La columna de Jorge Claro “Una propuesta simple y práctica de Pacto Fiscal para el crecimiento económico”

"Creo que ya es hora de simplificar la discusión y avanzar con decisión en propuestas simples pero significativas que sean capaces de dar a Chile el impulso que necesita para retomar el crecimiento".


El ministro de Hacienda ha llamado al Congreso a alcanzar lo antes posible un pacto fiscal a la luz de las perspectivas de rebajas en la nota crediticia del país anunciada recientemente por Standard and Poor`s.

También presentó 11 medidas para modernizar el Estado, tema que debió hacerse hace años y que no requiere de un “Pacto” ni de una reforma tributaria.

Lo que ha ido quedando claro en los últimos meses es la necesidad de generar los mecanismos que permitan recuperar las tasas de crecimiento que tuvimos hasta 2013 en que el PIB llegó a US$277.000 millones, mientras ahora es de sólo unos US$300.000 millones.

Está claro lo que se debe hacer, pero hay discrepancias en el cómo. Desde luego no parece lógico incrementar la carga tributaria en un momento en que las tasas de interés de largo plazo en Chile y el resto del mundo han aumentado y se mantendrán aún más altas. Esto significa que miles de proyectos de inversión dejarán de hacerse al tener una mayor tasa “libre de riesgo”.

Si a lo anterior le sumamos alzas de impuestos, se agregarán varios miles más. Y los países mantienen y aumentan su crecimiento mediante el desarrollo de nuevos proyectos y emprendimientos. Esto es lo verdaderamente esencial y no 11 ni 40 medidas. Se propone lo siguiente:

1.- Reformar el impuesto de 1ª Categoría, simplificándolo al desintegrarlo y cobrar una tasa del 20% en lugar del 27% sobre las utilidades (La 3ª mayor tasa de la OCDE), sin derecho a créditos para otros impuestos, ya que con esto se paga el impuesto a las utilidades del capital, que no debe mezclarse con el impuesto a las remuneraciones del trabajo. Se propone, además, cobrar un 5% sobre los retiros de utilidades para incentivar el ahorro y reinversiones de las empresas. Suponiendo un 30% de retiro de utilidades, esta medida tiene un costo fiscal total de 0,67% del PIB.

Lo anterior -junto con eliminar la permisología y la incertidumbre constitucional- son por lejos las tres acciones más importantes.

2.- Se propone transformar al IVA en un impuesto progresivo. Para esto se sugiere subir su tasa del 19% al 20% (Aumenta la recaudación un 0,5% del PIB) y devolver el 100% del IVA de sus compras a los 2 primeros deciles de ingresos (un costo fiscal del 0,75% del PIB). Chile cuenta con un moderno sistema de fiscalización digital del pago del IVA que permitiría, además, la devolución mensual propuesta -en lo posible con una tarjeta de débito- desde las respectivas cuentas RUT. No existe un mejor incentivo a exigir la boleta. 3.- El costo neto de las dos medidas anteriores es de 0,92% del PIB, que se puede financiar de varias maneras. Sugerimos hacerlo ampliando la base y aumentando ligeramente algunas tasas del impuesto de 2ª Categoría. Al hacerlo, este impuesto al trabajo (que hoy no paga el 74% de los contribuyentes) recaudará 3,14% del PIB, en lugar del 2,22% actual (la cuarta parte que el promedio pagado en la OCDE).

Así, creo que ya es hora de simplificar la discusión y avanzar con decisión en propuestas simples pero significativas que sean capaces de dar a Chile el impulso que necesita para retomar el crecimiento.

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