Pulso

El segundo mayor importador de bicicletas incumple acuerdo de reorganización y activa gestiones para evitar la quiebra

Tras 70 años de trayectoria, la importadora MKR, de la familia Kishinevsky, busca evitar su liquidación mediante una nueva negociación con la banca.

Tienda de MKR. Avenida Padre Hurtado Norte 1278, Vitacura.

La empresa MKR, propiedad de la familia Kishinevsky y el segundo mayor importador de bicicletas del país, con 70 años de historia, atraviesa un periodo financiero complejo. Esto luego de cerrar un Acuerdo de Reorganizacion Concursal el año pasado.

La historia de la compañía se remonta a finales de la década del 40, cuando Mauricio Kishinevsky Rosental inició la comercialización de piezas y partes para bicicletas. En 1950, abrió su local en San Diego 1960 y, a comienzos de los setenta expandió el negocio con representaciones de marcas extranjeras.

A finales de marzo de 2026, la empresa (MKR) inició negociaciones con la banca para evitar su liquidación forzosa. El plan de reorganización, con la asesoría del abogado Nelson Contador, estableció metas que están siendo difícil de alcanzar.

El 19 de enero de 2026, el interventor Juan Ignacio Jamarme, comunicó al Superintendente de Insolvencia y Reemprendimiento de la época, Hugo Sánchez -a través de un correo electrónico- que la empresa deudora “no ha cumplido con el pago de las cuotas a los respectivos acreedores”.

“El Acuerdo de Reorganización de la Empresa Deudora se encuentra incumplido desde el día 10 de enero de 2026, fecha en la que no se realizó el pago de los intereses devengados entre los meses de junio y diciembre de 2025 a los acreedores valistas bancarios y al acreedor garantizado”, añadió.

A raíz de lo anterior, los propietarios de MKR contactaron a Ernesto Solis, socio y director ejecutivo de Fix Partners, firma que se encarga de asesorar a empresas en insolvencia para evitar la liquidación.

Solis es presidente de TMA Chile, rama local de la Turnaround Management Association, asociación de profesionales vinculados al mundo de la insolvencia y la reestructuración de empresas en crisis (distressed). En este ámbito, Solís ha liderado múltiples procesos de reorganización judicial en Chile.

En ese sentido, durante esta semana se sumó al equipo Myriam Barahona, socia del estudio Morales & Besa, quien estuvo a cargo del segundo plan de reorganización de Enjoy.

La página web del bufete la describe como “especializa su práctica en el área bancaria y financiera, co-liderando dicha área, así como en financiamientos de proyectos, en especial en los mercados de infraestructura y energía”.

Según conocedores del proceso, ambos han sostenido conversaciones con la banca por la situación financiera de la MKR.

Millonarias deudas

Al momento de establecerse el Acuerdo de Reorganización Judicial (ARJ), el escenario de pasivos de la compañía era más abultado que el actual, con una deuda total que ascendía a $9.166 millones. De esa cifra, $7.504 millones correspondían a deuda financiera y $1.662 millones a compromisos con proveedores.

En el ámbito bancario, la mayor exposición al inicio del proceso se concentraba en Scotiabank, con una acreencia de $2.494 millones, seguido de Banco BCI, con $1.424 millones, y Banco Itaú, con $1.147 millones. Otros acreedores financieros en esa etapa eran Banco Chile ($705 millones), Banco Estado ($668 millones), Santander ($635 millones), Security ($342 millones) y Banco Internacional ($90 millones).

En cuanto a los proveedores, el pasivo inicial se distribuía principalmente entre LEATT, con $798 millones, y SRAM, con $564 millones, además de $300 millones vinculados a otros proveedores esenciales.

Tras la ejecución parcial del plan y los pagos realizados, la deuda total de MKR se sitúa hoy en $7.452 millones, monto que la empresa busca renegociar para asegurar su viabilidad.

La deuda con proveedores asciende ahora, post ARJ, a $844 millones. Los acreedores críticos son SRAM, con un compromiso de $512 millones, y LEATT, con $189 millones. Los proveedores esenciales restantes acumulan una deuda de $143 millones.

Hermanos

MRK es el segundo mayor importador de bicicletas del país detrás de Andes Industrial Limitada, de propiedad de la familia Gelfenstein.

Hoy los hermanos Daniel y Marcos Kishinevsky, nietos del fundador, lideran MKR.

Según LinkedIn, el primero es director ejecutivo e ingeniero comercial de la Universidad Central, con más de 28 años de experiencia en el sector de deportes al aire libre. En tanto, el segundo es ingeniero comercial de la Universidad Diego Portales y propietario de MKR Imports, subraya en su perfil profesional que destaca que ha encabezado por más de 30 años la estrategia de marcas de la firma, asegurando “una gestión efectiva y coherente con los valores de la empresa familiar”.

La empresa comercializa una amplia variedad de marcas internacionales líderes en la industria del ciclismo y los deportes de acción. Entre las más destacadas se encuentran gigantes de componentes y suspensiones como SRAM, RockShox y SR Suntour, además de fabricantes de neumáticos de renombre como Michelin y WTB.

Lee también:

Más sobre:NegociosEmpresasBicicletasReorganizaciónQuiebraFamiliasEmpresarias

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE