Por Daniel BustosEl Mundial que rompe la tendencia: por qué en Canadá, México y Estados Unidos aumentaron las tarjetas rojas
La Copa del Mundo 2026 registra ocho expulsiones cuando aún no termina la fase de grupos. La cifra es el doble de rojas que hubo en las ediciones de Rusia 2018 y en Qatar 2022. Algunas modificaciones reglamentarias explican este incremento.
El 11 de junio, México y Sudáfrica abrieron la Copa del Mundo 2026 en el mítico Estadio Azteca. Ese día, El Tri, sin brillar, se impuso por 2-0 con goles de Julián Quiñones a los 9′ y Raúl Jiménez a los 67′. Sin embargo, en la segunda parte, cuando parte de la hinchada mexicana perdía la paciencia, la expulsión de Sphephelo Sithole encaminó las cosas a los 50′. Para colmo, Themba Zwane, que había ingresado en el complemento, también vio la roja en la visita a los 84′ y con eso se terminó toda oportunidad de reacción. Pero habían expulsiones, porque César Montes se fue a las duchas antes del final en la escuadra de Javier Aguirre. En total, Wilton Sampaio mostró tres tarjetas rojas, una cifra nunca antes vista en un partido inaugural. Era un indicio de lo que vendría en el torneo.
Durante primeros 12 días de competencia, con 41 partidos disputados, se registraron un total de ocho expulsiones. El número no es menor, puesto que es el doble de lo que se produjo en todo Rusia 2018 y en todo Qatar 2022. La tendencia hacia el juego limpio se rompió en esta Copa del Mundo.
De momento, la edición de Alemania 2006 sigue siendo la que presenta la cifra más alta. Fueron 28 expulsiones, las que se repartieron en 20 compromisos. El segundo lugar aún es para Francia 98 con 22, luego viene Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010 con 17. No obstante, cabe destacar que varias décadas atrás el torneo se jugada con menos partidos y que ni siquiera existía la tarjeta roja. De hecho, este recurso se comenzó a aplicar desde Alemania 1974 y, como varios hinchas chilenos aún recuerdan, el primero en verla fue el mítico Carlos Caszely.
Por otra parte, los mencionados mundiales de 2018 y 2022 quedaron en la historia como los más limpios de la era moderna, con apenas cuatro expulsiones. Aquí entra un dato importante, ya que desde la edición de Rusia comenzó la implementación del VAR, por lo que los cobros fueron más precisos al ser corregibles. Al mismo tiempo, la gran cantidad de cámaras disponibles para hacer correctamente el ejercicio arbitral, llevó a que los futbolistas fueran, muchas veces, más precavidos en sus acciones.
Si se considera que en Brasil 2014 hubo 10 rojas, había una clara curva a la baja que este 2026 volvió a subir.
Cómo se explica esta alza
La esencia del fútbol no ha cambiado demasiado; perdura desde el Siglo XIX. Sin embargo, hay algunas modificaciones reglamentarias que podrían explicar este fuerte incremento. Por ejemplo, la denominada “Ley Prestianni“, en la que los futbolistas tienen prohibido taparse la boca durante una discusión con un rival, con el fin de evitar insultos racistas o de otra índole. Por esta variación, el paraguayo Miguel Almirón fue expulsado en el duelo de su selección ante Turquía, por la segunda fecha del Grupo D del torneo. Fue la primera vez que se aplicó esta normativa.

El destacado exárbitro inglés Mark Clattenburg apunta a otro cambio para este Mundial: el mayor número de futbolistas por planilla. En diálogo con Sports Illustrated, el exjuez consideró que el hecho de que ahora la listas estén conformadas por 26 futbolistas, y no por 23 como era antes, hace que los jugadores arriesguen más, ya que es más fácil encontrar sustitutos ante una eventual suspensión.
Otro dato es que dos de las ocho rojas las mostró el árbitro chileno Cristián Garay, en el partido entre Canadá y Qatar, en un duelo que se tornó sumamente violento en la segunda parte. A quienes envió a camarines anticipadamente fue a Homam Ahmed, por pasar a llevar a un rival cuando iba en demanda del arco, y a Assim Madibo, por juego brusco grave que terminó con Ismael Koné lesionado, en una de las escenas más dramáticas del Mundial.
Los registros que aún ostenta Alemania 2006
Si se mantiene el promedio de expulsiones, Norteamérica 2026 superaría a Alemania 2006. Sin embargo, hay otros episodios que también ocurrieron en esa edición de la Copa del Mundo que lo sitúan como el Mundial más violento. Uno es la denominada “Batalla de Núremberg”, un encuentro entre Portugal y Holanda (hoy Países Bajos) válido por los octavos de final del torneo. Ese 25 de junio de 2006, el árbitro ruso Valentin Ivanov repartió 16 amarillas y 4 rojas, dos para cada equipo, un récord absoluto de amonestaciones.
A esta situación se suman otras expulsiones que aún son recordadas, como la de Wayne Rooney por una fuerte patada a Ricardo Carvalho en el duelo entre Inglaterra y Portugal por los cuartos de final, o el mismismo cabezazo de Zinedine Zidane al italiano Marco Materazzi al minuto 110 de la final del torneo. Curiosamente, esta fue la última tarjeta roja, la 28, del Mundial más violento hasta ahora.
No obstante, el nuevo formato de Norteamérica 2026, con 48 equipos y 104 partidos (hasta Qatar 2022 eran 64), aumenta la posibilidad de que, además de los récords de Lionel Messi, este sea un Mundial que rompa registros de tarjetas rojas.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
3.
4.
5.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE

















