Cuatro razones para no perderse las Semanas Musicales de Frutillar este año

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Ya están agotadas las entradas para dos de los 43 conciertos que ofrecerá el festival desde este lunes y hasta el 5 de febrero. Con un acento lírico y nacional, se celebrará también al Beethoven majestuoso de las sinfonías y al íntimo de cámara.


Quieren llegar a los 20 mil asistentes este verano, es decir, 4.500 más que el año pasado. Con un acento lírico y nacional, este lunes parten las 52 Semanas Musicales de Frutillar. Hasta el 5 de febrero, ofrecerán dos presentaciones diarias en el Teatro del Lago, más 23 conciertos de extensión, gratuitos, en 17 comunas.

"En tiempos difíciles, la música tiene un enorme poder para sanar y hacer pensar de manera positiva. Por eso estamos llegando a más rincones del sur de Chile. Estaremos en cuatro centros hospitalarios, haremos intercambios con tres comunidades indígenas, y tenemos un acuerdo con el Senama para que asistan sus huéspedes", dice Harriet Eeles, presidenta de la Corporación Semanas Musicales de Frutillar.

Acento lírico

El festival lacustre exhibirá un acento lírico desde el concierto inaugural. Además de tocar la apoteósica Obertura 1812, de Tchaikovsky, la Banda Sinfónica de la FACH y su director, Fabrizzio De-Negri, rendirán homenaje a las víctimas del accidente del Hércules C-130. Con la soprano Massiel Gómez, abordarán una pieza que compuso De-Negri y que tiene elementos del musical y de la ópera. "Es una canción muy triste, que representa muy bien los sentimientos de las personas de la FACH", comenta.

Se sumará Perfect Symphony, de Ed Sheeran, con las voces solistas de Carlos Cid y del tenor pehuenche Miguel Ángel Pellao, cuya voz, dice el director, "tiene condiciones únicas" (lunes 27 de enero).

Al día siguiente, se integrarán 18 músicos de la Banda Sinfónica de la PDI al conjunto de la FACH, para abordar, juntos, las oberturas más populares de la historia de la ópera.

También la tradición germánica se hará presente en el recital de la reconocida soprano Patricia Cifuentes y la pianista Leonora Letelier. Además de canciones de Richard Strauss, abordarán piezas de las operetas La viuda alegre de Lehár y El murciélago de Johann Strauss hijo. "Haremos las Canciones de Mignon, de Hugo Wolf, que es una obra súper dramática; es la historia de una niña que se la roban los gitanos y la hacen trabajar en un circo. Es imposible no emocionarse con estas canciones", cuenta la soprano (viernes 31).

Asimismo, dos de los tres conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile y su titular, Rodolfo Saglimbeni, tendrán un corazón operático. Darán una gala lírica con Pamela Flores y José Azócar como solistas (3 de febrero), y cerrarán el festival con el Coro Sinfónico y un monográfico de Wagner, con sus más famosas arias y oberturas (5 de febrero).

Año Beethoven

A 250 años de su nacimiento, el genio alemán será celebrado en tres formatos. El miércoles 29, la Orquesta de Cámara de Chile presentará la Cuarta Sinfonía de Beethoven, con el director invitado José Luis Domínguez, para quien esta obra es rica en "jovialidad, diversión, juego, emociones humanas más cercanas a la entretención". Las entradas están agotadas.

Asimismo, el más célebre Concierto para piano N° 5 de Beethoven, Emperador, será interpretado por Danor Quinteros y la Orquesta Sinfónica Municipal de Copiapó, que conduce Paulo Macías (2 de febrero). Y la intimidad camerística del compositor se hará presente con las Sonatas para chelo y piano que tocarán Pablo Mahave-Veglia y Paulina Zamora, dúo que retorna tras 34 años (5 de febrero).

Creación nacional

La presencia de la música nacional en Frutillar es más grande que nunca. "Nos interesa mucho ser vitrina para el talento musical de nuestro país y del continente", dice Eeles, y cuenta que se programaron 13 obras de compositores chilenos, y 20 del resto de Latinoamérica.

Lo más llamativo es la cantidad de obras orquestales que coinciden este año. Alejandra Urrutia y la Orquesta de Cámara del Municipal de Santiago rendirán homenaje a Vicente Bianchi, a días de su centésimo natalicio, con un arreglo de su Tríptico Sinfónico (viernes 31). El día anterior tocarán a Mendelssohn y Brahms.

La Sinfónica de Chile y Saglimbeni apuestan por Luis Advis, con la Suite latinoamericana, que contrastarán con el ballet El pájaro de fuego, de Stravinsky, en un concierto que ya está agotado (1 de febrero), y la Orquesta de Cámara de Chile y Domínguez eligieron a Enrique Soro y la Suite para pequeña orquesta (29 de enero). Pero hay más: El retorno del minero, de Manuel Bustamante, con la Sinfónica Municipal de Copiapó (2 de febrero), y Fanfarria y tema, de Fabrizzio De-Negri, con la Banda Sinfónica de la FACH (lunes 27). En el formato de cámara, se destacan Quinteto N° 1 de Darwin Vargas; Suite sobre Aires Chilenos, de Óscar Ohlsen, y Sonus Dulcis, de Andrián Pertout,

Excelencia de cámara

La consagración de la primavera, de Stravinsky, obra capital del siglo XX, en una original versión del Quinteto de Vientos Usach (lunes 27) y el recital monográfico de Chopin que dará Armands Abols (martes 28) se destacan en los Conciertos de Mediodía. No menos atractivas son las sonoridades de piano y percusión de Chak Dúo, el trío de saxofones A plenos Pulmoes, de Brasil, y el quinteto de bronces argentino Pampa Brass.

Especial atención merece el recital del guitarrista Nicolás Emilfork, pues tocará tres sonatas latinoamericanas de estilos muy distintos, compuestas por Carlos Guastavino, Guido Santórsola y Roberto Sierra (3 de febrero). Emilfork explica que la primera es un gran ejemplo del nacionalismo del siglo XX,que incorpora ritmos argentinos como la zamba y la chacarera; la segunda, conjuga el serialismo y la expresividad, y la tercera, que es la más vanguardista, "mixtura la herencia atonal de su maestro Ligeti, con la música tradicional caribeña. Su último movimiento se titula Salseado, y sigue el patrón rítmico de la salsa".

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