La masacre de Columbine punto por punto

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La masacre de Columbine.

Ocurrida en abril de 1999, la tragedia se ha transformado en el punto de referencia de otros tiroteos que enlutaron a Estados Unidos. Libros, películas y documentos oficiales explican los hechos y perfilan en detalle a los atacantes Dylan Klebold y Eric Harris.




"El 20 de abril de 1999, sujetos ingresaron a la Escuela Secundaria de Columbine -Columbine High School- y comenzaron a disparar y detonar explosivos que resultaron en la muerte y lesiones de numerosos estudiantes y profesores". Así el FBI, al día siguiente, abría su primera página de la investigación de la masacre de Columbine. Aquel documento, de una plana, destacaba el nombre de dos individuos: Eric Davis Harris y Dylan Bennet Klebold, ambos apuntados como "fallecidos".

Aquel tiroteo marcó un antes y un después en la historia de Estados Unidos, principalmente por ser el primero del tipo en una escala masiva. Con ello, se transformó en punto de referencia para otros hechos de índole similar.

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Dylan Klebold (izquierda) y Eric Harris (derecha).[/caption]

El mismo 21, un nuevo informe detalló más lo sucedido: Harris y Klebold se suicidaron tras haber asesinado a 13 personas en el recinto educacional. Además, cifraron en 23 las personas heridas, cinco de ellos en riesgo vital en esos días.

Dado el carácter histórico del hecho, el hincapié que se ha dado por distintas vertientes del caso y la cantidad de información relevante que dejaron disponible los mismos asesinos, Columbine ha despertado genuino interés a lo largo del tiempo (al punto de existir foros de conversación en internet dedicados a lo sucedido).

Por lo anterior, es imposible dar con una razón específica para responder por qué dispararon a sus compañeros de clases. O con una sola interpretación del caso en el global.

Hay quienes apuntan al bullying que ambos sufrieron, pero algunos creen que va más allá. Una de esas personas es el periodista Dave Cullen, quien investigó el caso cerca de una década. "Por fuera, Eric y Dylan parecían muchachos normales a punto de graduarse. Estaban jugando con la autoridad, probando su destreza sexual, un poco frustrados con las tonterías con las que tenían que lidiar, un poco hartos de sí mismos. Nada inusual para la escuela secundaria", cuenta el reportero en Columbine, libro que publicó en 2009 (el que ha sido cuestionado en algunos detalles por asiduos al tema).

Al repasar el estudio realizado por Cullen, uno percibe demasiados elementos en escena. Pero antes que verlos, más bien vale preguntarse cómo eran los universos de los mismos protagonistas. Y también quiénes eran.

Eric Harris

Nacido en Kansas el 9 de abril de 1981, Eric David Harris vivió su infancia en distintas locaciones. Su padre, Wayne Harris, fue piloto de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, retirándose en 1993. Aquel año él y su familia se asentaron en el estado de Colorado. Tras pasar por varias ciudades, Littleton fue el lugar escogido para establecerse. Ello sirvió para que Eric tuviera amistades más fijas que en otros lados.

De acuerdo al relato de Dave Cullen, el menor de la familia Harris (su hermano Kevin era tres años mayor) manifestó interés por lo bélico desde pequeño. Combatir contra invasiones de extraterrestres y un interés por las explosiones eran parte de sus motivaciones. Ello adquirió mayor sentido con la aparición de Doom, también en 1993.

El videojuego de disparos en primera persona -creado por ID Software- se convirtió en uno de los revolucionarios del género (tras Wolfenstein 3D). "Eric encontró el patio virtual perfecto para explorar sus fantasías. Sus adversarios tenían rostros, cuerpos e identidades ahora. Emitían sonidos y se defendían. Eric podía medir sus habilidades y llevar puntaje", relata Cullen en su libro.

Una de las particularidades del videojuego, tanto en su primera versión como la secuela Doom 2: Hell on Earth (1994), fue el modding. De hecho, la franquicia fue uno de los primeros títulos grandes que contó con gran cantidad de ediciones hechas por fans. En la década del '90, muchas de esas comunidades se establecían en Geocities, donde subían los archivos .wad modificados para expandir las posibilidades del universo Doom. ¿Por qué esto es importante? Eric Harris fue parte de este mundo, creando mapas y compartiéndolos en internet, bajo el seudónimo de Rebdoomer.

https://www.youtube.com/watch?v=EK161I9Xy54

Volviendo a Littleton: en 1996 Eric ingresó a Columbine High School, donde conoció a Dylan Klebold, solo unos meses menor que él. Rápidamente formaron un vínculo, tanto que Harris lo mencionaba en los agradecimientos de los .wad editados de Doom que subía a internet (el nick de Klebold era VoDKa).

A medida que transcurrían los años, Eric tuvo dos vertientes en progresivo aumento: los delitos y su odio a la humanidad. En la primera, comenzó lanzando piedras a las casas de compañeros de colegio que no le caían bien (junto con Klebold y su amigo Zack Heckler), pasando a intervenir los computadores de su escuela, para luego derivar en una detención por la fabricación de una bomba. Ese hecho, irónicamente, fue detonante del segundo punto.

Tras el arresto, comenzó a manifestar su odio de manera explícita. O, mejor dicho, lo llevó varios pasos más allá. Primero, las entradas que él redactaba en distintos sitios web, pertenecientes a AOL y WBS, para luego pasar a un cuaderno, el que sirvió de diario durante el último año de su vida. Aquel espacio lo denominó "El libro de Dios". Frases en mayúsculas como "asesinar a la humanidad", además de una visión cargada a los delirios de grandeza, destacaban en sus manuscritos. El material pasó a manos del agente del FBI Dwayne Fuselier, un psicólogo clínico, quien con ello pudo establecer un mejor perfil de uno de los asesinos.

En paralelo -aunque desconociendo el contenido del cuaderno-, Wayne Harris decidió buscar tratamiento psicológico para Eric. Ahí dio con Kevin Albert, un psiquiatra, quien le recetó Zoloft (sertralina), medicamento ocupado como antidepresivo y también para combatir el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), problemas de ansiedad, entre otros. Más adelante, el joven pasó a medicarse con Luvox (fluvoxamina), el cual se usa con fines similares al Zoloft.

Cabe destacar que Albert es uno de los que, hasta el día de hoy, no ha revelado evidencia importante del caso (en este punto, las transcripciones de las sesiones con Harris).

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Eric Harris.[/caption]

Dylan Klebold

"Es completamente inesperado. Para mí, Dylan fue la revelación en este caso". Con esas palabras, Dave Cullen parte hablando del chico reseñado como el tímido y, entre líneas, el manipulado por Harris. Eso sí, por otro lado, suele también ser visto como alguien perturbador, debido a la disonancia de sus escritos en relación a sus actos.

Dylan Klebold (de nombre recibido por el poeta británico Dylan Thomas) nació el 11 de septiembre de 1981. Destacó de temprana edad por su facilidad con las matemáticas y, previo a la masacre, se preparaba para estudiar ingeniería en informática. De hecho, el libro del Cullen menciona que Klebold se inició en el colegio un año antes, dada su inteligencia.

A diferencia de Harris, Dylan tenía odio consigo mismo, manifestándose en distintas formas: odiaba perder, no le gustaba su rostro y, en general, menospreciaba sus capacidades. De hecho, según reveló su madre en una charla TED, él se infringió cortes en sus brazos y dejó escritos sobre el suicidio.

Eso sí, en algo se parecía con Eric: también tenía un diario. Sin embargo, el contenido de estos distaba totalmente. Del odio desmedido hacia la humanidad y la megalomanía que vomitaba Harris, Klebold rompía el esquema al hablar del amor. "Dibujaba corazones en su diario todos los días. Era, evidentemente, alguien necesitado de amor", contó Dave Cullen en entrevista a La Tercera en 2009.

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Dylan Klebold.[/caption]

Sue Klebold, madre de Dylan, publicó en 2017 su testimonio. El libro, titulado A Mother's Reckoning: Living in the Aftermath of Tragedy, muestra los contrastes de la figura del otro asesino. Acá parte de su relato, que recoge The Guardian:

<em>"Cuando Dylan tenía cerca de nueve años, contraje una infección ocular desagradable que se mantuvo pese a varias visitas al médico. Dylan había estado preocupado, revisando frecuentemente mis ojos para ver si habían mejorado. Siempre fue un niño físicamente cariñoso, y todavía puedo recordar su mano en mi hombro mientras me miraba a los ojos. Mientras aún estaba sanando, descubrí un pequeño caballo alado hecho de papel doblado cuidadosamente colocado en mi escritorio, junto con una nota en su letra infantil. La nota decía: 'Espero que te mejores, Pegasus te cura. Lo hice especialmente para ti. Con amor, Dylan'".</em>

Pese al relato de su madre, el panorama era muy distinto a fines de la década del '90. Ahora Klebold tenía 17 años y, pese a algunos titubeos respecto de su sintonía con Harris, terminó complementándose con él en el plan de acabar con la humanidad -a su manera-. "Me tomó años intentar aceptar el legado de mi hijo", contó Sue en una charla TED realizada en 2017.

https://www.youtube.com/watch?v=BXlnrFpCu0c

Los meses previos

<em>"Un día, Dylan llegó a casa, con la camisa manchada de salsa de tomate. Se negó a contarme lo que había sucedido, solo que había tenido 'el peor día de su vida'. Presioné, pero Dylan le restó importancia y lo dejé tranquilo. Los niños tienen desacuerdos, pensé. Sea lo que sea, se desbordará, y si no es así, lo sabré. Al final se supo que aquel hecho fue más grave de lo que podría haber imaginado: un círculo de muchachos burlándose de Dylan y Eric, empujándolos, rociándolos con salsa de tomate y sugiriendo que eran homosexuales. Ese incidente por sí solo puede no explicar el parentesco mortal forjado entre los niños, pero es el tipo de humillación compartida en la que se forma un vínculo"</em> - Sue Klebold, <em>A Mother's Reckoning</em>.

Corría 1997. En medio de una cultura escolar estadounidense que naturalizaba prácticas como el bullying, también se empezó a ver la manifestación de hechos en paralelo. En febrero de ese año el estudiante Even Ramsey asesinó a dos personas en la Escuela Secundaria Regional de Bethel, en Alaska. Tras ello, vino una serie de situaciones similares en distintos lugares de Estados Unidos. Mientras en Littleton, considerando los dichos de Sue Klebold, todo parecía ir en sus fases iniciales.

El consenso del tema -a raíz de los perfiles psicológicos establecidos por las investigaciones- apunta a que Eric Harris era un joven psicópata, mientras Dylan Klebold era un muchacho depresivo que mutó en homicida.

A la par de sus estudios escolares, Klebold y Harris trabajaron en un local de Blackjack Pizza. Con lo que ganaban (US$ 6.50 y US$ 7.65 por hora, respectivamente) financiaron la adquisición de armamento, como también la fabricación de explosivos.

De los dos, Eric Harris fue el que se encargó de pensar y repensar todo. Incluso, como repasamos anteriormente, fue el que más evidencia a ojos del mundo dejó. Parte de su trabajo intelectual incluyó la grabación de videos, tanto en Columbine High School como en sus viviendas. En los VHS se puede ver cómo destruyeron bicicletas, recrearon intentos de películas donde eran los protagonistas y finalmente se grabaron probando armamento.

https://www.youtube.com/watch?v=NZdVtnksBHs

Aquellas cintas, que durante los primeros meses de investigación estuvieron bajo hermetismo, se filtraron al tiempo de ocurrido el hecho, siendo conocidas como "The Basement Tapes". Ahí, uno de los momentos que más impacta es el mensaje a la cámara que Dylan Klebold y Eric Harris realizan (esto, bajo el contexto de la defensa de un niño como parte de una de sus películas). El primero intenta parecer violento, pero se equivoca en más de una ocasión, estallando en risas. Sin embargo Harris, tal cual lo hizo en su blog y cuaderno, expresó inmediatamente y con claridad, de manera textual y gestual, su violencia. "Mira, no me importa lo que digas. Si vuelves a poner un dedo encima de él, voy a asesinarte. Te pondré una escopeta y volaré tu maldita cabeza. ¿¡Te queda claro, (sic) pequeña mierda sin valor!?", tiró a la cámara Eric.

https://youtu.be/su_vpW3mM5w?t=44

Pese a no tener permiso para comprar armas por ser menores de edad (Harris solo cumplió 18 años a días de la masacre), consiguieron escopetas, pistolas y municiones por una amiga de Dylan Klebold, llamada Robyn Anderson, quien sirvió de intermediaria. Eso sí, Anderson fue engañada: el motivo que ambos inventaron era usar el armamento para cacería.

"Rebdoomer" no solo planificó durante largo tiempo la masacre, sino que se dedicó a construir bombas caseras. A su vez, analizó la escuela donde estudiaban para hacer más efectivo el ataque. Uno de los documentos claves que se ha conocido al respecto es un dibujo de la cafetería de la Escuela Secundaria, con mediciones de tiempo y cantidad de afluencia de público de acuerdo a este factor.

Para cerrar este apartado: la película Asesinos por naturaleza (Natural Born Killers) se convertiría en pieza clave para ambos jóvenes, quienes usaron "NBK" como sigla para su propio evento, el cual subdividieron en tres actos. Pese a que estaba programado inicialmente para el 19 de abril, se postergó un día porque Harris insistió en conseguir más municiones (las que las consiguió un intermediario traficante que compró balas en un supermercado Kmart).

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Bosquejo de la cafetería del Columbine High School realizado por Eric Harris, con la cantidad de público de acuerdo a la hora del día. Créditos: acolumbinesite.com e informes policiales de la FBI.[/caption]

"El día del juicio": la masacre de Columbine

Martes 20 de abril de 1999. Eric y Dylan salieron más temprano que lo habitual de sus hogares (antes de las 6 AM). Como eran jóvenes de familias con dinero, cada uno tenía su propio auto, con los que se les facilitó realizar el crimen.

Tras unas horas de últimos preparativos y grabar mensajes de despedida, la pareja se dirigió a su escuela. Harris se vistió con una polera blanca con el mensaje "Natural selection", mientras Klebold usó otra de color negro con la palabra "Wrath" estampada.

Pasadas las 11 de la mañana, Eric Harris se encontró con un compañero de clases llamado Brooks Brown, a quien había amenazado anteriormente en línea (curiosamente, Klebold le contó de esto a Brooks, pidiendo no revelar el secreto). Aquel hecho fue denunciado por la familia Brown a la policía, pero no llegó más allá de un registro de lo sucedido, sin enviar advertencias o indagar más allá. "La policía no actuó a pesar de que con mucha antelación la familia de uno de los amigos de Eric y Dylan, un muchacho llamado Brooks Brown, le hizo saber que Eric había publicado amenazas. Cuando la familia hizo público mucho de este material en la web resultó evidente que la policía había tenido una enorme dejación de responsabilidad. Eric no lanzaba amenazas sueltas, sino muy detalladas. Por eso, parte de la investigación sigue estando clasificada", contó el mismo Dave Cullen en entrevista a La Tercera en abril de 2009.

Aquel martes Brooks le preguntó a Harris por qué faltó a la prueba de psicología que rindieron horas atrás. "Ya no importa más. Brooks, me agradas. Huye de aquí, ve a casa", le respondió la mente tras el asesinato en masa.

A continuación, una mezcla del libro de Cullen con el sumario del sitio web especial dedicado, A Columbine site.

Dentro del recinto, se percataron que los explosivos que fabricaron no funcionaron, con lo que su plan pasó a convertirse en dispararle a lo que vieran. Rachel Scott, la primera víctima, estaba sentada en el pasto de las inmediaciones almorzando con un amigo, quien resultó herido y fingió estar muerto para no recibir más disparos, según relata Dave Cullen en su libro.

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Estudiantes escapan de la Escuela Secundaria de Columbine tras la balacera. Imagen: Mark Leffingwell, AFP.[/caption]

Tras ello, ingresaron a la cafetería, disparando a todo lo que encontraron a su paso. Previamente y ante los primeros balazos, profesores actuaron rápidamente para evacuar lo antes posible a los estudiantes del recinto. Por lo mismo, la cafetería disminuyó considerablemente la cantidad de público en ese momento. Uno de los docentes, llamado William David Sanders (mencionado con más detalle más adelante), se llevó la peor parte tras recibir impactos de bala, muriendo desangrado más tarde.

Ante la poca presencia de gente, Harris y Klebold no tenían rumbo fijo. Pese a que dentro de sus planes estaba incendiar la escuela, sus bombas artesanales seguían fracasando. En un arranque de enojo, se dirigieron al lugar más cercano donde hubiesen estudiantes escondidos. La biblioteca de Columbine High School fue la escogida. Ahí se registraron la mayor cantidad de víctimas fatales.

https://www.youtube.com/watch?v=t6ywBBrwt9A

Minutos tras el ataque, funcionarios policiales intercambiaron disparos con Eric Harris, en una distancia cercana a los 60 metros. Tras frenar los disparos de la policía, Harris y Klebold volvieron a la cafetería a disparar y a probar sus últimas bombas. Una de ellas detonó, pero no fue suficiente de acuerdo al plan que realizaron por más de un año. Así, ambos volvieron a la biblioteca para suicidarse. Cerca de ellos dejaron un cóctel molotov, el cual tampoco funcionó como esperaban.

Los padres de Dylan cremaron su cuerpo, mientras la familia Harris no ha emitido palabra alguna de manera pública tras lo sucedido.

Cuatro años después del tiroteo, precisamente en octubre de 2003, se estrenó Elephant, película que toma como referencia lo sucedido en Columbine. A continuación, la recreación de lo realizado por Harris y Klebold (bajo la dirección de Gus Van Sant).

https://www.youtube.com/watch?v=AIyrd6G2790

La siguiente es una infografía de La Tercera publicada el sábado 20 de abril de 2019, día que se cumplieron 20 años del hecho.

Los relatos de los sobrevivientes

En abril pasado, La Tercera habló con algunos de los sobrevivientes como también con familiares de víctimas de lo ocurrido el 20 de abril de 1999 en el Columbine High School.

https://www.latercera.com/mundo/noticia/los-traumas-las-heridas-20-anos-la-masacre-columbine/622550/

Kacey Ruegsegger fue una de las personas que logró salir con vida. Ese día ella estaba en la biblioteca, lugar donde Klebold y Harris asesinaron a más de una persona, y recuerda que ambos gritaban y gozaban con la escena. Pese a esconderse, le llegó un balazo de uno de los atacantes. "Después de que me disparó comenzó a gritarme, así que me hice la muerta, esperando que no me disparara de nuevo. No miré más", contó Ruegsegger a la sección Mundo de La Tercera.

Cabe destacar que en marzo de este año, Kacey Ruegsegger publicó su testimonio de la masacre de Columbine en Over My Shoulder. Parte de lo vivido lo repasó en uno de los ciclos Talks at Google meses atrás.

https://www.youtube.com/watch?v=k5IpKsPp0N8

Dentro de las víctimas fatales del tiroteo aparece el nombre de William David Sanders. El docente, que en ese momento tenía 47 años, fue uno de los que asistió en todo momento a evacuar a los presentes, para evitar así una cifra mayor de asesinados. En eso, expuso su vida, recibiendo dos disparos -uno de ellos abrió una de sus arterias carótidas, según detalla Dave Cullen en Columbine-, muriendo desangrado más tarde. "Había fotos de los asesinos en las portadas de diarios y en la televisión todos los días. Ver las caras de los que asesinaron a los miembros de tu familia es traumático", contó a La Tercera Coni Sanders, su hija.

Tras la partida de su padre, Coni Sanders se tituló de psicóloga clínica, obteniendo más tarde una licenciatura en asesoría clínica con especialización en psicología de la violencia. Según su biografía de Twitter, tras la masacre de Columbine "escogí dedicar el trabajo de mi vida a ayudar a gente violenta a encontrar la paz y vivir vidas no-violentas".

Más relatos de lo ocurrido ese día fueron repasados por el podcast Crónica Estéreo de La Tercera, el que puedes escuchar a continuación.

Bowling for Columbine

La cantidad de bibliografía y producciones audiovisuales sobre la masacre de Columbine es gigante. Dentro de la paleta de contenidos, Bowling for Columbine de Michael Moore es uno de los que siempre aparece mencionado.

https://www.youtube.com/watch?v=NYKe2kgfgXY

En cerca de dos horas, Moore se adentra en lo sucedido en Columbine High School, para luego hacer una crítica a la cultura estadounidense, de la que asegura hay un factor omnipresente: el miedo.

Así como el último intermediario de Eric Harris consiguió municiones en un supermercado Kmart con total facilidad, el también director de Fahrenheit 9/11 muestra las pocas trabas que tiene cualquier ciudadano estadounidense de comprar tanto armas como municiones, como si se tratasen de dulces. Para profundizar la percepción, viaja a Canadá, país vecino y muestra la realidad que ahí viven, donde el elemento "miedo" no parece tan arraigado.

Una de las entidades más mencionadas en el trabajo de Moore es la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés), organización que promueve la tenencia de armas de fuego y que tiene gran poder en Estados Unidos.

De paso, aprovecha de hacer contrastes mediáticos, enfocándose en las culpabilidades que le cargaron a Marilyn Manson tras lo sucedido en Columbine (todo a raíz de un póster que encontraron de él en la habitación de Eric Harris). El hombre tras "The fight song" aprovechó de recordar los bombardeos de las Fuerzas Armadas estadounidense a Kosovo los días del tiroteo escolar y como lo hecho por Harris y Klebold sirvió para desviar la atención. "Los dos subproductos de esta tragedia han sido la violencia en los espectáculos y la venta de armas (...) De pronto, han olvidado a Monica Lewinski y que el presidente (Bill Clinton) bombardea otros países. Pero yo soy un tipo malo solo por cantar canciones de rock. ¿Quién es más influyente? ¿El presidente o Marilyn Manson? Preferiría ser yo, pero es el presidente", contó Manson a Moore.

https://www.youtube.com/watch?v=oeQ4HWhPEdA

https://culto.latercera.com/2019/04/20/moore-elephant-columbine/

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