¿Primarias globales de toda la centroizquierda? Opción se diluye a 15 días del plazo fatal

Foto: Mario Téllez / La Tercera.

Mientras la Convergencia Progresista y la DC han insistido en su llamado a implementar ese mecanismo para las municipales en todo el país, en el Frente Amplio aseguran que no están dadas las condiciones. Más allá de los emplazamientos de última hora, las negociaciones avanzan hace semanas hacia un diseño mixto con primarias acotadas y pactos por omisión.




Casi nulas son las posibilidades de alcanzar primarias nacionales de toda la oposición para las elecciones municipales y de gobernadores regionales. Ese es, admiten en la centroizquierda, el estado de las negociaciones que llevan adelante los partidos -de la DC al Frente Amplio (FA)- de cara a esos comicios, a quince días de que expire el plazo para su inscripción.

Y si bien ese ha sido el tenor del llamado que han hecho desde la Democracia Cristiana y la Convergencia Progresista (PS, PPD y PR) -quienes la semana pasada, por separado, emplazaron a sus pares a acordar “primarias amplias”-, en la centroizquierda se ha ido diluyendo esa posibilidad y se ha ido instalando la percepción de que no enfrentarán esa elección con unidad.

De hecho, la presidenta de RD, Catalina Pérez, aseguró a La Tercera PM que el Frente Amplio no estaría dispuesto a sumarse a ese llamado. “Uno hace primarias con quien tiene algo en común y ese algo en común no puede ser solo que no gobierne otro”, afirmó. Desde ese bloque, de hecho, evaluaban hasta el cierre de esta edición emitir una declaración para fijar su posición.

Y más allá de los últimos emplazamientos, quienes conocen de las conversaciones aseguran que hace semanas las negociaciones se están dando bajo esa premisa. Las mismas fuentes sostienen, de hecho, que ya se estarían fraguando pactos por omisión en distintas comunas y regiones del país, mientras que en otras la competencia entre las fuerzas progresistas sería la salida, como es el caso de la gobernación metropolitana o la de Valparaíso, serían inevitables.

En el sector afirman que desde un inicio y ante la diversidad de proyectos y la esquiva unidad, se había planteado la posibilidad de “competir, pero de forma civilizada”. Esto, con el objetivo de coordinar esfuerzos en aquellas zonas donde, por ejemplo, la derecha es más fuerte y algún candidato de la oposición tuviese mayores posibilidades de imponerse.

Sin embargo, dicen en la centroizquierda, el enredo se podría reducir a los cálculos electorales y a cómo el resultado de cada bloque se vería influido por una primaria. “El verdadero nudo es que hay conglomerados que matemáticamente no les convienen las primarias abiertas”, dice un dirigente de la centroizquierda.

En ese sentido, en el Frente Amplio, aseguran que ellos como bloque no tienen mucho que perder, dado que solo tienen tres alcaldías. Y que, por lo mismo, desde la Convergencia Progresista nunca propusieron en las negociaciones una primaria general, lo que, en todo caso, es desmentido por ese bloque. De hecho, dicen en el FA, la declaración de esa coordinación -donde pedían primarias amplias- los tomó por “sorpresa”.

Con todo, desde el FA admiten que a la militancia frenteamplista no le hace sentido “subsidiar” a los partidos tradicionales a los que, además, buscan disputar un espacio. En ese sentido, ven complejo que sus candidatos a alcaldías emblemáticas de la ex Nueva Mayoría pudiesen terminar apoyándolos en caso de perder una primaria.

De hecho, en el FA aseguran que sí o sí habrá competencia opositora en algunos municipios donde hay alcaldes de la ex Concertación, como San Ramón (PS), Coquimbo (DC), Peñalolén (DC), Lo Espejo (exPPD), San Joaquín (PS) y La Granja (DC), entre otros.

Asimismo, en el bloque señalan que hay cierta desconfianza de si la invitación de primarias con este grado de fragmentación podría terminar favoreciendo a los partidos tradicionales, que tienen máquinas electorales más fuertes que la del naciente Frente Amplio. Y, en ese sentido, dudan además de que el PS, el PPD, el PR y la DC hayan estado dispuestos a hacer primarias en las comunas donde ellos hoy tienen alcaldes, porque, insisten, nunca fueron parte de las conversaciones.

Desde la Convergencia Progresista, en tanto, también ven pocas posibilidades de que terminen acordando primarias para esta elección. Y pese a que, según ellos, esa es su aspiración, admiten que lo más probable es que se termine haciendo un sistema mixto en el caso de los gobernadores regionales, donde podría haber primarias en regiones como la metropolitana, pero pactos de omisión en zonas más pequeñas.

Para los alcaldes, sin embargo, el esquema es más complicado. Desde el bloque sostienen que es “imposible” alcanzar a inscribir ahora primarias en todas las comunas y que, en cambio, podrían implementar ese mecanismo en lugares “simbólicos” donde hoy gobierna la derecha, como Maipú, La Florida y Puente Alto.

Pese a ese escenario, el presidente del PS, Álvaro Elizalde, subraya que ellos ya fijaron su posición e insistirán para que haya primarias en todo Chile. “La unidad de las fuerzas progresistas es imprescindible, el mecanismo de primaria permite que sea la ciudadanía la que defina los liderazgos que representan a la oposición y, por tanto, insistiremos en su implementación. Los plazos legales son muy acotados y lo que corresponde es que los distintos actores se pronuncien formalmente respecto de esta alternativa”, sostuvo.

En la Convergencia Progresista aseguran que es el Frente Amplio el que se ha negado a avanzar en una primaria general. Pese a eso, en la DC aún ven posibilidades de que se alcance a realizar una primaria de este tipo. De hecho, desde esa colectividad sostienen que antes de que el PS, el PPD y el PR hicieran un llamado en ese sentido veían “más difícil” el escenario.

“Quienes en el fondo impidan las candidaturas únicas a alcaldes y gobernadores por no estar dispuestos a ir a primarias tendrán que asumir su responsabilidad de entregarlas a Chile Vamos y a Lavín”, sostiene el timonel DC, Fuad Chahin.

Pese a esto, en el partido aseguran que no tendría sentido forzar ese mecanismo en las comunas donde hayan liderazgos de la oposición “que no están cuestionados”.

Desde el PC, por su parte, el secretario general, Lautaro Carmona, señala que “ojalá la articulación sea total, pero como nadie está obligado a lo imposible, también podría ser parcial”.

Y agrega: “Hay voluntad de todos los espacios que sean constructivos de una expresión de eficacia frente a la derecha o mejor de unidad si se crean condiciones por acuerdos desde lo político”.

A su vez la presidenta de Convergencia Social (CS), Alondra Arellano, señaló que "Desde CS siempre hemos estado disponibles para conversar sobre un programa transformador (o antineoliberal) con más partidos o coaliciones y hacer primarias para derrotar a la derecha, pero creo que las fuerzas que llaman a hacer primarias no han puesto el programa por delante y ya hemos visto como termina eso

Mientras el presidente de Comunes, Jorge Ramírez, manifestó que “valoramos el llamado a primarias de toda la oposición, siempre hemos estado disponibles para dialogar con todas las fuerzas de cambio, buscar mecanismos democráticos y programáticos que permitan construir una mayoría que desborde al Frente Amplio y los partidos de la oposición, para eso se requiere más que llamados por la prensa acciones concretas, aún queda tiempo”.

Con todo, desde las distintas fuerzas de la oposición esperan sostener reuniones esta semana para continuar las negociaciones. De hecho, hoy la Convergencia Progresista podría reunirse con sus pares de Unidad por el Cambio y mañana con la DC.

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