Por Carlos TapiaIncreíble consagración de Senegal en la Copa Africana de Naciones: vence a Marruecos tras retirarse de la cancha por un penal
La definición por el título de la CAF tuvo un insospechado epílogo. Al local le dieron un penal en el tiempo añadido, que indignó a su rival. El técnico senegalés instó a los suyos a salir del campo. El partido se reanudó y Brahim Diaz picó la pelota en el minuto 113. Falló. Los leones de Teranga acabaron celebrando en territorio ajeno.

Senegal es el nuevo campeón de la Copa Africana de Naciones. Los Leones de Teranga se erigen como el más fuerte de su continente, tras vencer 1-0 a Marruecos, en una increíble final disputada este domingo, en el impresionante estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat, con capacidad para casi 70 mil espectadores.
Dentro del panorama que ofrece actualmente el fútbol africano, esta definición entraba dentro de la lógica. Estos dos combinados, mundialistas en Norteamérica 2026, refrendaron su favoritismo. No es casualidad que sean los seleccionados de la CAF mejor ubicados en el ranking FIFA: Marruecos, undécimo, y Senegal, 19º.
Los marroquíes contaban con el plus de la localía, además de tener un plantel “europeo”. Si bien la presencia de Achraf Hakimi, multicampeón con el PSG, es mediática, quien llegó al duelo con el cartel de figura era Brahim Díaz, autor de cinco anotaciones, encabezando la tabla de goleadores. Sus propios compañeros de un acontecido Real Madrid le enviaron sus parabienes mediante un video. Iba a convertirse en villano.
Podía darse un duelo directo contra Sadio Mané. La gran estrella de Senegal, hoy en el fútbol de Arabia Saudita, llegó a la final como el líder en asistencias, con tres. Cada acción del ex Liverpool, instalado como puntero izquierdo, significaba aroma de peligro en el área rival.
Al tratarse de fuerzas parejas, estaba más o menos en lo previsible lo disputado que fue el duelo. Transitó entre momentos intensos, con ataques repartidos, y otros instantes con baches y donde todo pasaba por el mediocampo. Sin caer en lo agresivo, el partido tenía roce, algo propio en las finales.
Senegal tuvo las mejores ocasiones de gol en el primer tiempo. En los 5′ tuvo la primera, con un cabezazo de Pape Gueye que desvió el eficiente portero Bono. El exmeta del Sevilla, declarado ferviente hincha de River Plate, sacó una pelota de gol en los 37′, desviando con un pie un remate cruzado de Ndiaye.
Los leones de Teranga atacaban con velocidad y lograban ser profundos en campo rival, pero no acertaban. En el lapso inicial marcaron una leve supremacía en la tenencia de balón: 51%. Por su parte, a Marruecos le faltaba fluidez. Sus acercamientos al área senegalesa no eran concretos. De hecho, no tuvieron remates a portería en los 45′ iniciales.
Para el complemento, Marruecos soltó, en parte, sus ataduras y entró de manera más activa al partido. Se acercó con más regularidad al área defendida por Edouard Mendy, exmeta del Chelsea. En los 62′, lo tuvo Abde Ezzalzouli, pupilo de Manuel Pellegrini en el Betis, sin embargo desvió en el remate final. Cerca del epílogo, Brahim se lo perdió. Era el gol del título. Ya está dicho que fue el villano.
Final polémico e insólito
En el tiempo añadido, le anularon un gol a Senegal, por una infracción sobre Hakimi en un tiro de esquina. El desenlace brindó las mayores emociones de la final. Minuto 96 y el árbitro congoleño Ndala Ngambo recibe el llamado del VAR por un posible penal para el local. El juez revisa un agarrón de Diouf sobre Brahim. Esta acción sería trascendental.

La final tuvo un epílogo tan polémico como insospechado. Se cobró el penal para Marruecos y los senegaleses explotaron, indignados. Incluso, el propio DT Pape Thiaw llamó a sus jugadores para retirarse de la cancha. Se sentían “perjudicados”, además, por el gol anulado pasado los 90′. Fue una tensa espera. En definitiva, los futbolistas “visitantes” volvieron al campo, luego de 15′, para terminar el juego y se ejecute el penal.
Minuto 113 y Brahim Díaz remata. Decide, inexplicablemente, picar el balón (era para asegurar el remate) y el meta Mendy adivina y contiene. Última jugada. Marruecos tenía la corona al alcance de la mano.
Se fueron al alargue. Quizás, el hecho de abandonar el campo le hizo bien a los leones de Teranga, porque arrancaron la prórroga rompiendo la paridad. Un remate de Pape Gueye se cuela en la portería de Bono para poner el 1-0, en un festejo con tintes de catarsis. En un duelo con semejante epílogo, podía pasar cualquier cosa.
Con claridad, lo más atractivo del duelo llegó después del cobro de aquel historiado penal. Y con claridad, esta corona tendrá un sabor especial para Senegal, que se queda por segunda vez con la Copa Africana de Naciones. La anterior fue en 2021. Seguramente, tomaron nota Francia y Noruega, que enfrentarán al flamante monarca de la CAF en el Mundial.
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