Por Felipe RetamalIs This It? de The Strokes: ¿es el mejor disco de rock de los últimos 25 años?
Publicado originalmente el 30 de julio de 2001, el primer álbum de los neoyorquinos marcó una época y presentó un nuevo sonido, más cercano al garage rock y con referencias a bandas del pasado. ¿Es el mejor de los últimos años? Expertos convocados por Culto se abren al debate.

La entusiasta reseña de Rolling Stone, publicada el 11 de octubre de 2001, no escatimó elogios. “La música no deja lugar a dudas: es más alegre e intensa que cualquier otra cosa que haya escuchado este año. Como punto de partida, diría que es realmente muy buena”, escribió Joe Levy sobre Is This It?, el disco debut de una joven banda neoyorquina llamada The Strokes.
Publicado originalmente en Australia, el 30 de julio de 2001, para luego aparecer a fines de agosto en Reino Unido y en octubre en EE.UU., el álbum marcó un quiebre. Mostró al mundo a un quinteto muy distinto al Nü Metal imperante en la época y por cierto, alejado del rock alternativo con textura Seattle que había dominado los 90.
“El rock estadounidense venía de capa caída y hubo un grupo llamado Jonathan Fire*Eater, que publicó su disco debut en 1996, cinco años antes de The Strokes, que fue la punta de lanza de todo el movimiento que recuperó el estilo decadente, desaliñado y nocturno de bandas pretéritas de Nueva York como Velvet Underground o Television”, explica el periodista Felipe Rodríguez.

Los Strokes grabaron el álbum en largas sesiones distribuidas durante siete semanas en el estudio subterráneo Transporterraum, del East Village. En los 11 temas, plantearon un rock crudo, pero de vocación melódica que conectaba con ciertos nombres más oscuros de los 60 y 70. Así, expandió a nivel masivo un revisionismo garage rock que ocupó los primeros años del nuevo milenio.
Para Sergio Cancino, ex director de las radios Concierto, Rock & Pop y UNO, hay algunas claves que explican por qué el disco fue tan especial en aquel año. “Creo que el momento en que apareció, en una escena dominada por el pop, el hip hop e híbridos de guitarras y rap, como Linkin Park -dice a Culto-. En ese contexto, el revival purista de The Strokes, paradójicamente, sonaba fresco y estaba potenciado por su imagen atractiva y desafiante. Es un disco corto, factor que realza la economía descollante de sus grandes canciones. La tapa original es icónica".
Por su lado, la periodista Bárbara Alcántara prefiere concentrarse en el peculiar sonido del disco, garagero y retro. Una firma que se aprecia en los sencillos, Last Nite, Someday y Hard to Explain.
“Estaba empezando el siglo XXI y una banda debutaba con un disco que reivindicaba la crudeza del garage rock de fines de los sesenta y principios de los setenta -comenta a Culto-. Sonaba sucio, desprolijo, atrevido, con un estilo vintage y citadino. El impacto al escucharlo fue por sus guitarras ásperas e insolentes, por la voz irresistible y gutural de Julián Casablancas y por el pulso de la batería que invitaba a lanzarse a la pista de baile".
Misma clave es la que repasa el director de Radio Futuro, Rainiero Guerrero. “Tenían un sonido muy muy orgánico -dice a Culto-. Y retoman esa tradición un poco de la banda mucho más sencilla, directa, con buenas canciones y una actitud distinta”.
El sonido de los Strokes de alguna forma le dio el impulso a una nueva generación de bandas rockeras que tomó, por fin, el relevo de los ’90. Algo grande estaba naciendo. “Ese disco traía una fama antes de su lanzamiento. Fue de las últimas experiencias rockeras que la gente esperó con ansiedad. Su éxito hizo que proliferaran bandas como Interpol, Tv on the Radio, The Rapture y, otra vez como en los 70, Nueva York fuera sinónimo de una energía rockera y creatividad”, agrega Rodríguez.
¿El mejor disco de rock de los últimos 25 años?
La aparición de los Strokes, fue un desafío en la cartelera pop. Poco después ya comenzaban a aparecer imitadores y bandas a las que les compararon con ellos (a Kings of Leon en sus inicios les llamaron “los Strokes sureños”). De alguna forma, su propuesta se instaló como una suerte de punto de comparación.
El siempre competitivo Brandon Flowers, el líder de The Killers, reconoció que la primera vez que escuchó Is This It? se sintió deprimido. Por entonces, preparaba el primer disco de su banda (el buen Hot Fuss) y notó que el listón quedaba muy alto. “Ese disco sonaba perfecto”, dijo a NME. “Desechamos todo lo que estábamos haciendo y la única canción que se quedó fue Mr. Brightside”.
Lo cierto, es que en ese 2001 aparecieron otros notables trabajos: Incubus publicó el buen Morning View; System of a Down sorprendía con el poderoso Toxicity; los inquietos Radiohead lanzaron Amnesiac; el rock con olor a sala de ensayo de White Stripes avanzaba con White Blood Cells, y así varios. Pero el logro de los Strokes fue posicionar a su disco debut como un faro generacional.

¿Es Is This It? el mejor disco de los últimos 25 años? hay buenos retadores, pero su huella es ineludible. Aunque, en 2009, NME de Reino Unido lo eligió el disco de la década. “Obviamente creo que es un muy buen disco, pero no creo que sea el mejor disco de rock del siglo XXI de lo que va ahora, no. Hay muchos discos. Está el Rated R (2000) o el Songs for the Deaf (2002) de Queens of the Stone Age, está el debut de Audioslave (2002), que es un súper buen disco. Está el Kid A (2000) de Radiohead, que sigue siendo una obra monumental a considerar", asegura Rainiero Guerrero.
Sergio Cancino es rotundo. “No es el mejor disco de los últimos 25 años, pero creo que sí es esencial para comprender el sonido de su década. Hoy el concepto de rock es demasiado ecléctico para armar un ranking categórico. Si lo comparo con álbumes relativamente similares, de bandas de inspiración retro, me parece que Hot Fuss de The Killers y Elephant de The White Stripes son superiores. Incluso dentro de la propia discografía de The Strokes, me quedo con Room on Fire (2003)y la resurrección de The New Abnormal (2020). El debut tiene a favor que definió su estética".

Por su lado, argumenta Bárbara Alcántara. “¿El mejor? No lo sé. A mí también me gusta mucho AM (2013) de Arctic Monkeys o Elephant de The White Stripes. Lo que sí creo es que Is this it fue el que redefinió el sonido del indie rock de los 2000 y lideró la reivindicación del garage rock. Con The Strokes volvieron las guitarras que sonaban más intensas que virtuosas, bajos tipo post punk y una estética alternativa que influyó en las nuevas generaciones. Además, el carisma de sus integrantes hizo lo suyo: Julian Casablancas tenía una presencia magnética y Albert Hammond Jr. aportaba estilo e identidad. Si a eso le agregamos que el disco tiene una de las carátulas más sexis de la historia del rock, la ecuación es perfecta".
Cierra Felipe Rodríguez. “Es un gran disco, que no tiene una gran extensión y cuya música está concentrada en el rock más neoyorkino, con el fantasma de Velvet Underground siempre presente -dice-. Sin lugar a dudas, es de lo mejor de lo que llevamos de siglo, aunque si hay que elegir, me quedo con tres que me parecen superiores; Sound of Silver (2007) de LCD Soundsystem, Songs for the Deaf (2002) de Queens of the Stone Age y Hot Shots II (2001) de The Beta Band”.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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