J Balvin contra el mundo: cinco formas de entender la guerra civil de la música urbana

De izquierda a derecha: Residente, J Balvin y Don Omar.

Hay varios factores para entender el duro round que vive J Balvin por sus críticas al premio Grammy. En la música urbana es casi un sello la personalidad pendenciera, por lo que siempre hay ganas de encender la mecha. René Pérez, Residente, es uno que nunca se queda al margen y por eso repasó al colombiano. Además, el de Medellín se encuentra promocionando su último disco, José: un poco de publicidad nunca viene mal.




“No nos valoran, pero nos necesitan. Pero ya el truco está aburrido. Les damos rating pero no nos dan el respeto” posteó en sus redes sociales el cantante J Balvin este martes recién pasado, horas después que se anunciaran los nominados a la edición 22 de los premios Grammy. Bastó que el colombiano tecleara esos caracteres para que se le vinieran encima varios de sus colegas, quienes no solo lo atacaron, sino que tampoco le ayudaron con la idea de criticar a los galardones.

El episodio no hace sino dar cuenta de algo que, en rigor, no es primera vez que ocurre en la música urbana. Por ejemplo, en 2018 los portorriqueños Cosculluela y Anuel AA se enfrentaron en Twitter. El primero atacó al segundo diciendo: “No se murió ni nada pero le queda poco en el género, el Dios de rap Cosculluela lo esté buscando”. Luego vino la respuesta del aludido: “Este cabrón de coscu le voy a revivir su carrera unos días”.

Estas trifulcas no son aisladas y hay cinco claves para entenderlas.

Uno: ser matón o el que grita más fuerte

Parte del atractivo que genera la música urbana radica en el discurso fanfarrón de parte de sus exponentes y más aún, el enfrentarse entre ellos. Si no se entra en conflicto con otros, no se tiene validación. Es parte de la personalidad de sus artistas -igual que en el hip hop- medirse en gallitos mediáticos que no sólo arrojan moretones virtuales, sino que también muchísima publicidad.

En el reggaetón y la música urbana -donde abundan los que se autodenominan jefes, leyendas, reyes, jerarcas- al parecer domina la ley del que grita más fuerte.

Por ejemplo, la conocida rivalidad entre Don Omar y Daddy Yankee. Si bien ambos grabaron juntos una canción en 2005, Gata Gangster, luego comenzaron a lanzarse artillería. Fue Don Omar quien inició los fuegos con su canción Yo No Me Dejo, publicada al año siguiente.

“Muchas otras personas piensan que / Soy de otro mundo / And you know what? / Y saben qué? / Es verdad / It’s true / Y tu no puedes conmigo”, disparó Don Omar. Daddy Yankee no se quedó tranquilo y devolvió la gentileza en 2007 con Aquí se separan: “Prefiero estar tranquilo que ser de estos apagaos /pero mera no te confundas conmigo / porque eso del castillo siempre ha sido muy sencillo”.

Otros fueron los portorriqueños Farruko y Cosculluela, quienes en 2015 se lanzaron pólvora cargada por Instagram. El primero le espetó al segundo: “Coscu tiene los calzoncillos cagados”. El aludido no se quedó atrás y respondió: “No es mi culpa que tu tienes mil Grammys, trofeos, lo que sea, y como quiera a la gente tu no le gustas, deja los complejos esos”. Farruko contestó: “Te has hecho 4 lipos y tienes el cuello más largo que una jirafa”, y Cosculluela le replicó: “Llámate al ruso y pregúntale de quién son los relojes” .

Dos: libretos que se repiten

No es primera vez que J Balvin critica a los Grammy. En 2019 impulsó un movimiento en redes sociales: “Sin reggaeton no hay Latin Grammy”, fue el mensaje que dejó en sus plataformas, el que se acompañaba de un gramófono tachado. En ese momento, la Academia intentó mediar en la pelea: “Los miembros de la Academia, por medio de sus votos, seleccionan el material que consideran merecedor de una nominación. La Academia nunca ha influido en sus decisiones y siempre se ha adherido y respetado sus selecciones, incluso cuando hay gente que no concuerda con los resultados”, indicó en un comunicado. En aquella vez, Daddy Yankee y Maluma secundaron sus quejas y lo apoyaron en su campaña, pero en 2021 no tuvo la misma recepción.

Tres: Residente, el lenguaraz

Que René Pérez, el ex Calle 13, haya salido a dispararle a J Balvin no es más que otra ocasión en que el portorriqueño ha lanzado palabras con su lengua ácida. Por ejemplo, en 2017 comenzó a criticar la música urbana de su tiempo diciendo que era “desechable”.

Le salió al ruedo su compatriota, el cantante Tempo, quien señaló: “¿Crees que Residente pueda hablarme a mí de opresión, de crisis, de persecución, de gobiernos?...yo fui perseguido y pagué con mi propia vida por el hecho de defender mis ideales y ser rapero”, dijo. Y mas lejos aún, llevó el round a lo musical con una canción llamada Calle sin salida: “Hipócrita, pensé que eras de aquí, y eres de Miami / Y en vez de comprar residencia, compraste los Grammys / ¿Qué aportaste según tú a la música en este tiempo? / Esperando once años, Che Guevara aquí está Tempo / Tirando balas locas en tu boca escupo mi verso”.

Residente no se quedó callado y vía YouTube le dijo a Tempo: “Antes de empezar te voy a dar un par de puntos válidos / Tirarte a ti es como abusar de un inválido / Tirarte a ti es como dejar sin aire a un anciano / Es como jugar veo veo contra José Feliciano /Tú no eres real como una cirugía en la cara (no eres real) / Como las tetas de Sofía Vergara”.

En 2018, el rapero NK Profeta acusó a Residente de tener doble estándar por la crisis de Venezuela, y lanzó una canción llamada Sr. Residente: “El pez muere por la boca a esto le llamo un auto gol / Criticaste las cadenas y las gorras de béisbol / Resaltaste que la música esta fuera de control / Tu pediste que mezclaran hierbas pepas con alcohol / Ahora no vengas a decirme que se baso en otro contexto / Todo el mundo con el paso del robot malo el concepto / El electro movimiento es el nombre se los anexo”.

Residente no se quedó sentado mirando pasar las ruedas y respondió con Querido Louis: “Eres un payaso / Le pusiste mi nombre 3 veces a tu porquería de tema / Porque si no, nadie te hace caso / Yo lleno arenas en el mundo mientras bebo cerveza de jarra / Y tú con to’ y esta tiraera, no llenas ni una barra”.

En síntesis, a Residente le gusta la trifulca. Espacio que ve, lo aprovecha para lanzarse y empezar a dar patadas y golpes a quien se le cruce.

Cuatro: el factor José

Solo el pasado 10 de septiembre de 2021, poco menos de un mes, J Balvin estrenó su nuevo álbum titulado José, el sucesor del aclamado Colores (2020) y por estos días se encuentra en plena promoción de su disco, por lo que estar en boca de todo el mundo, evidentemente es un factor que al oriundo de Medellín le sirve para sumar puntos. ¿Hubiese lanzado la misma crítica si no tuviera un nuevo álbum? Cuesta creer que la respuesta sea otra que un no.

Precisamente ese nuevo trabajo se inicia con una suerte de declaración de principios que sirve para comprender su actual actitud: en la canción F40 se autodefine a cada momento como leyenda y casi como un ser único en su especie. El disco, de acento autobiográfico, intenta imponerlo como un cantante irrepetible: fue quizás esa bravuconería, la antesala de los dardos que vinieron después contra los Grammy.

Fue el plan perfecto: hoy, con nuevo disco bajo el brazo, está en boca de todos. Claro, nunca hay publicidad mala.

J Balvin en la antesala de su presentación en el Festival de Viña de 2017 .Foto: Felipe Madrid /La Tercera

Cinco: pocas nominaciones al Grammy

J Balvin se encuentra compitiendo en tres categorías de los Grammy Latinos: Canción del año, Mejor canción urbana por Agua y Mejor interpretación de Reggaetón por Tu veneno. A diferencia por ejemplo, del 2020 cuando estuvo en 13 nominaciones, entre ellas Grabación del año, Álbum del año, Mejor álbum de música urbana, Mejor Canción Urbana. Sin embargo, solo se quedó con una estatuilla por Mejor álbum de música urbana, Colores.

Es justamente lo que a J Balvin le comentan quienes le salieron a contestar en esta ocasión. Que solo lo hace por estar nominado en pocas categorías y ni siquiera en las más relevantes. Residente le dijo: “Yo te creería lo del boicot si, no sé, el año pasado cuando te nominaron 13 veces no ibas pa’ los Grammy. Pero ahí tú no pediste boicot. De seguro tenías hasta cambio de ropa para cada premio. Pero como de las 13 nominaciones te ganaste un solo Grammy, ahora vuelve el boicot”.

En la misma línea le espetó Li Saumet, vocalista de Bomba Estereo: “Tú sólo sabes decir que las cosas no están bien porque no son como tú quieres”, dijo a través de Instagram su compatriota arrobando en la publicación a J Balvin.

En otras palabras, de haber estado muy nominado quizás habría guardado silencio. Quién sabe. O habría buscado la fórmula para que su nombre igual estuviera aquí, allá y en todas partes.

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