Una oposición dividida y ¿un plebiscito a Alessandri?: la municipal por Santiago, una batalla que no da tanto de qué hablar como antes

El alcalde RN va por su primera reelección y con cinco retadores del bando contrario al frente, a primera vista parecería que puede lograrlo sin sufrir. Pero ni él lo cree: sus esperanzas de hacer campaña solo hablando de lo que ha hecho en estos cuatro años chocan con la decisión de la PC Irací Hassler y del PPD Alfredo Morgado de encararlo por los conflictos estudiantiles que -creen- alimentaron el 18/O. Y como el mismo 11 de abril se eligen constituyentes, el incumbente da por hecho que será una lucha muy política. Santiago no ha hecho tanto ruido como antes, pero quedan dos meses.




Lo de madre, abuela o tatarabuela de todas las elecciones alcaldicias es una etiqueta que esta vez no le han colgado a Santiago. Además vaticinar la presidencial -las últimas tres veces ambas las ha ganado el mismo bando- casi siempre ha sido un duelo muy tenso y cerrado desde que hay voto voluntario, y con finales sorpresivos que han sufrido Carolina Tohá y Pablo Zalaquett; ninguno de ambos ha querido o podido volver a la política electoral. Que hasta ahora la comuna no sea trending topic pareciera deberse, en parte, a que no hay un duelo binario, porque para que el incumbente RN Felipe Alessandri Vergara (46) logre su primera reelección, necesita vencer a cinco rivales opositores.

Este lance a seis bandas es un símbolo de la dispersión 2021 de ese sector. En Unión Constituyente confiesan que por eso no sudaron como antes para intentar desbancar al alcalde y porque ven que muchos de los que van a la reelección se afirmaron o se volvieron medio imbatibles durante la pandemia. En el PS nunca tuvieron o buscaron un nombre con chances. El candidato de la ex Concertación, el PPD Alfredo Morgado Travezán (56), solo aceptó la nominación unos cuatro días antes de la inscripción ante el Servel, luego de insistencias varias.

¿Carrera corrida? ¿Predecible? A primera vista eso explicaría lo “poco sexy” esta vez, pero ni la gente del alcalde lo cree ni se confía en un triunfo fácil. “La vemos compleja”, dicen. Allá leen al menos dos cosas. Una, que como la municipal está cruzada o “contaminada” por la constituyente (ambas se votan el 11 de abril), lo más probable es que deba encarar una contienda mucho más política que la que él quisiera, con una campaña con poco margen para hablar solo de gestión, logros y recuperación de Santiago.

Dos, piensan que la aspirante PC Irací Hassler Jacob (29) es una rival que no hay que mirar en menos. Los números que la gente del alcalde dice tener arrojarían que ella supera a Morgado y figura segunda detrás del incumbente, aunque a varios palmos. Hará campaña apoyada en terreno por el precandidato presidencial comunista Daniel Jadue, las diputadas Camila Vallejo y Karol Cariola, y también la respaldan diputados del Frente Amplio como Giorgio Jackson, Gonzalo Winter y Natalia Castillo. Súper político todo.

En la papeleta, además, estarán Fernando Neira Pezoa (Partido Ecologista Verde, PEV), Helmuth Eberhard Kramer (PH) y Boris Araos Cancino (Unión Patriótica).

Hassler y Morgado son concejales por Santiago y más de una vez -remarcan en sus equipos- le han plantado cara a Alessandri. Le han impugnado acciones ante la Contraloría y los dos, pese a sus diferencias políticas y sus respectivas campañas, algo tienen en común. Además de vocear sus propuestas electorales, los dos buscarán, cada uno a su modo, encararlo en campaña por cómo manejó los diversos conflictos estudiantiles que precedieron al estallido social. Creen que eso alimentó la olla a presión que reventó el 18/O y que tiene su cuota de responsabilidad.

Ojo con los números

En Santiago ningún alcalde o alcaldesa ha logrado o querido reelegirse hace 24 años; el último fue Jaime Ravinet (1996). Joaquín Lavín no repostuló el 2004 para ir a perder la presidencial del año siguiente, pero logró que Raúl Alcaíno venciera para cuidarle las espaldas. El 2008 ganó Pablo Zalaquett; perdió el 2012 ante Carolina Tohá. A ella la pasó lo mismo el 2016 ante Alessandri.

En esa última municipal votaron 67.509 personas, el alcalde RN ganó con con 29.860 (46.76%). Fue harto menos que en la del 2012 (87.097 sufragios). Acá lo interesante es que las cifras de participación del 2016 más que se duplicaron en el plebiscito de octubre, cuando votaron en total total 149.713 almas.

En todo el arco político es un tema la pregunta de si el fenómeno se repetirá el 11 de abril, aunque no sea con los mismos números, porque el elector que vaya motivado a votar por los constituyentes también recibirá la papeleta alcaldicia. Hasta el comando presidencial de Joaquín Lavín lo cree factible.

A eso mismo apunta el PC con la candidatura de Hassler, que por eso se hace llamar Alcaldía Constituyente. Su plan es movilizar a una porción de estos electores debutantes y trasladar a la municipal los resultados del 25/O. En Santiago el Apruebo le ganó al Rechazo por 119.023 votos contra 30.097, que es casi lo mismo -observan en su comando- que marcó Alessandri el 2016.

El alcalde fue uno de los díscolos de la derecha oficialista que se declaró a favor del Apruebo el año pasado. El 13 de febrero del 2020 dijo que “vamos a resultar fortalecidos como país con una nueva Constitución, no hay que tenerle tanto miedo al cambio (…). No hay que ser tan fatalistas, estas campañas del terror me llevan a pensar que son estos momificados que no quieren que nada cambie” (Cooperativa). Se le fueron encima portaestandartes de la opción que terminó derrotada, como Diego Schalper e Iván Moreira. El alcalde tuvo que pedir disculpas.

Ese factor Piñera

Su gente recalca que no ha sido un complaciente con el gobierno -que es de lo que lo acusan sus retadores- y que cuando una vez dijo que “no hay Estado” en medio del peor momento de la pandemia, el Presidente Sebastián Piñera lo llamó para pedirle explicaciones.

Entre sus competidores leen que hubo cálculo político pensando en su reelección con eso del Apruebo, cosa que en el municipio niegan; allá argumentan que Alessandri tiene credenciales democráticas por eso. Hassler y Morgado, según sus gentes, creen que pese a que hubo alcaldes oficialistas que el año pasado se fueron en contra de La Moneda por el manejo de la pandemia (léase el independiente ex UDI Rodolfo Carter y el RN Germán Codina, cómo olvidar cuando se fue indignado de La Moneda en pleno punto de prensa), Alessandri no figura en ese bando, sino que es un aliado del gobierno.

El alcalde fue director de Gestión Ciudadana y asesor del Presidente Sebastián Piñera en su primer período mientras su hermano, el hoy diputado UDI Jorge Alessandri, era subdirector de Programación de Presidencia. El incumbente tiene hasta hoy línea directa con el Mandatario.

Todo indica que el diagnóstico que tienen en el staff del incumbente es acertado: será una elección muy política. Pero él ya tiene claro, agregan, que si los retadores PC y PPD lo intentan arrinconar políticamente, él responderá echándoles en cara que en sus cuatro años ha hecho de todo -dicen- por tratar de levantar una de las comunas más flageladas por el estallido social y la pandemia, cuando repartía cajas de alimento y acusaba que sus vecinos “se mueren de hambre”.

Y que se la ha jugado, insisten, en reconstruir barrios, habilitar cerca de 300 cámaras de vigilancia, sanear el Teatro Municipal. No tiene intenciones de entrar a discutir de política con sus rivales. Y tiene pensado no hacer campaña ni volanteando ni con actos electorales hasta que por ley tenga que entregar temporalmente la alcaldía el 11 de marzo, un mes antes de la elección.

Claro que él, como todos los que van a la reelección, estará encabezando el proceso de vacunación en su comuna. El día debut (miércoles 3) sacó el premiado en el minutaje de los matinales: 42 minutos en vivo en Canal 13 junto a los ministros Enrique Paris (Salud) y Rodrigo Delgado (Interior).

En sus propias palabras

Morgado hace ver que además de sus propuestas, “mi campaña tendrá una crítica constructiva a la administración del alcalde Alessandri. Por las numerosas faltas a la probidad y una opaca administración, que me han llevado a recurrir a la Contraloría”. Y que “mi visión es que él tuvo una relación confrontacional con la educación pública y las comunidades escolares, cuando nos hablaba por los medios de las manzanas podridas, que iba a cerrar el Instituto Nacional y otras acusaciones que criminalizaron a los estudiantes”.

Pero hace ver que todo esto ya se lo ha dicho antes, que sacarlo en campaña “es la continuidad de un discurso” y que “no veo la política como una dinámica de demonizar ni generar polarización”. Morgado opina que “pese a la división opositora promovida legítimamente por el PC para generarle identidad política a Jadue”, cree que “plantear eso como que le entrega en bandeja la reelección a Alessandri es absolutamente errado”.

Hassler recalca que “nuestros vecinos y vecinas queremos una transformación profunda de una estructura que ha abusado. Casi 120 mil vecinas y vecinos dijeron que queremos una nueva Constitución y también queremos una nueva comuna, el buen vivir en nuestros barrios. Tenemos que sanear nuestras comunas de la violencia que ha instalado el alcalde Alessandri junto a Sebastián Piñera”.

El alcalde que va a su primera reelección comenta de todo esto que “será una elección completamente distinta, rodeada de un manto político distinto a las anteriores, donde el tema siempre ha sido la gestión municipal. Ahora se mezcla con un tema político y eso hace que sea completamente abierta. Vamos a trabajar hasta el 11 de abril, como lo hemos hecho incansablemente en estos cuatro años”.

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