El empresario de Lontué que ahora está en la mira de la fiscalía tras vuelco en homicidio de Curicó

Imagen-FERETRO

Familiares trasladan el féretro de José Uribe, fallecido en Curicó.

Primero, el presunto autor de la muerte de José Miguel Uribe fue un militar. Desde ayer, es un civil. Se trata de un empresario de Lontué, ligado al negocio de las maquinarias y el movimiento de tierras. Su hermano es el dueño de la cadena Doggis y hace dos años protagonizó un altercado con el senador Guido Girardi.




El caso de José Miguel Uribe (25), fallecido en Curicó el 21 de octubre, causó gran impacto nacional. Lo primero que se supo fue que el disparo de un militar había terminado con la vida del joven, quien se manifestaba ese día en la ruta 5 Sur. Esa ciudad, al menos ese día, no estaba bajo estado de emergencia.

La primera hipótesis que se manejó por parte de la fiscalía fue que el presunto autor del delito era un cabo segundo del Ejército. De hecho, días después fue formalizado por ese ilícito. Sin embargo, ayer el caso tuvo un importante vuelco. Luego de un peritaje balístico realizado por la PDI, se determinó que el origen de la bala no provino de un fusil de guerra sino que correspondió al arma de un civil.

Ese civil ya era conocido por el Ministerio Público. Se trataba de Francisco José Fuenzalida Calvo (60) quien estaba en prisión preventiva ya que, el mismo día en que se formalizó al cabo del Ejército, se hizo lo mismo con Fuenzalida. Esto, debido a que este individuo había herido con una pistola de 9 mm. a personas que se manifestaban en la Alameda de esa ciudad, ubicada a menos de 2 kilómetros del incidente donde falleció Uribe.

Según la información que maneja hasta ahora la fiscalía, después de que Fuenzalida dejó tres personas lesionadas en la Alameda, se desplazó hacia la ruta 5, lugar al que llegó solo un minuto después de que los militares se retiraran de ahí. Esto, de acuerdo a fuentes del caso, queda establecido con los testimonios de testigos que eran conductores que estaban detenidos por la congestión vehicular que había en ese minuto, a raíz de las barricadas. Esos mismos conductores, que no tenían ningún vínculo con la víctima, son quienes relataron al Ministerio Público que un hombre desde el interior de una camioneta de color rojo es a quien ven realizar diversos disparos desde el interior. Uno de ellos, habría visto caer al joven herido tras uno de estos tiros.

Un famoso empresario de Lontué

Francisco José Fuenzalida Calvo es el tercero de seis hermanos. Su familia está radicada en Curicó y quienes lo conocen por esa área comentan que su nombre es reconocido en la zona. Su papá, Gastón José Fuenzalida Navarrete fue un dirigente gremial de los agricultores dedicados al vino.

Desde esa posición, comentan quienes conocen a la familia, el patriarca de los Fuenzalida Calvo lideró los movimientos contrarios al gobierno del expresidente Salvador Allende, en los años 70.

Francisco Fuenzalida proviene de una familia de empresarios. Su hermano Gastón (62) está ligado al negocio inmobiliario a través de, por ejemplo, la Inmobiliaria Imsa-Adportas, con la cual es socio de proyectos como Ciudad de los Valles en Pudahuel.

Su otro hermano, Óscar (59), está vinculado al rubro gastronómico. Desde ahí inició la famosa cadena de comida rápida Doggis. A ese negocio se suma la sociedad Gastronomía & Negocios a través de la cual controla, como socio, Juan Maestro, Mamut, Popeye y otros locales de comida rápida.

Óscar Fuenzalida se hizo famoso en 2017, luego de protagonizar una pelea con el senador PPD Guido Girardi a propósito de la ley que impulsaba el parlamentario sobre el etiquetado de alimentos. Según quedó registrado en un video, grabado al interior de un avión cuando ambos compartían un vuelo con destinado a Guatemala, el empresario le gritó a Girardi "eres lo más nefasto que le ha pasado a este país" y "sálete de la política, le vai a hacer un favor a la patria". La polémica causó revuelo, debido a los intereses que tenía Fuenzalida en la ley por los efectos que podía tener la iniciativa legal en sus negocios de comida rápida.

Francisco Fuenzalida, en tanto, según información comercial, tiene vínculos con al menos tres sociedades: una firma de inversiones bajo el nombre Inversiones FFC Limitada, una compañía inmobiliaria llamada Constructora Fuenzalida Limitada y una sociedad de transportes cuya razón social es Transportes Git Limitada. Quienes conocen al tercero de los Fuenzalida Calvo comentan que también tiene negocios ligados al movimiento de tierras agrícolas en Lontué donde maneja maquinaria pesada.

El imputado, según sus conocidos en Curicó, sería simpatizante del círculo de alguaciles de Carabineros. Esta agrupación, conocida también como el Círculo de Amigos de Carabineros, es una organización privada que se extiende por todo Chile y que busca, entre otras cosas, "proyectar hacia la comunidad la acción de Carabineros".

Las pruebas de la fiscalía

Hoy la fiscalía formalizó a Fuenzalida por el homicidio del joven, daños a una empresa y porte ilegal de arma de fuego. Según los antecedentes de la investigación, en la noche de 21 de octubre, el imputado manejaba una camioneta roja doble cabina marca Toyota modelo Hilux.

La fiscalía tiene a cuatro testigos que lo ubican en el lugar donde falleció la víctima. Uno de los persecutores que formalizó a Fuenzalida, Jaime Rojas, señaló que el 24 de octubre prestó declaración en una radio local un joven llamado Nicolás González Iturriaga, quien entregó nuevos antecedentes de que había participado un tercer vehículo en estos hechos. Al tener esta información, el fiscal dijo que "yo le dispuse a la PDI que ubicara a este testigo y se le tomara declaración". González dijo que "pasó por arriba de la barricada la camioneta roja y ahí veo que se asoma un brazo (...) y con una pistola en la mano efectuó tres a cinco disparos".

El joven entregó tres videos que obtuvo con su celular. La PDI analizó las imágenes, en las que se ve un vehículo utilitario corporativo estacionado a un costado del bus de los militares frente a la barricada. Uno de los testimonios es de Cristián Miranda, quien manejaba ese furgón y cuando se encontraba detenido en la calzada. El fiscal aseguró que fue "alcanzado su vehículo en el costado derecho por dos disparos realizados por el imputado". Miranda declaró que una vez que los militares se fueron, él quedó frente a la barricada. "Quiero hacer presente que uno de los hombres que estaba al frente fue el que posteriormente falleció, eso lo sé porque vi los videos que estaban en las redes sociales y lo reconocí por sus vestimentas. Recuerdo que en ese momento un camión grande pasa a mi costado derecho sin detenerse y los muchachos le tiran piedras", declaró. Luego, dijo "primero escuché como tres disparos, primero fueron lentos y después como una ráfaga más rápidos, deben haber sido entre 10 a 15 (...) también escuché que unos tiros llegaron a mi vehículo. Al ver la pista despejada de personas y para que nadie me amenazara, aceleré y pasé la barricada. Escuché la voz de un hombre decir se lo pitearon los milicos".

Sin embargo, señaló que "cuando los militares se fueron (...) el joven, que después supe que falleció, estaba con vida frente a mí". El fiscal también mostró al tribunal fotos de cómo quedó el furgón de Miranda con los disparos. Además, dijo que recuperaron dos balas y que el arma de fuego que habría ocupado Fuenzalida cuando hirió a tres manifestantes en la Alameda, también fue incautada. "Yo le pedí a los funcionarios policiales que enviaran a peritaje esas municiones que se encontraron en este vehículo y que le hicieran un comparativo con el arma que había sido incautada a Fuenzalida", comentó el persecutor. Según el fiscal, "las balas que se encontraron en el furgón que conducía a Cristián Miranda fueron disparadas con el arma de fuego que portaba Fuenzalida Calvo, entonces Fuenzalida Calvo habría pasado por el lugar".

El Ministerio Público señaló que le pidió a la PDI que revisaran todas las cámaras y encontraron imágenes de vigilancia de la Asociación de Camiones. Así, le tomaron declaración a Arturo Espina Vegas, presidente de la asociación. "Vi cuando pasó una camioneta color rojo que venía de Curicó, tomó la salida hacia el norte y al llegar arriba se encontró con la turba, se detuvo, después se echó para atrás, después para adelante y nuevamente para atrás, escuchando como cuatro o cinco disparos más. Después de eso la camioneta aceleró y se fue hacia el norte", dijo Espina.

También declaró Héctor Mujica, quien se encontraba en su campo cuando vio lo ocurrido. "Pude ver una camioneta roja doble cabina que iba por la Alameda en dirección al norte. Cuando llega a la intersección de la carretera, se detiene unos cinco metro antes de la barricada (...) Al estar acomodado se escuchan, provenientes de la camioneta, como cinco o seis disparos, luego se escucha que la camioneta acelera y se fue rápidamente en dirección al norte. Puedo decir que la persona que iba a dentro de la camioneta fue la que mató al joven, después de esos disparos la gente empezó a gritar que habían matado a alguien", indicó Mujica.

Pese a las pruebas presentadas por la fiscalía, desde la defensa de Fuenzalida argumentaron que "las presunciones fundadas de participación no se encuentran justificadas". Además agregaron que "el propio informe policial establece de manera ineludible que las declaraciones de los testigos son contradictorias", por lo tanto, "no habría suficientes antecedentes para imputar al empresario la autoría" del disparo que terminó con la vida de Uribe.

De hecho el defensor argumentó que los testigos declararon que la persona que habría disparado vestía "prendas de camuflaje militar y un casco" en circunstancias que Fuenzalida ese día, dijo su defensa, vestía "una camisa de color claro, jeans y no tenía casco". Sin embargo, el Juzgado de Garantía de Curicó desestimó la postura de la defensa, decretó la prisión preventiva de Fuenzalida y se fijó un plazo de investigación de seis meses.

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