Por Felipe Retamal“Wannabe”, la historia tras la canción que convirtió a las Spice Girls en un fenómeno global hace 3 décadas
Hace exactos 30 años, el quinteto femenino debutó con un arrollador single levantado entre armonías, frases improvisadas y una energía deliberadamente caótica. El resultado fue un hit irresistible que redefinió el pop femenino de los 90 y abrió la era del girl power.

Que suene como un carnaval. Como el final de la película Grease con John Tarvolta luciendo pasos de baile. Era la idea que comentaban Richard “Biff” Stannard y su colaborador musical Matt Rowe una tarde en el estudio. Fue la idea matriz para trabajar en Wannabe, una canción que trabajaron para un grupo de chicas que alistaba su debut, las Spice Girls.
Formadas a impulso del productor Simon Fuller (el creador de American Idol), como una alternativa a las boy bands, las chicas conocieron a Stannard tras una presentación para los A&R de la industria en Londres. Este quedó encantado con la simpatía y la frescura del quinteto que integraron Melanie Brown (Mel B), Melanie Chisholm (Mel C), Geri Halliwell, Emma Bunton y Victoria Adams.
“Más que nada, simplemente me hicieron reír. No podía creer que me hubiera metido en esta situación. No te importaba si seguían el ritmo de los pasos de baile, si alguno tenía sobrepeso o si alguno no era tan bueno como los demás. Era algo más. Simplemente te hacían sentir feliz. Como los grandes discos de pop”, contó años después.

Comenzaron a trabajar en material original. Tras probar algunas ideas, Rowe configuró un pegadizo beat en una caja de ritmos. Luego Stannard comenzó a trazar una frase de piano que recordaba a Summer Nights, de Grease. La idea es que la canción debía ser festiva y con gancho para presentarlas al mundo.
Así, los productores -que también escribieron 2 become 1- les pidieron a las Spice meterse a la cabina de grabación y simplemente ir cantando lo que saliera. Además, se repartieron las partes solistas para cada una. La sensación caótica de alguna forma le aportó ambiente a la canción e incluso se añadieron unas risas de Geri Halliwell, lo primero que se escucha en la canción.
“Inventaron todas estas partes diferentes, sin pensar en términos de estrofa, estribillo, puente o qué iba a ir dónde, simplemente creando todas estas secciones de cánticos, rap y canto, que grabamos de forma desordenada. Y luego simplemente lo unimos. Fue bastante parecido a la forma en que habíamos estado trabajando en los remixes de baile que habíamos estado haciendo antes. Una especie de método de cortar y pegar", recordó Stannard años después.
Así, las Spice fueron aportando ideas. La letra acabó desarrollado la idea del valor de la amistad femenina. “Si quieres ser mi novio/Tendrás que llevarte bien con mis amigas/Haz que dure para siempre/La amistad nunca termina”, cantan en el estribillo donde lucen sus armonías vocales.
Aunque no pudo estar presente, la “Posh Spice”, Victoria Adams se comunicó con el estudio por teléfono móvil, lo que le permitió aportar algunas ideas. “Simplemente no podía soportar no estar allí. Porque digan lo que digan sobre que no importaba, sí importaba. Decir ‘Sí, me gusta’ o ‘No estoy segura de eso’ por teléfono no es lo mismo”, contó en su autobiografía.

La letra incluye algunos giros de lenguaje sin mayor significado, como “I really wanna zig-a-zig, ah”. Durante años les preguntaron a las Spice qué quería decir esto último. Aunque circularon varias versiones, el alcance transversal de su música las llevó a una definición tan abierta como ambigua. “Todo el mundo necesita un ‘zig-a-zag-ah’, y es lo que tú quieras que sea”, señaló la morena Mel B.
Hacia la parte final, Brown y Halliwell trabajaron una parte de rap que sirve como presentación de la personalidad de cada una de las chicas. La idea era que las conocieran como personalidades individuales. “¿Quieres estar conmigo? Escucha con atención/Tenemos a Emma, que le gusta todo claro/Tenemos a Geri y a Mel C, que les gusta/Y Victoria no viene gratis, es toda una dama/Y en cuanto a mí, jaja, ya verás“.
Por ello, el videoclip del sueco Johan Camitz filmado en el St. Pancras Midland Grand Hotel de Londres, también funcionó como una suerte de introducción a las Spice. La idea era mostrarlas divirtiéndose mientras generan un alboroto (y Mel C mostraba sus dotes para la gimnasia). Casi toda la acción fue espontánea, sin una mayor planificación, a tono con el ambiente de la canción.
Lanzada el 26 de junio de 1996, la canción le dio a las Spice su primer número 1 en las listas británicas, donde se mantuvo durante siete semanas. El éxito mundial no se hizo esperar, en febrero del año siguiente llegó al número 1 en el Billboard. Un fenómeno se había instalado y el girl power pronto estaba en la conversación de todos.
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