Por qué los emprendedores necesitan tomarse vacaciones y recomenzar

Ilustración: Álex Toledo.

Tener un momento de descanso y desconexión es fundamental para recargar pilas y volver a trabajar con la cabeza despejada; esto corre también para quienes tienen un negocio 24/7. Ahora: ¿cuánto es el mínimo que hay que tomarse? Siete días, dicen expertos en el tema.


Especialmente durante el primer año de su negocio, es muy esperable que una o un emprendedor invierta en este las 24 horas del día, los siete días de la semana. En ese escenario, la idea de tomarse vacaciones para descansar y desconectarse simplemente no está dentro de sus planes. Y si lo hace, generalmente, no se desentiende del todo; de una u otra forma, está conectado con su empresa y ejecutando tareas, porque, ¿cómo delegar cuando uno ha estado encima todos estos meses?

Manuel Araya, psicólogo clínico y especializado en temas organizacionales de Psyalive, plataforma que entrega asesorías psicológicas a empresas, explica que los emprendimientos son trabajos que requieren de una alta demanda de tiempo y que, por eso, las y los emprendedores tienden a no poner límites en torno a horarios e, incluso, a la energía que invierten en sus ideas.

Sobre esto último, sostiene que para las personas que comienzan su propio negocio “muchas ideas constantemente están fluyendo desde su mente y creatividad; un proceso que es muy desgastante. No es solo el hecho de hacer cosas, sino el de pensar constantemente en una mejora continua de sus productos, de lo que están desarrollando, del servicio que están prestando”.

Respecto a la importancia de las vacaciones, el profesional remarca lo fundamentales que son los espacios de tiempo libre y desconexión: “Todas y todos necesitamos recomenzar. No somos máquinas que estamos en constante funcionamiento, sino que necesitamos descanso para retomar fuerzas. Requerimos, al menos por un tiempo corto, dejar de pensar, hacer y sentir conforme a nuestro trabajo”.

De hecho, dice Manuel Araya, nunca hay que perder de vista que el emprendimiento es solo una de las dimensiones en la vida de los seres humanos. “Muchas veces, cuando no hay un marcaje adecuado, se tiende a una especie de fusión entre la vida y el trabajo. No hay un límite entre lo que se espera, lo que se sueña, entre la vida familiar y la vida del trabajo”.

En esa línea, continúa, “las vacaciones, el receso, el parar un poco, nos recuerda que las otras dimensiones de nuestra existencia también necesitan una inversión de tiempo y energía”.

Siete días de descanso

Dicho esto, ¿cuáles son los principales consejos para que un emprendedor o una emprendedora logre la desconexión total una vez que decide tomarse un tiempo de vacaciones?

Sea lo que sea que haga la persona durante los días que pare, no debe contestar llamadas ni responder mensajes de Whatsapp relacionados con el trabajo. Además, indica el psicólogo, antes comenzar el descanso debe socializar que estará de vacaciones. De esta forma, los clientes, proveedores u otros sabrán que no estará disponible y los comprometerá, entonces, a no interrumpir el proceso.

Manuel Araya comenta que “no se trata solo de la desconexión, sino del disfrute”. En ese sentido, invita a explorar los intereses propios. Qué quiere decir con esto: buscar lugares, hobbies, momentos o personas que les permitan disfrutar. Por ejemplo, si es que no puede salir del lugar en el que vive e ir de paseo, a la playa, al campo o viajar fuera del país, se puede aprovechar de ver alguna serie, leer un libro o ver una película. La idea, dice, es hacer cosas que no se permite en la vida cotidiana, cuando está 24/7 conectado al emprendimiento.

Finalmente, la pregunta del millón: ¿Cuál es el tiempo mínimo recomendado para tomarse de vacaciones?

Por ley, los trabajadores y trabajadoras en Chile tienen derecho a 15 días hábiles (21 días corridos, en la práctica) de vacaciones al año. Por supuesto, esto no corre para las personas que comenzaron su propio negocio.

Entonces, dice Araya, lo mínimo que deberían tomarse de descanso las y los emprendedores es una semana, siete días. “Creo que es un tiempo adecuado: es más que un feriado largo, de cuatro días que normalmente tenemos cuando hay suerte. No es la idea. Tres semanas estaría bien, pero para hacer un corte, una semana es un buen tiempo”, asegura.

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