El Deportivo

“Tenemos un acuerdo preliminar”: el LIV Golf encuentra un nuevo inversionista y garantiza su continuidad

Scott O'Neil, CEO del circuito, anunció el principio de acuerdo para asegurar el financiamiento en el corto plazo y también abordó una nueva fórmula que involucra a los jugadores.

El LIV Golf espera asegurar su funcionamiento. Charles Laberge/LIV Golf

El LIV Golf atraviesa por el momento más delicado de su historia. El circuito creado en 2022 dejará de recibir los millonarios recursos del Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita, lo que pone en serio riesgo su continuidad. Es por esto que se han tomado algunas medidas que apuntan a atraer nuevos socios y que comienzan a dar sus primeros resultados concretos.

La tarea parece titánica, pues el PIF invirtió cerca de 5 mil millones de dólares desde su fundación para financiar los suculentos premios para los deportistas y los estratosféricos bonos para atraerlos al naciente tour. De hecho, Joaquín Niemann llegó por más de US$ 75 millones libres de impuestos y otras estrellas como Jon Rahm y Bryson DeChambeau arribaron por cifras aún mayores.

El panorama ha sido complejo y los mismos deportistas han mostrado su inquietud sobre el futuro del circuito que premia tanto el rendimiento individual como por equipos. Sin embargo, en la antesala del LIV Golf de Nueva York, que se disputa en el Trump National Bedminster, el CEO del tour, Scott O’Neil anunció el fichaje de un nuevo inversionista.

“Tenemos la gran fortuna de que un inversor principal haya firmado un acuerdo preliminar aprobado por nuestra junta directiva, que financiará al LIV en el futuro. Son muy buenas noticias para nosotros”, declaró el director ejecutivo.

Eso sí, evitó revelar la identidad del nuevo financista. “Lo que puedo decirles es lo que ya les dije. Por el momento, mantenemos en secreto para los medios los detalles del acuerdo, el inversor y gran parte de lo que podrían querer saber sobre esta segunda fase”, se excusó.

Un LIV 2.0

El martes se llevó a cabo una reunión de emergencia entre la organización y los jugadores para explicarles cómo cambiarán las cosas de aquí al futuro. El plan es acogerse al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos y realizar una solicitud de quiebra por deudas superiores a los US$ 250 millones en obligaciones contractuales.

La fórmula prometida es que los propios deportistas se transformen accionistas tras la reestructuración del circuito, conocida como LIV 2.0.

Ante ello, O’Neil, destacó que los golfistas están al tanto de estos nuevos cambios: “Nos sentamos con cada uno de los jugadores y les explicamos todo. Para algunos de ellos, es su primera incursión en lo que son las acciones, cómo funcionan, qué es un calendario de adquisición de derechos, cómo se va a mantener en el futuro y cómo se compara eso”.

“También estamos devolviendo algunos de los derechos a los jugadores. Así que hay toda una fórmula que les estamos explicando. En primer lugar, tener socios comerciales que trabajan a un nivel tan alto... cada vez hablaba menos a medida que avanzaban las reuniones. Pero sí, tenemos un apoyo tremendo, tremendo, y lo agradezco mucho”, cerró.

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