Samurai Shodown está mejor que nunca en Xbox Series X|S

El videojuego de peleas con espadas y armas de filo llega a la nueva generación con gráficos optimizados y una presentación a más cuadros por segundo.


Desde que comenzó a solventarse durante la década de los noventas, la SNK Corporation fue sinónimo de videojuegos de pelea.

No solo con propuestas que intentaban alcanzar a títulos mucho más populares como Street Fighter, que es lo que al menos a mi siempre me dejó la saga de World Heroes, sino que también con propuestas llenas de personalidad y que brillaban con luces propias. Ahí se abrieron paso títulos tan históricos como The Art of Fighting, Fatal Fury y, como guinda de la torta, The King of Fighters.

A esa exitosa tropa también perteneció Samurai Shodown, el videojuego centrado en combatientes japoneses, incluyendo a ronins y ninjas, que también utilizaba la clásica configuración de ataques de cuatro botones en un llamativo entorno de hermosos escenarios situados en el siglo 19.

Sumen un sistema de combate rápido, caracterizado por los rápidos y poderosos ataques que podían llegar a quitar mucha, pero mucha energía a los contrincantes, pero que también daba prioridad a los aspectos defensivos para mantener las distancias y esperar al momento preciso para acertar cada golpe en estos duelos de espadas y armas de filo, los cuales entregaban momentos sangrientos durante cada round.

Aún así, Samurai Shodown no era el título de peleas más popular. En la época de los arcades, eran otras las máquinas que captaban la atención masiva. Sin embargo, la saga igual se caracterizó por lograr generar una conexión que mantenía a un fandom fiel completamente cautivado con su diseño, clase y modo de juego.

El nuevo salto generacional

A casi 30 años del lanzamiento del primer juego de la franquicia, la fórmula poco a poco se fue agotando y durante los últimos 15 años personajes como Haohmaru y Nakoruru quedaron relegados casi al olvido.

Todo cambió a mediados de 2019 con el lanzamiento de un reinicio, llamado simplemente Samurai Showdown, el cual retorna a las raíces del videojuego, con todo y sus dramáticos choques sangrientos para concluir las peleas, pero trasladándose a un entorno visual 3D mucho más contemporáneo.

Pero a pesar de ser un borrón y cuenta en muchos aspectos, quizás lo más destacado es que igual este título logra mantener a las bases estilísticas de los guerreros ya conocidos de las entregas anteriores y, más importante, también los aspectos de juego que lo hacen tan diferente a otras propuestas en el mismo género aún en la actualidad.

Es decir, las instancias de defensa en búsqueda de una apertura entregan un escenario ideal para todos aquellos que son los suficientemente pacientes y que es la condena de aquellos que creen que la mejor defensa es el ataque. De hecho, aquí recuperar a la clásica dinámica de los juegos antiguos en donde un luchador puede perder su arma y quedar en completa desventaja.

De ahí que sí, inevitablemente esta nueva entrega está marcada por lo nuevo que acarrea, pero al mismo tiempo se siente lo suficientemente familiar como para no frustrar a los fans más tradicionalistas.

¿Pero por qué sacar a colación a este título de 2019 en la actualidad? Pues por una razón clave: A mediados de marzo fue lanzada una versión optimizada para Xbox Series X|S, que entrega una experiencia visual mejorada a 120 cuadros por segundos.

Más allá de su historia, que involucra a un ser fantasmagórico que causa estragos, el modo single-player sigue siendo bastante básico, entregando un recorrido de historia simple para cada personaje y que solo cumple su propósito para aquellos nostálgicos del ayer.

Inclusive el jefe final, Shizuka Gozen, representa un desafío como los de antaño en los juegos de SNK, con un nivel de desafío que rápidamente crece y que logra sacar algunas canas verde por su metódica forma de arruinar nuestros planes de ataque. No es tan maletera como Orochi, pero definitivamente fueron a la misma escuela.

Pero más allá de los otros modos, que son súper básicos, el corazón del juego está en los enfrentamientos en línea y la experiencia en una consola de nueva generación le saca el jugo a la experiencia más allá de la propuesta propuesta audiovisual de un título tan atractivo de ver.

Considerando que todas las esperas son reducidas al mínimo, cortesía del disco SSD de la Series X, el juego se experimenta en un pie más rápida. Y a pesar de que igual existen momentos de carga entre pelea y pelea, el entorno visual permite saborear los choques 1 contra 1 con aún mejor detalle. Eso influye en que el juego se sienta más preciso y uno pueda reaccionar aún mejor a lo que sucede en pantalla. Con un televisor de última generación, todo eso se potencia aún más.

Al mismo tiempo, el sistema onlíne está bien optimizado, por lo que no existen mayores problemas de lag durante los enfrentamientos, aunque sí debo resaltar que encontrar rivales es un verdadero problema, ya que no es tan fácil llegar y dar con una pelea en línea y en más de una ocasión tuve que esperar más de la cuenta. Pero si tienen a un partner de combate que también tenga el título, o un player 2 para tener al lado, pues esta es una sólida alternativa.

Tomando en cuenta todo lo anterior, no queda más que destacar que esta se siente como la versión definitiva del título, por lo que también es una buena opción para todos aquellos que no le han dado una oportunidad. Lo mejor de todo es que este nuevo Samurai Shodown, al no cortar sus raíces con los juegos originales, se aleja de algunas normas casi instauradas como requisito en el género, ya que aquí no existe necesidad de memorizar secuencias de golpes o movimientos complejos, ni seguir un sistema de combate demasiado enredado entre defensa, ataque u contraataque. Y hoy por hoy esa base es una buena ventaja para darle una oportunidad a un título.

Samurai Shodown ya está disponible en Xbox Series X|S.

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