Manifiesto de José Ramón Valente, ministro de Economía: “La gente piensa que soy cuico y no es así”

"Cuando tenía 15 años tomaba una micro por Vicuña Mackenna a Otto Kraus para conseguir juguetes para vender en la Feria de Navidad del Santa Lucía. Conocí Europa recién a los 30 años. No siempre fui ese estereotipo que hay de mí."


Mi sueño era ser futbolista. Cuando era niño jugaba bastante bien. Era un puntero izquierdo clásico, como Claudio Caniggia, el delantero argentino. El fútbol te abandona a temprana edad. Dejé de jugar regularmente por una lesión a los ligamentos cruzados. Me hicieron una falta y me dio un calambre al mismo tiempo. Mi pierna tuvo que soportar todo mi peso al caer. Fue muy fuerte.

La gente me tiene estereotipado como un cuico y no es así.
Cuando tenía 15 años tomaba una micro por Vicuña Mackenna a Otto Kraus para conseguir juguetes para vender en la Feria de Navidad del Santa Lucía. Conocí Europa recién a los 30 años. No siempre fui ese estereotipo que hay de mí.

Los Chicago Boys trataron de abrir espacios en la economía. Estudié en Chicago, pero en la Escuela de Negocios, y varios de mis profesores eran Chicago Boys. Me quedo con su aporte de haber ordenado la economía y haber abierto estos espacios.

Andrés Chadwick es el ministro más divertido. Puede estar en el mayor de los problemas e igual tira la talla irónica. Me río mucho con él. Hay candidatos para nominar al ministro más fome, pero no lo voy a decir.

La transición de ser analista a ser ministro no es inmediata. Uno está sujeto a cometer errores. Tienes tanto tiempo con tu cabeza puesta de una forma que hay respuestas que te salen naturalmente. Una cosa es estar consciente y otra es que tu mente trabaje como tú quieres. Al haber pasado un año, uno empieza únicamente a ser ministro.

Conozco a Matías Pérez Cruz, es una buena persona y quedó estigmatizado por ese video. Iba un curso antes que yo. Puedo dar fe de que es un buen padre de familia y un buen ser humano. Fue lamentable lo que ocurrió. Da pena que la gente se quede con el estereotipo cuando detrás hay un ser humano.

No leo novelas, porque siento que no tengo tiempo. Desarrollé tardíamente el gusto por la lectura. Me gusta aprender cosas nuevas. Me bajo libros para escucharlos cuando troto y voy en el auto. La vida es muy corta. Siento que si leo una novela es tiempo que le estoy quitando a aprender algo.

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