. El proyecto lo cautivó rápidamente. “Era de esperarse que el e-commerce se volviera preponderante en la categoría de supermercados y como firma ya estábamos estudiando el mercado cuando conocimos al equipo y fue muy fácil la decisión: extraordinario equipo, atacando un enorme mercado potencial con un gran modelo de negocios”, señala el socio fundador del fondo mexicano ALLVP, el primer fondo que entró a Cornershop; debutaron en la aplicación en el verano de 2015, a meses de su lanzamiento; su primera inversión en una app chilena, hoy están también en Cumplo y Fintual.

Antoni revela que en ese momento la aplicación estaba valorizada en US$ 8 millones. De las seis rondas de financiamiento, ALLVP participó en cinco; la última fue la arremetida de Uber, donde solo invirtió el gigante de la movilidad. En total, ALLVP aportó más de US$ 5 millones; hoy recibirá US$ 200 millones de la transacción con Uber. Ello ha permitido que el fondo 2 de ALLVP, con el que entraron a Cornershop, tenga retornos superiores a 5 veces su inversión.

“Esta inversión ha sido muy importante no solo para ALLVP, sino para mí en lo personal. Han sido seis años muy intensos, y ha sido un privilegio. Me da un gusto enorme que la operación reconozca el talento de todo el equipo, pero obviamente me da tristeza no seguir trabajando con ellos”, sostiene.

Es que Antoni siguió todos los pasos de Cornershop. Fue director de la compañía desde 2015 hasta que entró Uber en 2020. En la mesa estaban los tres socios -Oskar Hjertonsson, Daniel Undurraga y Juan Pablo Cuevas-, el fundador de ALLVP y el general partner de Accel -fondo que entró en 2016-, Andrew Braccia. Hoy, gran parte de la mesa está conformada por ejecutivos de Uber. Los tres socios chilenos continuarán en la firma. La operación contempla el pago del 47% a través de 29 millones de acciones de Uber, lo que redundaría entre un 1% y 2% de la propiedad. Seguirían dirigiendo Cornershop y reportarán al senior vice president de Delivery, Pierre Dimitri Gore-Coty. “Tenemos grandes sueños y mucho trabajo por delante y gran parte de ese trabajo será dirigido por nuestro equipo técnico en Santiago de Chile”, tuiteaba el lunes Oskar Hjertonsson.

En sus primeros cuatro años, Cornershop operó solo en Chile y México y en 2019 agregó Perú y Canadá. Uber puso sus ojos sobre la aplicación ese año, cuando estaban consolidados en dos y se estrenaban en otros dos. Hoy operan en ocho países. La estrategia del gigante tecnológico era clara: crecer en el mundo del delivery. Ya habían tenido buenos resultados con Uber Eats y ahora apuntaban a reforzar esa apuesta.

En 2019 -y tras desahuciar la fallida venta a Walmart en tan solo US$ 225 millones- el trío de fundadores decidió vender el control a la estadounidense. Inicialmente, Uber Technologies compraría Cornershop Cayman -radicada en Islas Cayman-, bajo la cual estaba Cornershop Technologies LLC, la que, a su vez, controlaba las sociedades Delivery Technologies SpA y Grocery Technologies SpA, radicadas en Chile. En mayo de 2020, esa estructura se modificó. La operación no se realizó sobre Cornershop Cayman, sino que se creó Cornershop Global LLC -con base en Delaware, Estados Unidos-; se separó de Cornershop Technologies LLC, y bajo la primera quedaron las subsidiarias en Chile, Brasil, EE.UU., Canadá, Perú, Colombia y Costa Rica. Fue esa la sociedad que, al final del día, quedó en manos de Uber.

México, que iba más retrasada en los permisos, se estructuró bajo la sociedad CS-México, dependiente de Cornershop Technologies LLC.

En 2019, Uber hizo un aporte inicial de US$ 50 millones y se quedó con el 7,1%.

En 2020 concretó la toma de control. Según los balances de Uber de 2020, pagó US$ 362 millones por el 55% de CS-Global y US$ 94 millones por igual porcentaje de la operación mexicana. Los antiguos accionistas -entre ellos sus tres fundadores- recibieron US$ 179 millones en efectivo y 2 millones de acciones de Uber. Otros US$ 200 millones fueron aportes de capital a la nueva filial. Al 2020, solo CS-Global contabilizaba activos por US$ 721 millones.

Un nuevo Cornershop

El 6 de julio de 2020 nació Cornershop by Uber. Se consolidó el logo de la aplicación en Uber y en Uber Eats y empezó el trabajó en conjunto.

Meses antes, cuando Uber anunció sus intenciones de adquirir la aplicación, la firma comenzó un agresivo plan de expansión. A esa fecha, ya estaban en Chile, México, Perú y Canadá. A comienzos de 2020 sumaron Brasil, en febrero añadieron Colombia, y en mayo pusieron la bandera en Estados Unidos, puntualmente en Miami y Dallas. El último país en agregar fue Costa Rica. Si hace un año estaban en 39 ciudades, hoy están presentes en 66. Y aunque no revelan el número de usuario inscritos, para dimensionar la cantidad, solo en México tienen más de un millón de clientes.

Federico Antoni cuenta que el aterrizaje más exitoso ha sido Brasil, el que siempre fue el foco inicial de la alianza entre ambas compañías. Debutaron a comienzos de 2020 en Sao Paulo y en mayo de ese año dijeron que sumarían una nueva ciudad cada semana. La firma acaba de informar que en agosto agregarán 17 más. Hoy, ya tienen más de 700 comercios asociados en ese país y cerca de 400 trabajadores solo en ese mercado.

“El hecho de que Cornershop y Uber trabajaran tan bien en Brasil mostró que las culturas y los objetivos de las empresas eran muy afines, y -hacia el exterior- el aprovechar las sinergias con la enorme infraestructura de Uber y penetración de mercado, resultó muy positivo”, explica Antoni. La visión fue cotejada por Hjertonsson en redes sociales: “Trabajar juntos puede brindar excelentes resultados, como nuestro lanzamiento conjunto en 2020 de Brasil, donde en poco tiempo nos convertimos en un jugador líder. Pero para realmente desbloquear todo el potencial de esta asociación, debemos operar como una sola empresa”.

A la fuerte expansión se sumó el auge tras la pandemia. El head of México de Cornershop, Marinus Van Gestel, relató en un encuentro de un portal en Monterrey lo que han visto en México: “El Covid ha cambiado completamente nuestra curva de crecimiento. Lo que hemos visto los últimos meses nunca lo habíamos imaginado”. En el Latam Retail CongresShop diría que solo en ocho semanas las visitas online a supermercados en México se triplicaron, lo que fue equivalente a lo ocurrido con Cornershop.

“La combinación del fuerte crecimiento en volumen prepandemia y durante la pandemia, más la expansión exitosa, obviamente hizo que el potencial a futuro de Cornershop dentro de Uber fuera todavía más claro”, explica Antoni.

De hecho, en 2019, Uber y Cornershop acordaron opciones de compra y venta (put/call), que entregan a las partes el derecho de activar la compra o la venta del 47% en un plazo de cinco años. Esa opción se diluyó el lunes y la transacción decidieron adelantarla. Antoni, uno de los primeros inversores de Cornershop, entrega la clave: “El aumento de la valoración reconoce que Cornershop tiene un potencial mayor al que se esperaba”.

El peso del delivery en Uber

Hoy el negocio de delivery de Uber lidera entre sus negocios. La gigante norteamericana opera en ese ítem las marcas Uber Eats, Cornershop, Postmates, y el proveedor de licores Drizly Group. Si el primer trimestre de 2020 esa área vendía US$ 527 millones, bastante más atrás que los US$ 2.467 millones de su core original -movilidad-, un año después, el reparto de productos comercializó US$ 1.741 millones, mientras que su área de transporte movió US$ 853 millones, impactado por la pandemia. Los confinamientos cambiaron el peso de las dos áreas, quizá de modo transitorio.

Además, al área delivery sumó nuevos clientes. Según informó la firma en Estados Unidos, un 56% de los usuarios que pidió productos en el último trimestre de 2020 eran nuevos. Asimismo, los clientes que emplearon los dos -movilidad y delivery- totalizaron 11,1 trayectos promedio mensual, versus 5,1 de aquellos que usaron solo una de las modalidades en ciudades donde operan las dos áreas de negocios.

Tras el fuerte crecimiento de Cornershop, la estructura organizacional se modificó. El número de trabajadores prácticamente se duplicó. Hoy son cerca de 2.500 empleados, de ese total del orden de 700 están en Chile; a nivel global, 350 están en el área de ingeniería. Y están buscando más de 80 puestos a nivel mundial.

La compañía está estructurada en cerca de diez áreas: Finanzas, Recursos Humanos, Desarrollo de Negocios, Pago, Diseño, entre otras. Han creado nuevos equipos como los de Shoppers Marketing y Tech Recruiting, por ejemplo, para apoyar -señalan a Pulso- el crecimiento de las operaciones sin afectar la calidad de la experiencia que ofrecen a los usuarios y socios.

Si antes la casa matriz estaba en Chile, hoy -a raíz de la pandemia- todos los empleados trabajan desde sus casas. Un 70% de los trabajadores nunca ha ido a una oficina de Cornershop. Y si el idioma oficial para las comunicaciones entre empleados era principalmente el español, ahora se emplea también el inglés, el portugués y el francés. Una firma global que -como dijo el CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, en su último encuentro con inversionistas- puede llegar a ser pronto el líder indiscutible del mercado a nivel regional.

Seis años de historia

♦ 2015: Daniel Undurraga, Oskar Hjertonsson y Juan Pablo Cuevas lanzan Cornershop en Santiago y Ciudad de México. Partieron con US$ 300.000 inyectado por los socios, hasta que entró el primer fondo, ALLVP.

♦ Abril de 2016: Cornershop levanta US$ 6,7 millones en una ronda Serie A liderada por Jackson Square Ventures y ALLVP.

♦ Mayo de 2017: La aplicación recauda US$ 21 millones en una ronda de inversión Serie B liderada por Accel Partners. También participaron los fondos ALLVP, Creandum y Jackson Square Ventures.

♦ Septiembre de 2018: Walmart anuncia la compra de Cornershop en una operación valorada en US$ 225 millones.

♦ Junio de 2019: La Comisión Federal de Competencia Económica de México (Cofece) rechaza la transacción. Y si bien en enero de ese mismo año la Fiscalía Nacional Económica le había dado el visto bueno, la negativa mexicana hizo que Walmart se desistiera de la compra.

♦ Octubre de 2019: Uber anunció un acuerdo para adquirir el 53% de Cornershop en unos US$ 450 millones. Meses antes habían llegado a Canadá y Perú. Según el reporte 2020 de Uber, pagó a los accionistas US$ 179 millones en efectivo y acciones.

♦ Enero de 2020: Suman Brasil, puntualmente la ciudad de Sao Paulo. En febrero, Colombia, y en mayo, debutan en Estados Unidos.

♦ Julio de 2020: Tras recibir la aprobación de los organismos antimonopolio de los mercados respectivos se sella el ingreso de Uber a la propiedad, la aplicación empieza a operar de manera integrada en la plataforma de la compañía norteamericana.

♦ Agosto de 2020: Cencosud anuncia alianza con Cornershop, y Walmart pone fin a su convenio con la aplicación. En noviembre, la app de la mano de Uber, debutaría en Costa Rica.

♦ Junio de 2021: Uber anuncia que adquirirá el 47% restante de Cornershop en manos de acciones minoritarios. Valorizó ese porcentaje en US$ 1.400 millones, por lo que la aplicación tendría un valor de US$ 3.000 millones, posicionándose, por lejos, como el primer unicornio chileno.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.