Victoriano Cerda y crisis de la ANFP: “Estar por la gobernabilidad no significa tener que apoyar hoy la continuidad de un directorio que no existe”

El vicepresidente de Huachipato, uno de los principales miembros de la rebelión, repasa la gestión y los pecados de Sebastián Moreno en Quilín.




Victoriano Cerda (41) no es muy amigo de las entrevistas. Sin embargo, accedió a conversar con La Tercera para analizar la crisis de la ANFP, que terminó con Sebastián Moreno comunicando su renuncia a los opositores, por ahora de palabra, ya que esta debe ser ratificada el próximo jueves en Consejo. El vicepresidente de Huachipato fue el principal impulsor de la candidatura del abogado en noviembre de 2018, pero luego se transformó en una pieza importante de la rebelión.

¿Por qué los clubes que elegieron a Moreno pasaron a ser sus principales opositores?

Hay que recordar que los clubes no solo votamos por un presidente, sino por una lista, que es la que, en definitiva, conforma el directorio. Desde ese punto de vista, elegimos a un presidente y seis directores, que conforman una mesa directiva. De esos seis directores que elegimos, hoy no queda ninguno, lo que hace que las personas que elegimos para dirigir la ANFP no la conducen más. Adicionalmente, tiene que considerarse que los clubes también votamos por un programa de gobierno, que contiene las medidas y gestiones que el presidente de la ANFP se compromete a impulsar durante su mandato. Si se revisa aquel programa, el que fue ampliamente difundido por los medios, muy poco de lo que está contenido allí se ejecutó y, en ese sentido, somos críticos de ello.

Usted fue uno de los principales impulsores de la candidatura de Moreno , ¿se arrepiente?

Mi club, y por consiguiente yo, fuimos impulsores de darle continuidad al trabajo positivo que realizó el anterior directorio de la ANFP y mejorar aquellas cosas que faltó hacer o no se hicieron bien. Es por ello que apoyamos la elección de ese conjunto de personas que conformaban el directorio originalmente y un programa de gobierno que daba cuenta de ello. El problema, insisto, radicó en que esas personas fueron saliendo a muy poco andar de la gestión directiva y hoy no queda nadie y, adicionalmente, a que el programa no se cumplió en lo absoluto.

Con la salida de Moreno, ¿qué viene ahora para el fútbol chileno?

El presidente de la ANFP, hasta este momento, no ha renunciado formalmente y, hasta donde sabemos, ello solo ocurriría en un Consejo de Presidentes que podría ser citado para la próxima semana. En lo personal, y creo que la gran mayoría de los dirigentes deseamos lo mismo, ojalá podamos iniciar una nueva etapa de unidad, donde podamos elegir a la mejor gente de la que dispongamos para conducir los destinos de la actividad.

¿Cómo calificaría el fin de la era Moreno? ¿Un golpe de estado, una rebelión justificada, la crónica de una muerte anunciada?

Esto no es un golpe de estado ni una rebelión. Tampoco es la muerte de nadie. Es, simplemente, un presidente que se queda sin directores. Habría que consultarle a cada uno de esos directores los motivos que tuvieron para renunciar. Creo que algunos de ellos lo han manifestado ya.

Los clubes grandes más otros equipos aún hablan de gobernabilidad, cuando incluso Moreno ya aceptó renunciar y llamar a elecciones, ¿qué le parece? ¿Le sorprendería que clubes que no votaron por Moreno se opusieran a su renuncia el próximo jueves, pese a que el presidente de la ANFP vive su peor momento con un solo director en ejercicio?

La verdad es que creo que todos los clubes hemos estado siempre por la gobernabilidad de la ANFP, solo que, con distintas miradas. Pero estar por la gobernabilidad no significa tener que apoyar hoy la continuidad de un directorio que, como ya he explicado, no existe. No tengo ninguna duda de que todos quienes participamos de esta actividad queremos lo mejor para ella y actuamos siempre de buena fe. Podemos tener distintas visiones, pero no creo en la lógica de los buenos y los malos o de los que tienen la razón y los que no la tienen, aunque reconozco que alguna vez en el pasado pude haber pensado erróneamente así.

A su juicio, ¿cómo debe ser la transición? ¿Con un directorio de unidad?

Entiendo que, de concretarse la renuncia que habría manifestado que hará efectiva el presidente, existiría un acuerdo sobre la materia, pero, en cualquier evento, me parece que siempre deben respetarse los estatutos, el reglamento y la demás normativa que rige a la ANFP.

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