Por Christian GonzálezEl día en que Jaime Pizarro jugó contra Aníbal Mosa: la disputa en la que el Kaiser testificó en favor del Bloque Vial
En 2019, en el marco de las disputas entre los sectores que terminaron con el acuerdo para cederle el control al puertomontino, el capitán del Cacique que levantó la Copa Libertadores en 1991 se presentó ante la Cámara de Comercio para denunciar un presunto pacto con el Club Social.

Jaime Pizarro es parte de la historia imborrable de Colo Colo. El 5 de junio de 1991, se convirtió en el primer y, hasta ahora, único capitán de un equipo chileno en levantar la Copa Libertadores de América. Los albos habían vencido por 3-0 a Olimpia, en el estadio Monumental, con dos goles de Luis Pérez y uno de Leonel Herrera.
El Kaiser reaparece, ahora, en el horizonte albo. Lo hace en una función distinta. Hace poco más de un mes dejó el ministerio del Deporte, que encabezó en el gobierno de Gabriel Boric. Este miércoles, se transformó en una de las sorpresas de Aníbal Mosa para conformar la mesa de Blanco y Negro. El puertomontino tiene, ahora, siete asientos. El exseleccionado nacional es uno de los nuevos rostros, junto a Paloma Norambuena, Paul Fontaine y Nicolás Monckeberg. Los dos primeros ya habían ocupado sillas en el directorio albo.
El día en que Jaime Pizarro jugó contra Aníbal Mosa: la disputa en la que el Kaiser testificó en favor del Bloque Vial
Pizarro ha ocupado otros cargos en el Cacique. Basta recordar que como entrenador condujo a los albos a otro título inolvidable: el del Clausura de 2002. En ese año, marcado por la quiebra de los albos, añadió un capítulo a su historia con un plantel plagado de figuras juveniles, sostenido por dos emblemas: Marcelo Barticciotto y Marcelo Espina.
A nivel directivo también tuvo otros roles. Uno es parecido a la dirección ejecutiva que le asignó Mosa ahora. Fue subgerente deportivo en Blanco y Negro, cuando el departamento estaba a cargo del emblemático Mirko Jozic, en los orígenes de la concesionaria. Después, asumió la responsabilidad mayor. En mayo de 2012, renunció al puesto, criticado por la ineficacia de los fichajes y en medio de una tirante relación con Ivo Basay, quien entonces ocupaba la banca.

En abril de 2015 asumió otra responsabilidad: ingresó como director a Blanco y Negro, aunque en un escenario completamente distinto al actual. Lo hizo con el respaldo del denominado Bloque Vial. Es decir, el sector que entonces simbolizaban Leonidas Vial y Gabriel Ruiz Tagle, la contraparte de Aníbal Mosa. Su presencia, de hecho, era considerada, inicialmente, estratégica en la idea de acercar posiciones con el Club Social y Deportivo Colo Colo, clave por los dos votos con que cuenta. Se asumía que la entidad matriz tendría una mayor consideración histórica hacia una figura clave en la existencia institucional.
El pacto
En Macul recuerdan otra participación que hoy suena contradictoria. En abril de 2019, el exseleccionado nacional fue incluido en una particular nómina: la de testigos en una denuncia ante la Cámara de Comercio de Santiago a propósito de un presunto pacto de accionistas entre Aníbal Mosa y el Club Social y Deportivo Colo Colo. En esa lista aparecían, además, José Miguel Barros, José Miguel Jiménez, Sergio Guzmán Lagos, Alfonso Gómez, Raúl Ahumada y Arturo Marín.
Por esos días, el Bloque Vial buscaba despojar de la preferencia accionaria al Club Social, que le permitía nombrar a dos directores en Blanco y Negro. En ese instante, eran Daniel Morón, el actual gerente deportivo, y Edmundo Valladares, quien ahora encabeza la corporación y volvió al directorio de ByN como uno de sus representantes. En ese escenario, la relevancia de Mosa, quien poseía el 29 por ciento de los papeles habría quedado drásticamente reducida.
Hay una controversia más reciente, aunque en otro rol. En diciembre de 2021, paradójicamente el año en que los albos conmemoraban el trigésimo aniversario de la obtención del torneo continental, Pizarro terminó siendo salpicado por las tormentosas negociaciones para la extensión del contrato de Vicente Pizarro, su hijo, quien ya estaba convertido en una de las figuras de mayor proyección del club.
En Macul afirmaban que mientras con Pizarro habían avanzado hacia un acuerdo, un cambio de manos entorpeció el plan: las negociaciones pasaron a ser controladas por Fernando Felicevich. La discusión estaba puesta en la cláusula de salida del jugador. El club pretendía un piso de US$ 2 millones, mientras que el agente pedía fijarla en US$ 800 mil. “Es una negociación como cualquier otra, donde están comprometidos sentimientos y afectos tanto con el padre, con la familia, como con Vicente. Lo que todos esperamos es que continúe en el club. No hay problemas en otro sentido. Hay una discrepancia de orden económico respecto de la cláusula de salida. Jaime juega un rol y nosotros el nuestro. Lo ideal es que alcancemos un acuerdo lo más pronto posible”, sostenía un miembro de la concesionaria.
Igualmente, el respeto por su trascendencia histórica se mantenía, hasta ahí, intacto. “Entonces, acá no está en juego el cariño que sentimos por Jaime. Hay una diferencia económica. Jaime es, por así decirlo, una contraparte amistosa”, concluían en Macul.
El plan deportivo
Pizarro echa a andar su nueva función. Al margen de su asiento en el directorio, tendrá una cercana relación con el fútbol albo. En esa línea, ya empieza a desarrollar las primeras acciones. “Voy a tener la posibilidad de estar acá en el estadio y con eso ver el trabajo permanente, acompañar este proceso de preparación, de entrenamiento, ver las condiciones tanto por las categorías del fútbol joven como las que hay en el fútbol femenino, los requerimientos que van surgiendo adicionalmente, la compatibilización de algunos espacios que son muy importantes. Vamos a tener la posibilidad de compartir. Ya lo hice con el fútbol femenino y veremos durante la semana para trabajar algunos aspectos (con el plantel masculino)“, introdujo este domingo en Macul.
El trabajo se realizará en conjunto con la gerencia deportiva que encabeza Daniel Morón. “La idea es fortalecer el trabajo general que se produce en el ámbito deportivo, considerando también que en el futuro habrá nuevos temas que afectarán este proceso. Creemos, y el directorio así lo ha manifestado, que fortalecer este apoyo a la gestión deportiva es importante y vamos a colaborar para que se pueda ir desarrollando en lo inmediato y también con la proyección a futuro”, amplió.
En esa línea, los albos ya están trabajando en la búsqueda de refuerzos. “Ha habido un avance por parte de la gerencia deportiva, complementada con apreciaciones que el cuerpo técnico entregará. Eso es parte de este trabajo conjunto que esperamos potenciarlo y así alcanzar buenos rendimientos y buenos resultados”, sostuvo Pizarro.
“Respecto a jugadores, recién hablé con el cuerpo técnico y con los equipos que hacen seguimientos, y con la gerencia deportiva tendremos esta semana la posibilidad de compartir esos temas. Cuando tengamos esas conversaciones, podremos comenzar a ver detenidamente quién puede estar”, contestó, consultado por la opción de que Alexis Sánchez retorne al Monumental.
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