Por Nicole IporreCómo reducir el riesgo de demencia y retrasar su aparición, según las nuevas guías de manejo
La OMS actualizó sus recomendaciones para reducir el riesgo de demencia y deterioro cognitivo. Estos son los hábitos y factores que pueden proteger la salud cerebral.

La ciencia desconoce aún cómo se desarrolla la demencia en el cerebro humano. Este síndrome —que deteriora la salud cognitiva como la memoria, lenguaje, razonamiento y comportamiento— muchas veces ocurre cuando una persona tiene Alzheimer u otra enfermedad neurodegenerativa.
Y aunque todavía falta mucho por investigar, distintos estudios han evidenciado que existen factores que aumentan el riesgo de padecerla.
En esta línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó recientemente sus nuevas guías para reducir el riesgo de la demencia y el deterioro cognitivo, en base a la actualizada evidencia científica sobre este síndrome.
Y es que los hábitos, estilo de vida y hasta los factores ambientales podrían ser decisivos para que una persona pueda desarrollar la demencia. Esto es lo que dice la información más actual de la OMS.

Los factores que aumentan el riesgo de demencia
De acuerdo a las nuevas guías de la OMS, reducir el riesgo de demencia es fundamental desde etapas tempranas. Y es que la demencia no aparece solo cuando hay un factor, sino que se va “acumulando” durante el transcurso de la vida.
Entre ellos, y los que más aumentan el riesgo de desarrollar demencia, están:
- Poca actividad física.
- Tabaquismo.
- Consumo de alcohol.
- Alimentación poco equilibrada.
- Salud cardiovascular y metabólica deficiente.
- Poca activación cognitiva y social.
- Mala audición.
- Exposición a la contaminación atmosférica.
La idea de los lineamientos de la OMS para combatir este síndrome es pensar en nuestra vida a largo plazo: no esperar a envejecer para recién preocuparse por la salud cerebral.
Mientras antes se consideren y modifiquen los factores de riesgo, menor será el riesgo de padecer demencia en la adultez o vejez.
Eso sí, la OMS habla de reducir los riesgos, pero también explica que no es posible prevenir la demencia. Incluso cuando una persona mantiene hábitos saludables, no está libre de padecerla.

Y es que solo un 45% del riesgo podría estar relacionado con factores modificables. Pese a ello, sigue siendo una cifra alta, por lo que los especialistas enfatizan en que vale la pena preocuparse y proteger el cerebro.
Se trata de una estrategia “acumulativa”. Por ello, las nuevas guías apuntan a retrasar su aparición o reducir en gran parte los riesgos que podrían provocarla.
7 buenos hábitos para evitar la demencia, según la OMS
En esta línea, la OMS propone siete pilares que deben comenzar a implementarse lo antes posible, ojalá en etapas tempranas de la vida.
Sus beneficios no se limitan a únicamente reducir los riesgos de la demencia, sino también de otras enfermedades y trastornos. La idea es mantener bien la salud general.
1. Mantenerse activo físicamente: evitar el sedentarismo y hacer ejercicio de forma regular.
2. No fumar ni tomar alcohol: dejar el tabaco y reducir el consumo de alcohol, ambos dañinos para la salud, tiene beneficios en múltiples dimensiones de la salud, no solo para evitar la demencia.
3. Cuidar la alimentación y el peso: una alimentación saludable y equilibrada puede reducir el riesgo de deterioro cognitivo y de otras enfermedades graves, como la diabetes, obesidad, entre otros.
4. Controlar la presión, colesterol y azúcar: la OMS destacó la importancia de la salud cardiovascular y metabólica. Controlar estos tres factores reduce el riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Y es que el corazón está estrechamente conectado a la salud cerebral.
5. Tener ojo con la audición: aunque se trata de una recomendación menos popular, la pérdida auditiva está vinculada con el deterioro cognitivo y la demencia. Afecta cómo las personas se relacionan con su entorno y participa de actividades cotidianas.

6. Mantener activo el cerebro y la vida social: entrenar no solo el físico, sino también el cerebro, es clave para evitar la demencia. Se recomienda estimular y participar en actividades sociales, especialmente en adultos con cognición normal o deterioro cognitivo leve.
7. Evitar la contaminación del aire: las nuevas guías destacan la importancia de reducir la exposición a la contaminación atmosférica. Aunque es difícil controlarlo de forma individual, es un llamado para que los países se preocupen de mejorar la calidad del aire de sus habitantes, para evitar enfermedades o síndromes como la demencia.
En paralelo, las guías de la OMS actualizadas también hacen un llamado a tener cuidado con los suplementos, especialmente aquellos que suelen venderse como “soluciones fáciles” para cuidar la salud cerebral.
De esta manera, desaconsejan el uso de suplementos y vitaminas como las B o E, ácidos grasos omega-3 o complejos multivitamínicos o minerales cuando no existe una deficiencia nutricional diagnosticada.
La razón principal es que no hay evidencia suficiente de que aporten beneficios que superen sus posibles efectos perjudiciales.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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