Vida: habla la protagonista del último fenómeno latino y queer de la TV

Lyn (Melissa Barrera) y Emma (Mishel Prada), las hermanas protagonistas de la serie Vida. Foto: Starzplay

Una de las series favoritas de la crítica de EE.UU. se despide hoy con su tercera temporada, para muchos antes de lo esperado. Con foco en personajes femeninos y en la comunidad LGBTI, la historia sobre dos hermanas dueñas de un bar de Los Angeles fue revolucionaria para la televisión y cambió el rumbo de la carrera de la actriz mexicana Melissa Barrera, hoy en películas con Lin-Manuel Miranda y Jamie Dornan. “Ha sido un viaje que se ha sentido como una vida entera”, dice a Culto.


Auténtica, conmovedora, única. Muchos elogios le cayeron a Vida en su debut en mayo de 2018, pero sobre todo se repitió cuán atípico resultaba la existencia en la televisión estadounidense de una historia enfocada en la comunidad latina y queer de Los Angeles. En su primera capa un drama de dos hermanas en luto que vuelven a su cuna, la ficción de episodios de media hora del canal Starz propuso discusiones que la tornaron urgente y actual, contando con latinos delante y detrás de la pantalla, como la creadora Tanya Saracho, mexicana de nacimiento y con pasado en How to get away with murder.

Con comentarios tan positivos como en su estreno, la serie se despide hoy emitiendo el último capítulo sobre la historia de Emma (Mishel Prada) y Lyn Hernández (Melissa Barrera), luego que la cadena no ordenada más episodios y decidiera terminarla quizás demasiado pronto. Así, aunque es uno de los títulos mejor criticados de la televisión reciente, en especial por su tratamiento de la sexualidad, la identidad y los cambios de la urbe, Vida dice adiós después de sólo 26 capítulos, todos disponibles en la plataforma de streaming Starzplay.

Elogiada por medios como Time y Variety, la ficción sobre las hermanas Hernández termina luego de tres temporadas. Foto: Starzplay

A menos que alguien más la reviva, es el punto final al celebrado drama de dos hermanas estadounidenses de raíces mexicanas que se reencuentran y reviven el alicaído bar que poseía su fallecida madre (Vitalia) en la parte este de Los Angeles, en un entorno de latinos amenazado por la gentrificación, mientras lidian con los secretos familiares y su propia identidad.

“Al igual que muchos elementos de este programa sabio, empático y estimulante, el título, en su especificidad, irradia una vitalidad que es universal”, la celebró la revista Time al escribir sobre su última temporada, añadiendo que “espero que la gente siga descubriéndola incluso después de su profundamente satisfactorio final”.

Al inicio del tercer ciclo, el personaje de Melissa Barrera está en pareja con Rudy (Adrián González). Foto: Starzplay

A la luz de lo que vive el mundo, quizás haya pocas series tan genuinas y refrescantes para este momento. Así también lo pensaba previo al estreno de este ciclo Melissa Barrera (29). “Espero poder con esta historia, con este show, brindar un poquito de alivio para la gente que lo necesita, un poquito de diversión, una distracción a todo el estrés y la ansiedad que nos puede estar provocando estar escuchando las constantes noticias y los números y el peligro”, comenta a Culto la actriz mexicana, antes vista en Club de Cuervos (Netflix). “Esta serie la hicimos con mucho amor para todo el público y espero que estando en esta situación la gente la pueda disfrutar”, agrega.

Durante un par de años su interpretación de Lyn fue foco de aplausos e incluso reconocimientos, como el de la revista The Hollywood Reporter, que la eligió entre las mejores actuaciones de 2019, en honor a su trabajo en la segunda temporada de la serie. Extrovertida y vibrante, en estos últimos seis capítulos es la más interesada en averiguar si es cierto lo que se insinuó al final del anterior ciclo: que el padre que creían muerto en verdad está vivo y cerca de ellas. Un giro que –junto a una “queer-ceañera” y actuaciones de drag kings– eleva la intensidad de la trama y protagoniza el cierre de una serie que parece haber sido revolucionaria a todo nivel.

Vida se llama el bar que tienen las protagonistas en la parte este de Los Angeles. Foto: Starzplay

“Ha sido un viaje que se ha sentido como una vida entera”, dice Barrera sobre lo que ha vivido desde que llegó a Los Angeles en 2017 para audicionar para el rol. “Había estado trabajando en la Ciudad de México durante cinco años y medio, en una industria que si bien tiene muchas similitudes, es completamente diferente, (para luego) llegar a este mundo extraño, estar sola, hacer este show con todas mis inseguridades, con mis temores de ‘espero que les guste mi trabajo’. Tres años después, con otros proyectos en puerta, con una seguridad mayor, con orgullo del trabajo que he hecho y el trabajo que hemos hecho todos en esta serie... Ha sido una experiencia de crecimiento increíble”.

Para junio estaba anunciado en los cines de EE.UU. el estreno de su mayor rol hasta ahora en Hollywood, el filme In the Heights (En el barrio), adaptación del musical de Lin-Manuel Miranda (Hamilton), también productor y parte del elenco de la película. Pero el coronavirus pospuso su debut en salas hasta junio de 2021, por lo que su rol de Vanessa en la cinta dirigida por Jon M. Chu (Locamente millonarios) tendrá que esperar un año completo para ver la luz.

“Es una película que requiere la pantalla grande, va a ser un evento, va a ser de esas películas que quieres ver con toda tu familia y con todos tus amigos, y salir, platicar y a lo mejor irte a bailar. Es de esas con la que sales con el corazón contento”, afirma Barrera sobre el largometraje que transcurre en Washington Heights (barrio dominicano-americano de Nueva York) y es, como Vida, otra carta de amor a la comunidad latina.

En el musical In the Heights, la actriz mexicana interpreta a Vanessa, pareja del protagonista, Usnavi (Anthony Ramos). Foto: Warner Bros.

“Con todo lo que está pasando en el mundo, con todo este miedo que estamos viviendo con la pandemia, creo que va a llegar en un mejor momento, donde se necesita aún más. Cuando salgamos al otro lado, vamos a querer este tipo de historias, de celebración, de felicidad, de amor, de las que salgas con una sonrisa de oreja a oreja”, señala la actriz, también fichada para protagonizar junto a Jamie Dornan una nueva adaptación de la ópera Carmen, bajo la dirección de Benjamin Millepied, coreógrafo y esposo de Natalie Portman.

“De verdad este show sí me ha cambiado la vida, en el sentido de que he crecido tanto que me siento como que soy otra persona, entre cómo inicié y cómo termino”, finaliza.

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