Diego Fuentes, director del filme Matapanki: “Para mí es importante retratar a los freaks, olvidados o fuera del margen”
Tras un exitoso paso por el Festival de Berlín, este 26 de marzo se estrenará en cines chilenos el largometraje que comenzó como un trabajo para la carrera de cine de la UDD. En conversación con Culto, el directo comentó su experiencia en la competencia alemana, qué espera de la distribución internacional de la película y sus próximos proyectos.

Los personajes que están al margen, pero no necesariamente la pasan mal. Esos son los personajes que le interesan a Diego “Mapache” Fuentes, director de Matapanki, quien siempre se ha sentido un poco así, al margen.
En 2021, durante los encierros de la pandemia, “Mapache” Fuentes se obsesionó con una película: Electric Dragon 80.0000 V (2001), una producción japonesa de un héroe con poderes eléctricos. Con su amigo Joaquín Fernández, comenzaron a bromear sobre crear un personaje: uno que fuera punk y que consumiendo alcohol obtuviera habilidades.
Es así como la dupla creó a Ricardo, el protagonista de Matapanki, cinta que obtuvo la Mención especial del jurado de la sección “Generación” en el Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale). Un chiste que llegó muy lejos.

El largometraje comenzó como un trabajo de egreso para la carrera de Cine UDD. Con “Mapache” Fuentes como director, el resultado tuvo un recorrido exitoso por festivales chilenos, sus derechos de distribución internacional fueron comprados por la distribuidora italiana Minerva Pictures y consiguió una nota en el prestigioso medio estadounidense Variety.
El 26 de marzo, Matapanki se presentará en los cines comerciales e independientes de Chile. Con esto, la cinta pasará de los festivales a los ojos del público general, la mirada importante. Para “Mapache” Fuentes, esta es la verdadera prueba de fuego que lo tensiona a pocos días del suceso. En conversación con Culto, el director habló de sus expectativas de la distribución internacional de la cinta, de su travesía por el Berlinale y adelantó temáticas de un posible tercer proyecto.

-¿Cuál fue su reacción con la nota de Variety por la compra de los derechos de distribución de la cinta por Minerva Pictures?
Fue súper bonito porque uno ve a Variety como este medio referente de las comunicaciones del cine, junto con otros de fama internacional. Entonces, de por sí, la noticia de que Minerva haya comprado los derechos de distribución internacional para nosotros significaba una gran cosa. Que saliera en Variety es un poco internacionalizar la distribución de la película.
-¿Qué significa para usted la compra de Minerva Pictures?
Yo no esperaba tanto. Pasa que las películas van y tienen su recorrido en festivales y después quedan tiradas. Quizás tienen un par de proyecciones en Santiago y en regiones. Tener la oportunidad de que la peli llegue a otros países es súper bonito, más allá de solo esta participación en festivales.
-¿Cómo te enteraste de la noticia?
Tuvimos la suerte de tener un agente de prensa allá en Berlín. Lo de Minerva fue muy loco porque la distribuidora que tenemos acá en Chile, que es Alejandra Bize, viajó a Berlín al European Film Market para encontrar una distribuidora allá. Justo el día que íbamos viajando para allá, nos dicen: “ya, la compraron”. A mí me avisaron en vivo, por el grupo de Whatsapp, y luego: “oye saliste en Variety”. Fue una seguidilla de noticias bien bonitas para la peli.

-¿Qué espera de la internacionalización de la cinta?
Nos pasa harto que recibimos mensajes del Instagram o comentarios de: “¿Cómo la puedo ver desde Argentina, México, España?”. Incluso de países que uno no se espera como Alemania. Entonces, lo que espero es que llegue a esos territorios. Siento que hay harto inmigrante, harto compatriota que está por allá y que no tenga la oportunidad igual es feo. También ver cómo la peli se maneja en esos lugares es bonito.
-¿Cree que haya problemas por ser una película chilena?
No, para nada. Para nosotros era importante que se notara que lo es. En países que hablan en español, era importante que la película estuviera hablada en chilena. Tanto por un tema político, como por un tema de representación. Una película punky que ocurre en Quilicura, hubiese sido extraño que estuviese hablado en español neutro. Nos preocupamos también de que los subtítulos en inglés tradujeran el slang. Ese es un trabajo importante para que la película pudiera entenderse de forma mundial.

-¿Eso fue visible en el público del Berlinale?
Sí, pasó harto que había harta gente chilena en el público y lo agradecían. Me decían como: “Me encanta que la película esté hablada en chileno porque me siento como en casa”. Harta gente latina, harto chileno que estaba feliz con que la película respetara eso.
-¿Cómo fueron tus días en Berlín?
Bien, estuve harto rato, teníamos cinco proyecciones de la película. Tenía cinco tardes comidas y en la mañana dar entrevistas. Tuve que hacer malabares para hacer turismo. Obviamente, fui a las Puerta de Brandenburgo, a los museos. No alcancé a ir al muro con los graffitis.
“Alcancé a conocer gente que vivía allá, entonces me llevaron a bares de gente de Berlín. Pude conocer un poco de todo. Estar en bares donde la cerveza salía siete euros a llegar a bares más under donde salía uno o dos euros (entre risas). Me encantaría volver como full turista, me faltó esa experiencia de ir a una tocata, a una cooperativa. Berlín es una ciudad súper punky, que tiene una comunidad activa”.

-¿Qué significa para usted el reconocimiento del jurado de Berlinale?
Es principalmente darme cuenta que la película ha llegado lejos. Más allá del reconocimiento, me interesa que el mensaje de la película le llega a la gente, es universal. Ver que se reían, entendían ciertas cosas, teníamos la misma preocupación a nivel político me llena. Tiene llegada en otros lugares que no son netamente latinoamericanos. Para mí, el premio es un poco surreal, pasar de ganar Valdivia a ganar un premio en Berlín.
-¿Esta experiencia en el Berlinale podría influenciar tu próximo proyecto, Corazón de polilla?
Yo siento que sí. Corazón de polilla es un proyecto que tiene su propia estética y mundo, se aleja de Matapanki. Pero que tiene valores muy similares. Para mí ver las reacciones del público, del jurado, de la gente en el festival es darme cuenta que ciertas temáticas y tópicos me gustaría seguir desarrollando. No solamente sirvió para presentar la película, sino también para pensar en futuro a qué me quiero dedicar.
-¿Cuáles son los tópicos que podrían repetirse en Corazón de polilla?
Hay una temática que siempre se repite en las historias que escribo con estos personajes más freaks, olvidados o fuera del margen. Para mí es importante retratar eso, no solamente por el lugar donde vivo, que es Quilicura, sino que también porque yo siempre me he sentido un poco al margen de las cosas, de las personas. Por mi forma de ser, cómo crecí, mi relación con el Tourette, con el TOC, como persona neurodivergente. Un poco la idea de la familia no-nuclear también. No necesariamente como personajes que la pasen mal, sino como “niño raro del curso”.

-Me comentó de una tercera película, ¿qué tiene pensado de ese proyecto?
Corazón de polilla (segunda película) es un proyecto más formado. La tercera película son más temáticas que quiero desarrollar. Sé que me gustaría mucho como “volver al origen”. Ojalá sea una película menos seria. Matapanki partió como un chiste que empezó a avanzar y si bien es una película de comedia negra, también tiene un montón de política metida. Con la tercera película me gustaría una película más de acción, más relacionada a las referencias del anime que tengo. Todavía no tiene nombre, no tiene trama.
-Estamos cercanos al estreno de Matapanki en cines, ¿qué espera del recibimiento?
Para mí el estreno en cines es el desafío máximo, incluso más que Berlinale. Porque siento que es llegar a tu gente. Matapanki siempre estuvo pensado para el espectador común, para la gente que está fuera de la industria. Me interesa saber mucho cuál va a ser la reacción de la gente. Ojalá le guste a la gente joven, es una película que siempre estuvo pensada para ellos. Para nosotros el público chileno siempre es el primer espectador. Esperamos que este harto tiempo en cartelera y se transforme en una película favorita de varios.

-Denominación de origen fue el hitazo chileno del año pasado, ¿has recibido comentarios de apoyo o algún consejo de esa producción?
Sí, cuando estuvimos en el Festival de Ñuble, que lo organiza Tomás Alzamora y Pablo Calisto, presentamos la película en “Panorama nacional”. Claro nosotros nos topamos con Tomás y siempre muy buena onda, harto compañerismo. Hartos consejos de cómo enfrentar esta primera película y cómo enfrentar que le esté yendo bien, para aprovechar las oportunidades. También nos topamos con Luisa [Marabolí], han sido siempre buena onda. Es algo que valoro un montón de las producciones pequeñas, existe esta idea de apañarnos.
La película se proyectará en cines comerciales como Cinépolis, Cinemark y Cineplanet. También estará en algunas salas de cine independientes como Matucana 100, Cine Sala Nemesio y Nexocinema, entre otras. El 26 de marzo llegará la prueba de fuego, donde, quizás, el personaje que estuvo al margen se tome el centro.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE















