La revancha de Hernán Caputto, el DT que pone la disciplina como estandarte: el sello del seleccionador Sub 17 que busca un nuevo Mundial

La eufórica celebración de Hernán Caputto junto a la Sub 17
La eufórica celebración de Hernán Caputto junto a la Sub 17 (Foto: Comunicaciones ANFP)

La Sub 17 se instala en el hexagonal final del Sudamericano. El estratega buscará su tercera clasificación mundialista, aunque la última no la pudo disfrutar plenamente, pues abandonó el cargo antes del evento planetario. Ese año, después de renunciar a la Roja, pasó a la U para vivir el mayor traspié de su carrera.


Termina el partido frente a Ecuador. El empate 1-1 le permite a la selección Sub 17 abrochar su primer objetivo en la mitad del planeta: avanzar al hexagonal final del Sudamericano, que da cuatro pasajes al Mundial. Hernán Caputto permite que sus pupilos festejen el logro. Todos se dirigen hacia una de las tribunas del estadio Christian Benítez, donde se ven camisetas rojas. Quienes las llevan son, en su mayoría, familiares de los jóvenes futbolistas, que viajaron con la ilusión de verlos conseguir el primer logro trascendente de sus incipientes carrera.

La celebración termina justamente con una señal del entrenador. El estratega llama a sus dirigidos, quienes conforman un círculo para escuchar las palaras de su conductor. Ya no es una charla técnica. No hay nombres de rivales ni alusiones a situaciones específicas del juego. El exportero de Osorno, Huachipato y Universidad de Chile pone, más bien, un cable a tierra. Como en todo el proceso, procura evitar que sus dirigidos se nublen y pierdan de vista el objetivo para el que viajaron. Han dado un paso clave, pero en ningún caso definitivo. “Sabíamos que era un grupo muy competitivo y teníamos que prepararnos para esto. Ahora, lo que vamos a afrontar es un torneo que va directo a la clasificación. Para eso vinimos y para eso nos preparamos”, planteó, minutos después.

El sello

A esa selección, Caputto ha intentado darle un sello distinto. En función de los jugadores que tiene, de hecho, se observa una propuesta algo más agresiva que en los anteriores ciclos en que tuvo la responsabilidad, aunque la otra también le reportó buenos dividendos y, en rigor, lo instaló como uno de los técnicos más destacados en el fútbol chileno a nivel formativo. En ese plano, el exarquero se puede sentar perfectamente en la mesa con Leonardo Véliz y José Sulantay, quienes también consiguieron presentaciones destacadas en las categorías que anteceden al profesionalismo.

El estratega intenta ir más allá. Quiere dejarles a su pupilo una herencia que trascienda lo futbolístico. En ese contexto, se preocupa por detalles que parecen básicos, pero que considera fundamentales: les exige, por ejemplo, que saluden siempre a sus eventuales interlocutores y que mantengan formas correctas de comportamiento. Otro más: el uso de teléfonos móviles está reglamentado. Se permite su uso en las habitaciones, pero está estrictamente prohibido en espacios comunes, como en los desayunos, meriendas o cenas.

Los representantes tienen vedado el ingreso a los espacios de concentración u oficiales. En el caso de los familiares, no tienen permitido alojar en el mismo hotel que los jugadores, aunque después de cumplirse el primer objetivo a los jugadores se les permitió recibirles. En los tiempos libres, los futbolistas comparten actividades y juegos. Algunos han llevado cartas. Otros, libros.

Hernán Caputto, en el Sudamericano de Ecuador.

Las redes sociales constituyen una especial preocupación para el estratega. En el proceso, por ejemplo, el equipo de Comunicaciones de la ANFP ha debido organizar unas diez charlas instructivas respecto del correcto uso de las herramientas virtuales. También le inquieta que sus jugadores se relacionen bien con los medios periodísticos. Y que sean capaces de transmitir correctamente sus análisis. En los partidos de entrenamiento que se realizaron en Quilín, se solía simular una zona mixta, para acercar a los jugadores a la realidad de enfrentar consultas al término de los encuentros oficiales.

En el trabajo en la cancha también intenta imponer su estilo. Su personalidad fuerte, que ya había mostrado en su paso por los campos de juego, es parte de sus características. Otra es su permanente preocupación por los detalles, por mínimos que parezcan. En su cuerpo técnico, que tiene como colaboradores principales al ayudante David Reyes y al PF Nelson Garrido, pero que en Ecuador se transformó en un nutrido batallón, reforzado incluso por Ariel Leporati, el técnico de la Sub 15, cada uno tiene tareas específicas asignadas. El plan incluyó viajar ocho días antes a Ecuador para tener controladas todas las variables. Y en el país del Guayas, como había sucedido en Quilín, la preparación de jugadas y situaciones específicas que Caputto preveía que encontraría en el torneo continental.

Todos esos detalles hacen que el trabajo de Caputto esté bien evaluado en la ANFP. Eso sí, por el momento, aún no se le proyecta un ascenso de categoría. La búsqueda de un seleccionador Sub 20 transita por un carril distinto.

Universidad de Chile vs  Palestino
Hernán Caputto, como técnico de la U (Foto: Agenciauno)

La cuenta pendiente

En 2017, Chile clasificó al Mundial que se jugó en India. En ese torneo, el equipo de Caputto no logró superar la fase de grupos. En el ciclo siguiente, otra vez con Caputto en la banca, logró llegar al de Brasil, después de terminar en el segundo puesto a nivel continental. Sin embargo, en esa justa planetaria no dirigió. En junio de ese año, renunció a su cargo. En línea con su permanente obsesión por los detalles, optó por partir al considerar que no tendría las condiciones para desarrollar una preparación óptima para el evento global. A cuatro meses del Mundial, renunció indeclinablemente.

En Quilín, en cambio, dieron pistas de su futuro junto con agradecerle la gestión que había realizado. “La ANFP agradece el trabajo y los logros deportivos conseguidos por Caputto durante el período en que se desempeñó en su cargo y le desea éxito en todas las responsabilidades en su nuevo club”, comunicó la entidad que rige al fútbol chileno. A esas alturas, ya eran públicos los acercamientos para que asumiera la jefatura de las divisiones menores de Universidad de Chile.

Un mes después de su salida de la Roja, de hecho, era presentado en su nueva función en la U, a la que había defendido como jugador. Antes de un mes, por la abrupta salida del uruguayo Alfredo Arias, fue designado como técnico interino de los estudiantiles, en su primera experiencia a cargo de un primer equipo. No lo pasó bien. Finalmente, estuvo en el cargo hasta octubre de 2020, cosechando un magro 46,2 por ciento de rendimiento.

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