Iglesia San Francisco de Borja
SEÑOR DIRECTOR:
Han pasado seis años desde el mal llamado “estallido social” y la Iglesia Francisco de Borja, antiguo templo de Carabineros, sigue destruida y olvidada en pleno Santiago. Resulta inaceptable que un monumento nacional permanezca en ruinas sin que las autoridades hagan nada por restaurarlo.
No hablamos sólo de un edificio: es un símbolo de la fe, de historia y de tradición. Mantenerlo así es una señal de abandono del patrimonio cultural y arquitectónico de nuestro país.
Chile necesita gestos de reparación, no de indiferencia. ¿Qué esperan las autoridades para actuar?
Iván Olguín
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE












