Culto

Un balance de Lollapalooza 2026; entre shows memorables y caóticos accesos

Con 80 mil asistentes en cada una de sus tres jornadas y el regreso al Parque O’Higgins como escenario, Lollapalooza Chile 2026 combinó alta convocatoria, shows destacados —de Los Bunkers a Sabrina Carpenter— y una nutrida presencia chilena, aunque también dejó cuestionamientos por el acceso, la logística de salida y el colapso en el show de 31 Minutos.

Lollapalooza 2026 Pablo Vásquez Rocha/La Tercera

Las largas filas de asistentes, en la previa a las apertura de puertas a las 13:00 horas, hacía carne el sold out de Lollapalooza 2026. El evento regresó al Parque O’Higgins tras 4 años en Cerrillos, lo que fue un factor decisivo para el éxito del evento; en rueda de prensa, la organización ratificó que la convocatoria fue de 80 mil personas en las tres jornadas.

A la hora del balance, el venue histórico del festival es uno de sus puntos positivos. El Lollapalooza definitivamente calza mejor ahí; la disposición del recinto, la mayor disponibilidad de zonas de sombra, zonas de césped y pequeñas lomas que facilitan la vista al escenario, son aspectos que le juegan a favor.

También se tomó nota de la experiencia en Cerrillos y se dispusieron zonas de hidratación más visibles; una centralizada entre los dos escenarios principales y carros de venta de líquidos en la elipse que permitía comprar rápidamente algo para saciar la sed. Aunque a ratos eran notorias las aglomeraciones para acceder.

En el cartel, aunque había una clara tendencia hacia el pop, hubo una diversidad de estrellas que dejaron shows memorables. Deftones, el hardcore de Turnstile, los debuts de Sabrina Carpenter y Chappell Roan, en un gran momento de sus carreras; los argentinos Bandalos Chinos, Marina, la alta convocatoria de Skrillex, revelan el interés que se generó.

Un aparte para el fenómeno de Katseye. El grupo juvenil estadounidense fue uno de los shows más masivos del día sábado, seguido por una fervorosa fanaticada juvenil. Aquello confirma el interés por la estética del k-pop en el país.

La música chilena también descolló; la presencia de sus tres nuevos nombres en ascenso, Candelabro, Anttonias y Hesse Kassel fue un acierto que seguro los potenciará mutuamente. Además se mostrar solidaridad entre ellos, en especial por las pullas que recibieron los primeros por su dardo al gobierno de Kast y a mandatarios internacionales.

Entre los nombres históricos, destacó el show de Zaturno, que tuvo de invitados a su compañero Lenwa Dura y a Nicole. También las buenas presentaciones de Cristóbal Briceño, De Saloon, Gepe y Manuel García, el hito de Young Cister cerrando un escenario y la histórica presentación de Los Bunkers, que hicieron una excepción en su gira acústica para volver a enchufar las guitarras eléctricas.

Entre las sombras que dejó la edición estuvo el difícil acceso, en especial en los primeros dos días. La aglomeración de gente por momentos hizo muy lento el ingreso, en especial en las entradas de Matta y Rondizzoni. Pero lo más complejo se vivió en las salidas; el acceso a la estación de metro Parque O’Higgins colpasó. Salir del recinto y caminar hacia el tren subterráneo se hacía muy complejo y no pocos tuvieron que caminar por la calzada, con el consiguiente riesgo.

La situación fue abordada por la organización en la rueda de prensa de balance. “Sabemos que el primer día fue un poco complejo pero el segundo día tomamos las medidas, funcionó bien y hoy día también estamos preparados en conjunto con Metro y transporte público para poder facilitar la salida“, señaló Andrés Urzúa, gerente de producción de Lotus.

FOTO: PABLO VÁSQUEZ ROCHA - LA TERCERA

Una situación difícil además se vivió el día viernes con las quemaduras sufridas por tres espectadores durante el show de Sabrina Carpenter, a consecuencias de los fuegos de artificio de la performance. Aunque la organización reportó que fueron atendidos y tenían heridas leves, se trató de punto que podía preverse, más en un evento de este calado.

Otro punto complejo fue el espacio para la presentación de 31 Minutos en el recinto de Kidzapalooza los días viernes y sábado. El espacio se rebasó de gente, y la arboleda dificultaba la vista del escenario a quienes estaban más alejados. Es cierto que el lugar está orientado al público infantil y permite que los niños puedan ver con comodidad el show, pero lo cierto es que el interés por verlo, sobre todo tras su histórica presentación en el Tiny Desk, hacía que la situación fuese, al menos, previsible. La organización también se refirió a lo ocurrido en la rueda de prensa de balance. “Estuvimos preocupados en algún minuto con el flujo de 31 minutos, tomamos las medidas necesarias y ha funcionado bastante bien”.

En charla con Culto, los creadores del espacio, Álvaro Díaz y Pedro Peirano abordaron la situación en el Kidazapalooza. “De alguna manera, es el espacio que hay para 31 Minutos. Si tú ves el cartel, por mucho que hayamos tenido un gran año y todo, no aparecemos arriba, sino que en otro contexto, que es del Kidzapalooza. En ese sentido, es un espacio que se ha hecho tradicional para nosotros”.

Lollapalooza 2027 también se realizará en el Parque O’Higgins los días 12, 13 y 14 de marzo 2027, según la organización pronto saldrá la información sobre la venta de entradas.

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