Fiscalía estima que niña se ahogó al ser forzada a tomar 11 litros de agua por minuto en ritual
<P>Ayer, el Ministerio Público formalizó a cuatro familiares, entre ellos su madre. </P>

A cinco días de la muerte de una niña de siete años de edad, quien -según la fiscalía- fue asfixiada con agua, ayer, en el Juzgado de Garantía de Rancagua fueron formalizados los presuntos autores del crimen: sus padres, Silvia Andrade y Víctor Escobar; su hermana Yeevinett Escobar y el marido de ésta, Javier Rivas. Se les imputaron a los dos primeros el delito de parricidio y a la pareja, el ilícito de homicidio.
De acuerdo con la fiscal Nayalet Mansilla, el 4 de octubre, cerca de las 13.00, en la casa ubicada en Machalí, la víctima estaba con sus padres, hermana y cuñado. "En el marco de un supuesto ritual religioso de sanación, procedieron a colocar a la menor al interior de una tina de baño, en donde usando el sifón de la ducha teléfono empezaron a introducir agua bajo presión, por vía oral, por un período indeterminado, lo que provocó que ésta se ahogara, falleciendo en el lugar", dijo. Agregó que "fueron 11 litros de agua por minuto los que habrían obligado a tragar a la niña".
Según el Ministerio Público, el cuerpo de la menor tenía erosiones y quemaduras de primer grado.
A minutos de ocurrido el crimen, el primer carabinero en ingresar a la casa fue Gabriel Sanzana, quien declaró que "junto a la fallecida dormía otra menor de un año de edad abrazada por un hombre que decía ser su padre. La mamá de la niña muerta estaba a los pies de la cama discutiendo con el padre, diciendo que lo culpaba por lo ocurrido".
Agregó que "gritaban constantemente que se la había llevado el demonio, decían que lo que pasó fue porque la menor estaba poseída por el diablo. El marido de la hermana indicó que desde el fin de semana que estaban practicando rituales de sanación y que a la niña la estaban bañando la esposa y la madre, en ese momento comenzó a convulsionar".
Declaraciones
Tras escuchar los antecedentes presentados por la fiscalía, el padre de la niña declaró que el día de su muerte estaba trabajando junto a su yerno, fuera de su casa. Dijo que cerca de las 13.00, al llegar a su hogar, "nos encontramos con la sorpresa: mi hija estaba sin signos vitales en la tina, mientras mi señora le rociaba agua y mi otra hija la estaba sujetando. La saqué de ahí y la puse en la cama y con Javier (su yerno) le tratamos de hacer maniobras de reanimación. Después partí a pie a buscar a Carabineros". Escobar declaró que lo que estaba haciendo su esposa era para que a su hija "se le salieran los demonios, pero yo no estaba de acuerdo con eso".
Relató que un día antes de la muerte se reunieron con el pastor Luis Palominos, quien -según indicó- les lavó los pies y les dio pan y algo para tomar. Luego, dijo, llegaron a la casa a quemar muebles, sillones y esculturas de madera.
Además, indicó que una semana antes realizaron una vigilia en la capilla de su casa y desde entonces, "les picaba el cuerpo a todos y yo me hincaba de rodillas a llorar, todos lloraban. Era una cosa desesperante, una tortura que teníamos todos. El pastor evangélico estuvo con nosotros el día de la vigilia, donde participaron cerca de 25 personas". Agregó que "lo que nos pasó, fue algo que el pastor nos hizo para que tuviéramos problemas, porque no dormíamos nada por siete días".
En ese sentido, el marido de la hermana de la menor también prestó declaración ante el tribunal. Rivas señaló que el día de su muerte, se fue a trabajar en la mañana con su suegro y que recién llegó a la casa cerca de las 13.00, junto a Escobar. Fue entonces cuando se percató de lo que había pasado.
Consultada si hay participaciones diferentes respecto del delito por parte de los imputados, la fiscal dijo que "es una versión que dan los imputados recién hoy, después de que se les intentó tomar declaración en el Ministerio Público y en la PDI, y que tiene que ser investigada". Respecto de la responsabilidad del pastor, dijo que "ese es un antecedente que va a ser investigado por la fiscalía, de todas maneras él ya prestó declaración ante la PDI".
Para el defensor de las dos mujeres, Roberto de los Reyes, "los padres de la menor en caso alguno tenían la intención de darle muerte, sino que muy por el contrario, motivados por aspectos religiosos y por ciertas concepciones de valores o creencias, ellos hicieron acciones de salvación".
Las mujeres quedaron en prisión preventiva, cautelar que el tribunal negó para los dos hombres, por no acreditarse su participación en los hechos. Por esto, la fiscalía apeló y ambos quedaron detenidos hasta que sea revisada su situación hoy, en la Corte de Apelaciones de Rancagua.
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